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¿Argentina alcanzó el pico? Para Alberto Fernández, sí; los expertos se manejan con cautela

Miramos las cifras del coronavirus en Argentina en busca de un mensaje oculto y premonitorio: una fecha, dato o pista del mítico pico de contagios. Hace 15 días que los infectados “nuevos” por jornada rondan los dos mil y pico. En promedio, 2.510, número “relativamente estable”, coincidieron tres infectólogos consultados por Clarín¿Qué significa esa relativa estabilidad cuando este lunes murieron 75 personas, récord que algunos consideran «traducción» de la cuarentena light de junio, y otros, el resultado de una carga informática de fallecimientos que a veces tiene demoras? ¿Es este el pico? ¿Lo pasamos, o qué?

Y una pregunta más: ¿Qué significa que el propio Presidente, Alberto Fernández, haya asegurado este martes que estamos pasando «el momento más intenso» de la pandemia? «Está concentrado en pocos lugares, lo que algunos llaman ‘el pico’. Lo estamos viviendo en el área metropolitana, en el Chaco…», dijo.

A Omar Sued le gustan las metáforas. El presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y uno de los referentes que asesora al Gobierno en la pandemia, las pronuncia con la tonada jujeña que lo caracteriza: “No, para afirmarlo hay que esperar. Una golondrina no hace verano”. Pero en el mismo audio enviado por WhatsApp se animó con una frase que esperanza: “La tendencia al menos parece estable”. Y enseguida matizó: “Lo que pasa es que el objetivo no es que esté estable sino que mejore”.

Cauteloso, Sued derribó ansiedades y subrayó varias veces que “hay que esperar y ver la tendencia”. Similar a lo que apuntó Javier Farina, infectólogo de la SADI: “A esta altura del brote hay que dejar de pensar en días y ver a nivel semanal. El número diario tiene variaciones esperables. Para sacar conclusiones hay que esperar”.

Sin embargo, ambos infectólogos -cada uno a su modo- liberaron una luz que otras veces, en las tantas charlas de estos meses, habían clausurado. “Tenemos que ser responsables e insistir en que la gente se quede en casa hasta el 17 de julio. El 17 seguramente se puedan abrir las actividades a como estaban antes, pero, mientras tanto, hay que esperar y ver la tendencia porque hay muchos factores que afectan el número de positivos por día. Cuánto se testea, dónde y otros factores”, apuntó Sued.

Farina dijo que la estabilización en alrededor de 2.500 casos diarios “no deja de ser un dato positivo”. ¿Influye el enorme subregistro de infectados que, se sabe, hay en el país? “Es cierto que hay subregistro, pero la tasa positividad, que es alta en Argentina, no está aumentando en estos días, o sea que la explicación del número estable de contagios no es solo subregistro”, aseguró.

Es decir, “subregistro hay como en todo el mundo porque una de las problemáticas es que la gente con síntomas leves ha dejado de consultar, por lo que se testean menos personas, al margen del problema de la disponibilidad del insumo, que de por sí no es gigantesca. Pero lo que sí se ve es que si hubiera mucho subregistro, seguramente aumentaría mucho el porcentaje de positividad, es decir, cuántos tests son positivos sobre el total de realizados. Y hace ya varios días que ese porcentaje, que acá es alto ya que tendría que oscilar entre un 10% y un 15%, está entre un 30% y un 40%, más o menos estable”.

Muertes con delay

Miramos una foto tomada 14 días atrás, por los tiempos de incubación promedio del coronavirus. Es evidente que, aun cuando las notificaciones diarias arañen o superen ligeramente las 3.000, hacia el 17 de julio deberían empezar a verse los efectos benignos de la vuelta a la fase 1 de la cuarentena ​en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

“Sí… deberíamos ver un descenso. Esto a veces parece ocurrir los fines de semana: los contagios bajan y luego suben en la semana. Pero si se verifica un descenso de varios días, si es significativo, se entenderá que las medidas tomadas ahora tuvieron un impacto. Claro que luego de eso la flexibilización deberá ser muy cuidadosa”, pronosticó Pablo Bonvehí, director científico de Fundación Vacunar, jefe de Infectología del CEMIC y otro de los asesores del Ministerio de Salud de la Nación en materia de Covid-19.

Para el médico, las cosas se están haciendo más o menos bien: “De entrada se dijo que otros países que habían liberado todo habían tenido que volver atrás con la cuarentena​ en algunos municipios. De alguna manera es lo que está ocurriendo acá”.

Pero si el escenario es tirando a “estable”, ¿cómo se explica que este lunes se haya registrado un récord de 75 fallecidos? ¿Son el reflejo del aislamiento (entre debilitado y descontrolado) de hace algunas semanas?

Este martes, el ministro de Salud de la Provincia de Buenos AiresDaniel Gollán, esbozó en una entrevista radial (por Radio con Vos) que la acumulación de decesos podría haberse debido a una “demora” en la notificación. Bonvehí puso esa cifra en contexto: “No sé lo que pasó, pero siempre que aumentan los casos, aumentan las muertes, que en realidad muestran una foto aun más diferida, de dos a cuatro semanas, según el tiempo de internación del paciente. Sin embargo, nuestra tasa de letalidad ha bajado. Estamos en el 2%, una tasa más baja que hace tres o cuatro semanas”.

Las causas son “multifactoriales”, aseguró Bonvehí: “El Reino Unido tiene 14% de tasa de letalidad. Depende de cuánto se testea, de la edad de la población, del tiempo que la epidemia tiene en el lugar. Y hay factores socioculturales. ¿Por qué Italia tenía más mortalidad que Alemania? Hay quienes dicen que en Italia, los jóvenes conviven frecuentemente con los adultos mayores, algo que pudo haber influido”.

Para Bonvehí, “es difícil o prematuro hablar de una estabilización de la curva ascendente, pero uno ve números por debajo de los 3.000 y eso da alguna perspectiva buena en el sentido de que si se mantiene, podría pensarse que estamos en la cima de la curva”.

“Hay que testear todo lo posible en estos días, lo cual requiere mucho esfuerzo, no sólo en los laboratorios sino de los recursos humanos que buscan los contactos estrechos de los infectados. Se está haciendo, pero hay que insistir todo lo posible”, enfatizó el médico, y concluyó: “Si pasamos el pico, nos vamos a dar cuenta después, no de antemano. Tal vez empiece a haber un descenso y será alentador. Pero hay que esperar”.

Fuente: clarin.com

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