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El boom de las ventas de monopatines eléctricos en pandemia que desalientan el uso del transporte público

La pandemia trajo consigo cambios en la manera de trasladarse. Subtes, colectivos y trenes parecen ser palabras que para muchos comenzaron a extinguirse. Por una cuestión de salud, por una mayor conciencia en el cuidado del medio ambiente e incluso para ahorrar, es que desde hace un tiempo comenzó a instalarse el monopatín eléctrico como opción de movilidad.

La popularidad de este transporte creció vertiginosamente en los últimos meses. “Es un boom que llegó para quedarse. En los últimos dos años el monopatín dejó de ser un juguete para ser un verdadero vehículo para las personas”, aseguró Felipe Luongo, jefe de Producto de la categoría Movilidad Urbana de Newsan. “Esta tendencia o cambio de hábito es orgánico a lo que pasa en otros mercados, como en Europa y China, donde ya están instalados. Nuestra cuarentena llegó después de la de ellos y ese tiempo nos dejó prepararnos y cambiar el nivel de inversión de la movilidad eléctrica sustentable”, agregó.

El monopatín puede ser considerado uno de los ganadores de la pandemia, ya que impulsó como nunca antes el interés en su uso. “En enero recibimos 402 consultas, en mayo 800 y en junio 2.438”. Quien arroja esta cifra para mostrar el creciente interés por la micromovilidad es Martín Maestrojuan, director comercial de MaxYou. Muchas de estas consultas coincidieron con la fecha del Día del Padre, lo que demuestra que los monopatines dejaron de ser vistos como un producto millennial. De hecho, hay algunos que llegan a soportar hasta 120 kilogramos. “Es, sin duda, el producto de la pospandemia. El 80% de nuestros clientes tiene entre 25 y 44 años, el 9% de 44 a 55 y un 8% entre 18 y 24”, agregó. Las zonas en las que más crecieron en los últimos meses son AMBA (40%), Santa Fe (13%), Córdoba (13%), La Plata (7%), Mar del Plata (6%) y Mendoza (4%).

En cuanto precios, depende del tipo de monopatín, pero para adultos oscilan entre los 40.000 a 100.000 pesos, y las diferencias radican principalmente en la potencia del motor, el tamaño de la batería, el diseño, el tipo de rodado, entre otros.

“Un dispositivo de este tipo tiene como fin la última milla. Es decir que es para distancias cortas, ya que tiene aproximadamente unos 25 kilómetros de autonomía”, agregó Luongo. En tanto, el aparato posee un cargador similar al de una computadora para darle batería. Por ahora son pocas las regulaciones que rigen para este transporte. Es obligatorio el uso de casco, luz delantera y trasera, chaleco y timbre sonoro, a la vez que solo debe haber una persona en el monopatín. Se debe utilizar en bicisendas o bien en la calle, en caso de que no haya. Eso sí, está prohibido en veredas y avenidas. El monopatín es un boom en todo el mundo. Ciudades como París, Los Ángeles y Barcelona lo adoptaron como un estilo de vida, al punto de hacerse sumamente masivo. En la Argentina, también llegó para quedarse.

Fuente: ámbito.com

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