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30 mil familias tucumanas atraviesan la emergencia sanitaria sin agua potable

El dato se desprende de un estudio que realizó TECHO para evaluar los efectos de la pandemia de Coronavirus en los barrios populares. “La falta de acceso a servicios básicos agudiza cualquier contingencia”, señaló Marcia García, Directora General de la ONG en la Provincia.

En Tucumán existen 186 asentamientos en los que habitan más de 30.000 familias, de las cuales el 95,07% no tiene acceso a redes de agua potable y un 100% no tiene garantizado el acceso a cloacas. Estos datos fueron puestos de relevancia por la ONG TECHO, en el marco de un estudio que realizó en 16 provincias argentinas para conocer el impacto de la pandemia de Coronavirus en los barrios populares y cuyos resultados fueron dados a conocer esta semana.  
“La realidad de los barrios populares de nuestra provincia es compleja y diferente en cada uno de ellos, pero frente a este contexto me parece importante destacar dos puntos que se repiten desde nuestra experiencia: la falta de acceso a servicios básicos agudiza cualquier contingencia y la organización comunitaria de vecinas y vecinos del mismo barrio son el motor y sostén de la comunidad ”, sostuvo Marcia García, Directora General de TECHO – Tucumán.
Los números de la necesidad
El Centro de Investigación Social de TECHO Argentina relevó en todo el país información sobre las necesidades prioritarias, la llegada de las políticas estatales y los esfuerzos comunitarios para hacer frente a los efectos generados por el COVID-19 y el aislamiento obligatorio, “con el fin de unificar información sobre situación y necesidades de los asentamientos, monitorear sus dinámicas y proponer mejoras en el acompañamiento y apoyo”, según indicaron.
Sobre las medidas sanitarias para el cuidado de la salud ante la propagación del virus, el 51,6% de las personas entrevistadas aseguró que la falta de agua potable es uno de los mayores obstáculos para poder afrontar la pandemia
Por otra parte, haciendo referencia a la situación de hacinamiento que pone en riesgo la salud de los/las habitantes de los asentamientos, el 32,6% de los vecinos y vecinas considera que las condiciones de su vivienda afecta totalmente a su capacidad de hacer frente al COVID-19, mientras que el 22,7% afirma que afecta mucho. El 39,4% asegura que el hecho de que muchas personas vivan en una misma casa influye negativamente en el cuidado de la salud, en tanto que el 37,3% identifica como una problemática el espacio reducido.
Según el estudio, la pandemia afectó directamente las fuentes laborales e ingresos de los vecinos y vecinas de los barrios populares: el 58,96% de las personas encuestadas afirma que la principal dificultad a la que se enfrenta actualmente es la disminución de los ingresos del hogar, al igual que el 42,6% identifica a la dificultad para obtener suficientes alimentos para el hogar como el principal desafío.
Dentro de las personas encuestadas, el 53,2% declara que se encontraba trabajando en el momento previo al dictado del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) el pasado 20 de marzo, en tanto que estos resultados varían según el género: un 72,5% de los hombres declara encontrarse trabajando, mientras que el 48,5% de las mujeres afirma lo mismo.
Por último, los vecinos y vecinas destacaron que los distintos procesos de organización comunitaria como un factor fundamental para hacer frente al COVID-19. El 41% de las personas valora la organización entre personas que habitan en el barrio como una fortaleza en el contexto de urgencia, mientras que en el 100% de los asentamientos encuestados la comunidad se organizó para realizar alguna acción ante la propagación de la pandemia, siendo la principal actividad las ollas populares.
El estudio “Efectos de la pandemia COVID-19 en los barrios populares” fue realizado en el mes de mayo a partir de un muestreo no probabilístico, tipo bola de nieve, alcanzando hasta hoy a un total de 675 personas de 162 asentamientos de 30 municipios de 16 provincias. En el caso de Tucumán, participaron familias de 4 asentamientos ubicados en los municipios de San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo y Yerba Buena.

Fuente: El Tucumano

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