Donald Trump ocultó charlas con Vladimir Putin y llegó a sacarle las notas a los traductores

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Cuando los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin se reúnen, ¿de qué hablan?

La cuestión cobró relevancia este fin de semana, en un nuevo capítulo en la intriga de la trama rusa –espías, negocios, hackers, sexo, mentiras– que supuestamente ayudó al showman del reality show a ganar en las elecciones del 8-N de 2016.

“Me gustaría dar los detalles. No me preocupa, no estoy guardando nada en secreto”, replicó Trump en una entrevista telefónica que le hizo la noche del sábado Jeanine Pirro en la cadena Fox. “No hay nada que me preocupe menos”, insistió.

Pero no hubo respuesta al meollo del asunto. ¿De qué hablan?

La declaración de Trump se produjo al poco de que The Washington Post adelantara en la edición digital uno de los temas de portada del diario del domingo. “Funcionarios en la oscuridad sobre las conversaciones con Putin”, tituló. Según esta versión, Trump ha realizado grandes esfuerzos para ocultar el contenido de su charlas con su homólogo de Moscú y uno de los mayores enemigos de la Casa Blanca.

Así lo explicó ese artículo pasadas escasas 24 horas de que The New York Times avanzara que el FBI investigó a Trump por su posible colaboración con Rusia en contra de su propio país.

Si, como muchos opinan, el presidente se ha enrocado en su petición de dinero para el muro y persevera en el cierre parcial del gobierno –se cumplen 24 días, con una opinión ciudadana que lo culpa a él– a fin de desviar la atención de la investigación del fiscal especial Robert Mueller en el Rusiagate, el tiro le salió al revés estas últimas jornadas.

El Post aseguró que al menos en una ocasión tomó las notas en posesión de los traductores e instruyó a los intérpretes a que no compartieran con otros miembros de su misma administración nada vinculado a lo que habían escuchado. Esto lo ordenó tras el encuentro con Putin en Hamburgo (Alemania), en 2017, donde también asistió Rex Tillerson, entonces secretario de Estado. Los agentes estadounidenses tuvieron conocimiento de la acción del presidente en el momento en que un consejero de la Casa Blanca y un alto cargo del Departamento de Estado recabaron información de los traductores que fuera más allá de la nota de la reunión a la que asistió Tillerson.

Las restricciones impuestas por Trump forman parte de un patrón amplio del presidente para proteger y acorazar sus comunicaciones con Putin del escrutinio y prevenir incluso a sus altos funcionarios de un total conocimiento de lo que él aborda con el adversario. Como resultado, las fuentes internas subrayaron que carecen de un registro detallado o de documentos clasificados de los cara a cara de Trump y el mandatario ruso en cinco localizaciones en estos dos años.

Una brecha de este tipo resulta inusual en cualquier presidencia y más todavía al tratarse de Rusia, país que, como concluyeron las agencias de inteligencia estadounidenses, llevó a cabo una campaña sin precedentes para interferir en las elecciones de EE.UU.

Los funcionarios han tenido que confiar en el rastreo que hacen los servicios de inteligencia respecto a las reacciones en el Kremlin. Pero son reacios a llamar la atención sobre esos informes porque de habitual incorporan comentarios despectivos del presidente y sus asesores, en especial de su yerno, Jared Kushner. “El feedback no acostumbra a ser positivo”, remarcaron.

Estas revelaciones se producen en el momento en el que el fiscal especial para trama rusa Robert Mueller se halla en la fase final de sus pesquisas por la presunta colaboración entre los rusos y responsables de la campaña de Trump. Estas nuevas informaciones no hacen más que ahondar en lo poco que todavía se sabe de los contactos con Putin desde que logró alzarse con la presidencia.

“Tengo encuentros con cualquiera y nadie reclama nada. Pero con Putin plantean ‘¿de qué hablaron?’ Hablamos de cosas positivas, estamos batiendo a todos”, afirmó Trump a Fox. También le pidieron que explicara si había trabajado para Rusia. “Es lo más insultante que jamás me han preguntado. Es el artículo (del Times) más insultante que han escrito. Si lo lees, no hay nada”. Sin embargo, Trump no respondió ni sí ni no a la cuestión.

Fuente: www.clarin.com

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