Categorías
Noticias

Se desmorona el sueño del Interior sin coronavirus: 15 provincias suman casos a diario

Una Argentina en la que el problema del coronavirus estuviera concentrado sólo en la Ciudad y el Conurbano. Ese era un problema, sí, pero al mismo tiempo parte de la solución, el alimento del relato en la defensa de una cuarentena​ indefinida, herramienta fundamental que ha propuesto hasta ahora el Gobierno para mantener a raya la curva de contagios.

“El 85 por ciento del país está en fase 5”, fue el eslogan oficial para contrastar las críticas que reclamaban una mayor flexibilidad en el aislamiento, para que el bolsillo pudiera salir a respirar. Hoy, esa idea madre de que existe un gran oasis argentino que rodea al desierto metropolitano está cambiando.

Hasta hace pocas semanas, el crecimiento de los casos de coronavirus, más allá del AMBA, tenía lugar en apenas seis o siete provincias. Pero ese comportamiento del Covid sufrió un desvío hasta llegar a la situación actual en que llegaron a ser entre 15 y 16 las provincias que suman nuevos casos a diario. Eso ha determinado que en muchos lugares se decidiera recular sobre la cuarentena aliviada y endurecer las condiciones de aislamiento.

Pese a que una abrumadora parte de los casos sigue concentrada en la Ciudad y el GBA (más del 91 por ciento), en el Interior los contagios van creciendo por “goteo”, de manera sostenida y ya no tan focalizada. Eso hace que el país pandémico de hoy ya no sea la fiel imagen del de hace algunas semanas. Se empieza a alejar la ilusión de un “Interior inmune” al Covid-19.

En los partes de los últimos días sumaron nuevos casos Chaco, Jujuy, Neuquén, Córdoba, Catamarca, Mendoza, La Rioja, Santa Fe, Chubut, Entre Ríos, Río Negro, Salta, Salta, Corrientes, Tierra del Fuego y Tucumán. Las provincias que están mejor paradas hoy, sin nuevos reportes recientes, son Misiones, Formosa, La Pampa, San Juan y San Luis.Mirá también

Una buena medida para ver cómo han variado los contagios en el Interior es detenerse en lo que ocurrió entre fines de marzo (cuando comenzó la cuarentena nacional) y mediados de mayo: la cantidad de nuevos casos diarios bajó, según los reportes provinciales, un 43 por ciento. Luego, cuando las condiciones de la cuarentena se distendieron, hubo hasta el presente un incremento del 1.200 por ciento en el conteo cada 24 horas.

La cantidad absoluta de contagios, de todos modos, obviamente sigue siendo baja. En el parte de este miércoles, en el que 15 provincias reportaron casos positivos, hubo en total 266 casos en el Interior. Y en el del jueves, con 16 provincias que sumaron contagios, el saldo total fue de 233. Hay que tener en cuenta que un feriado no suele ser buen reflejo de la realidad, con registros que pueden quedar rezagados por la menor actividad administrativa.

Si se compara esos números actuales con los del 10 de mayo -para poner una fecha que aluda a otro momento de la curva- no sólo se ve que entonces había menos contagios reportados (22 en 24 horas) -algo obvio por el comportamiento natural de la curva-, sino que las provincias que sumaban cada día nuevos casos representaban apenas la cuarta parte del país. Hoy son casi los dos tercios.

La proporción de casos en el Interior, al comienzo de la pandemia, representaba el 32 por ciento del total. Eran tiempos en que la Ciudad y el GBA aún gozaban de curvas muy moderadas. Hoy, los registros del Interior representan el 9,4 por ciento del total. Con algunos territorios más preocupantes: Chaco, como se sabe, es la provincia con más contagios después del área metropolitana: tiene 2.446 positivos. Le sigue Río Negro, con 1.031; Cordoba, con 826; Neuquén, con 649; Santa Fe, con 480; Entre Ríos, con 376; y Jujuy, con 312.

Luego viene el pelotón de provincias que registra entre 100 y 300 casos positivos. Mientras que los panoramas más alentadores, por debajo de la centena, hoy los tienen La Pampa, con 7 casos; San Juan, con 9; San Luis, con 12; Catamarca, con 38; Misiones, con 42; Santa Cruz, con 57; Formosa, con 75; Salta, con 84; y Tucumán, con 87.

Para ver cómo es que la distribución del Covid fue cambiando durante los últimos meses en la Argentina, basta detenerse en un dato: el 17 de marzo sumaron nuevos casos de coronavirus 8 provincias; el 25 de marzo ya eran 12 las que reportaban nuevos contagios en el informe que centraliza el Ministerio de Salud de la Nación. Y el 29 de marzo, todas las provincias menos tres sumaban enfermos: las excepciones eran Catamarca, Chubut y Formosa.

Luego, ese escenario empezó a cambiar y los contagios se concentraron en las provincias que hoy acumulan mayor cantidad de casos positivos. Son las que tienen las capitales más densamente pobladas, por detrás de la ciudad de Buenos Aires y algunos municipios del GBA. En coincidencia con la relajación de la cuarentena en el Interior, el infatigable Covid volvió a poner sus fichas en lugares del tablero que por un tiempo había ignorado.

Es así que el último endurecimiento de la cuarentena no está afectando sólo al área metropolitana, sino a varios esos otros lugares del Interior que decidieron apretar tuercas para que los brotes no se dispararan. Como por ejemplo Catamarca, que la última semana detectó su primer caso y ahora ya suma 38 positivos, por lo que volvió a fase 1 hasta el próximo domingo.

En Salta, que en una semana casi triplicó sus registros (pasó de 33 a 84) se limitó la circulación en algunos departamentos y se prohibió el ingreso a la provincia, salvo excepciones para servicios esenciales. En Entre Ríos (pasó de 307 a 376 en siete días) planeaban habilitar reuniones sociales y deportes en grupo, pero pusieron el freno de mano.

En Santa Fe (cuyos casos crecieron el 13 por ciento desde el 2 de julio) hay localidades en fase 1 y otras en fase 4. La Pampa decidió suspender la circulación hacia y desde San Luis, por la reciente aparición de un caso positivo en la provincia puntana, en cuyo norte decidieron volver a fase 1.

Santa Cruz, que desde el último lunes sumó 6 nuevos casos tras más de un mes invicto, acotó el horario en supermercados y atienden a la gente según la terminación del documento. También la capital neuquina y sus alrededores retornaron a la fase total de aislamiento por la transmisión comunitaria del virus.

La misma realidad se vive en algunos distritos del Interior bonaerense que estaban fase 4 o 5 y retornaron a fase 3, como Castelli, Dolores, Hipólito Yrigoyen y Suipacha. Mientras que otros que estaban en fase 5, como Benito Juárez, Balcarce, Chascomús, Punta Indio y Roque Pérez, volvieron a fase 4. Un sube y baja enloquecido que, por ahora, nadie se anima a abandonar.

Fuente: clarin.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *