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Los cementerios del país permanecen cerrados para ceremonias y despedidas

Incluso en las provincias más avanzadas en el proceso de desconfinamiento por la pandemia, los cementerios permanecen cerrados para despedidas colectivas y ritos religiosos.

Los cementerios de todo el país permanecen cerrados para despedidas colectivas y ritos religiosos, incluso en las provincias más avanzadas en el proceso de desconfinamiento por la pandemia de coronavirus.

Es lo que sucede en Buenos Aires, tanto en el cementerio de La Plata, donde solo se practican entierros pero sin gente, como en Bahía Blanca, donde si bien se realizan funerales gracias a la Fase 4 alcanzada, los procedimientos se rigen por un protocolo estricto: «Solo pueden concurrir cinco personas con barbijo y manteniendo la distancia social, sin límite de horario», señaló a Télam Jorge Bonacorsi, dueño de una funeraria de la ciudad.

En el caso de los fallecidos por coronavirus, Bonacorsi explicó que «no se los vela, se los retira del centro de salud donde se produjo el fallecimiento y se lo lleva directo al cementerio».

En Santiago del Estero, de los velatorios pueden participar hasta diez deudos durante dos horas, pero esto no aplica a las personas fallecidas por coronavirus.

Además, las cocherías están obligadas a exhibir el protocolo sanitario que incluye la prohibición de tocar y besar el cajón, mientras que los responsables de las empresas fúnebres y/o propietarios de casas particulares donde se realice el velatorio deberán registrar a las personas que concurren, indicaron desde las casas funerarias.

Es lo mismo que sucede en San Luis, que a pesar de que está en Fase 5, las funerarias trabajan con un máximo de 10 personas por cada difunto en despedidas que duran hasta 2 horas mientras que los cementerios abren de 8 a 19, con controles sanitarios para quienes visitan y realizando desinfección del lugar una vez que se cierran las puertas, destacaron desde el área de cementerio del municipio capitalino.

Por su parte, en la mayoría de las ciudades deChubut, la prestación funeraria es realizada por cooperativas de servicios públicos: «Nos llaman y vamos a la clínica, hospital o sanatorio y recibimos el cuerpo en una bolsa de 200 micrones con cierre y bañada con lavandina, la subimos a la unidad de traslado, la llevamos a la sala y lo colocamos dentro del cajón», explicó José Luis Avendaño, encargado del servicio en Rawson.

El especialista reconoció además que hay situaciones críticas: «Este fin de semana, por ejemplo, la madre de un fallecido viajó 800 kilómetros y no pudo ver ni siquiera el féretro porque no podemos hacer más que dejarlos en el nicho de inmediato, sin exposición».

José Luis Avendaño, que reporta más de 30 años como funebrero, dijo a Télam que cree que «esto de los entierros así es algo que llegó para quedarse«.

En Río Negro, el protocolo es parecido: un empresario de General Roca que ofrece servicios fúnebres contó a Télam que para las personas fallecidas por coronavirus «se cuenta con un par de empleados exclusivos que utilizan dos tipos de prendas; una exterior y otra interior. Y un vehículo preparado especialmente para retirar a los cuerpos sin vida».

Una vez que se retiran y preparan los cuerpos de las personas fallecidas por Covid-19, la ropa exterior se incinera, guantes y barbijos también. En esos casos, «no hay velatorios y todo el trámite se realiza por teléfono», aclaró el empresario de la ciudad valletana, que agregó: «La familia sólo puede acompañar en vehículos y no puede participar de nada, el duelo lo realiza cada quien en su casa», concluyó.

Tampoco hay despedidas tradicionales en Santa Cruz, pese a que la provincia está en Fase 5, y no hay velatorios ni se celebran responsos en el cementerio, según fuentes de las funerarias y eclesiásticas.

Hoy, tanto en las funerarias como en el cementerio, solo dos o tres familiares pueden acompañar el cajón, mientras las funerarias preparan protocolos para avanzar con los velatorios.

En Mendoza, el último decreto del gobernador Rodolfo Suárez reglamentó que, al menos hasta el 12 de julio, la asistencia a los cementerios es de 10 a 16.

Para los fallecidos por causas no relacionadas con el coronavirus, solo se autorizan hasta cuatro familiares directos, en una breve despedida de 15 minutos en la sala de velatorios, donde se exigen barbijo y distanciamiento.

En Santa Fe tampoco están habilitados los sepelios, por lo que los trabajos relacionados a esas actividades se realizan sin la presencia de familiares.

A diferencia de otras ciudades, el protocolo de Santa Fe sigue sin autorizar velatorios, por lo que el cortejo parte desde la cochería para la inhumación, que se realiza de 8 a 12, en sus propios autos pero sin poder ingresar al cementerio.

En cambio, el municipio local autorizó desde julio un régimen de visitas restringido en el Cementerio Municipal, de 14 a 17, de lunes a sábados, y de 9 a 12, los domingos.

Por último, en Córdoba, Enzo Batticani fue uno de los tantos vecinos que perdieron un familiar durante la pandemia, pero no por causa del coronavirus, y en diálogo con Télam comentó: «Fue muy difícil no poder despedir a mi madre de una manera convencional y junto a todos los seres queridos».

«Solamente con una de mis hermanas pudimos asistir al crematorio, mientras que mi otra hermana se encontraba fuera del país», sostuvo Batticani.

En la provincia de Córdoba, que desde la semana pasada se encuentra en Fase 5 de cuarentena, no se permiten aún los velorios y solo dos personas familiares pueden estar presentes en la inhumación de los restos de sus seres queridos.

Fuente: Télam

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