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Con la pericia de las zapatillas, se puede elevar a juicio a los rugbiers acusados del crimen de Fernando Báez Sosa

A seis meses del crimen de Fernando Báez Sosa (18), y aún cuando le quedan cuatro meses para proseguir con la instrucción, la fiscal que encabeza la investigación ya está en condiciones de pedir que los diez rugbiers de Zárate imputados respondan por el homicidio ante un Tribunal Criminal.

Con el resultado de la pericia scopométrica, la que determinó que una de las patadas que recibió la víctima en su rostro fue realizada con una zapatilla que pertenecía a Máximo Thomsen, la fiscal Verónica Zamboni tiene en su poder toda la información que fue requiriendo desde la madrugada del 18 de enero, cuando el joven estudiante de derecho fue asesinado a golpes.

La fiscal podría hacer el pedido en el transcurso del próximo mes, revelaron fuentes del caso. El Código Procesal de la Provincia de Buenos Aires da un máximo de diez meses, que se cumplirían el 18 de noviembre. 

Thomsen (18) y sus amigos Ciro Pertossi (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (21), Enzo Comelli (20), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (19) y Ayrton Viollaz (21) están imputados como coautores del delito de «homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas», figura penal por la cual podrían ser condenados a perpetua.

Ellos aguardarán el juicio en la prisión de Melchor Romero, donde se encuentran alojados, en tanto que otros dos jóvenes, quienes están acusados como «partícipe necesario» del mismo delito, Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19), lo hacen en sus domicilios en Zárate. Por falta de pruebas en su contra, ambos fueron excarcelados en febrero.

«Siempre se habló de una coautoría funcional, es decir que los diez imputados realizaron acciones y conductas tendientes a llegar al resultado de muerte de Fernando. Cada una de esa acciones explican el resultado: muerte», dijo una fuente de la investigación a Clarín sobre la scopometría.

Y agregó: «No fue una patada aislada, de la nada, que produjo el deceso. Fue el aporte de los diez golpeando a Fernando y a los amigos para que no intervinieran y evitaran el ataque. No da un giro de 180 grados en la investigación», aseguró.

El informe pericial indica que la impronta detectada en la cara de la víctima coincide con la de una zapatilla marca Cyclone que pertenece a Thomsen.

Estas pericias, que comenzaron el 29 de mayo, las llevó adelante el laboratorio de la Policía Federal Argentina (PFA)​ en Mar del Plata.

Para poder completar el peritaje, Zamboni ordenó la toma de nuevas huellas plantares de los ocho rugbiers para determinar el tipo de pisada y precisar cuál de ellos era el dueño del calzado que impactó la cara de la víctima.

«Estas pericias nos aclaran cuál ha sido la participación de alguno de los imputados en un hecho que son responsables todos, incluso los liberados. Esta patada brutal no es la que determinó la muerte de Fernando. Que estos aportes importantes no empañen la verdadera responsabilidad de estos chacales», dijo el abogado Fernando Burlando, que representa a los papás de Fernando.

Antes, a principio de este mes, un cotejo de ADN determinó el hallazgo de sangre de Báez Sosa en la camisa de Benicelli, mezclada con sangre suya, y además se encontraron rastros genéticos de Cinalli en un dedo meñique de la víctima.  

Estos resultados fueron obtenidos en el Instituto de Investigación Criminal y Ciencias Forenses de Junín, que detalló en un informe final que fueron analizadas 116 muestras levantadas en el marco de la investigación del homicidio, y se obtuvieron 49 conclusiones.

Lo que resta ahora son los peritajes psicológicos y psiquiátricos solicitados por el juez de Garantías de Villa Gesell, David Mancinelli, para los detenidos, a raíz de un pedido de la defensa para que les sea otorgada la prisión domiciliaria. Pero estas tareas las tiene a cargo personal de la Justicia (las pericias las hizo Policía Federal), y en el marco de la cuarentena no pueden concretarlos.

De todos modos, la fiscal Zamboni no tiene que esperar los resultados de tales peritajes para pedir la elevación a juicio. «La causa se eleva igual como está y el órgano del juicio, en este caso un Tribunal Criminal, luego decidirá si corresponde o no el arresto domiciliario, pero eso una vez que estén confeccionados los informes socioambientales, psicológicos y y psiquiátricos de los imputados», señalaron fuentes del caso.

Fuente: clarin.com

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