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Según una encuesta, el 63% de los empresarios creen que el segundo semestre será peor que el primero

La economía argentina atraviesa uno de sus peores momentos de su historia. Si bien la caída en la actividad tiene lugar en la mayor parte del mundo producto de la pandemia del coronavirus, el efecto local impacta de forma particular en una sociedad que atraviesa años de recesión, devaluaciones, pérdida del salario y cierres de industrias. En ese contexto, el 63% de los empresarios ve con preocupación la caída económica y augura un segundo semestre aún peor que el primero. 

Una encuesta privada realizada a ejecutivos de IDEA, a la que tuvo acceso Ámbito, refleja que casi la totalidad de los consultados observa un descenso de la actividad económica en territorio argentino y al mismo tiempo consideran que en los próximos meses, variables como el dólar, el riesgo país y las tasas de interés aumentarán considerablemente.

Fuente: D’Alessio IROL / IDEA

Según el relevamiento de la consultora D’Alessio IROL, el 97% de los 190 ejecutivos consultados opinó que la evolución económica del país se encuentra en caída y dos de cada tres espera que el próximo semestre sea aún peor que la primera etapa del 2020.

La mirada de los empresarios sobre la situación actual corre en paralelo a las cifras divulgadas por INDEC, con caída interanual del 13,2% en los primeros cinco meses del año, y acompaña la proyección del Fondo Monetario Internacional, que prevé un derrumbe del 9,9% del PBI argentino para el cierre de 2020. Brasil y México, con fuertes crisis sanitarias y decenas de miles de muertos, acompañarán al país en la cima de mayores retrocesos de la región, con 9,1% y 10,5%, respectivamente.

Si bien la mirada mayoritaria augura fuertes descensos para lo que resta del año, un tercio tiene esperanza de que la evolución sea positiva y haya mejoras en la actividad.

La mirada de los empresarios sobre las principales variables macroeconómicas. Fuente: D’Alessio IROL / IDEA
La mirada de los empresarios sobre las principales variables macroeconómicas. Fuente: D’Alessio IROL / IDEA

Con respecto a las exportaciones del país, prevaleció la mirada pesimista y alcanzó un balance negativo, pese a las ventajas comparativas del país respecto al dólar. Pese a ello, un tercio de los encuestados consideró que habrá mejoras, aunque el optimismo cayó respecto al año pasado.

Por otro lado, uno de cada tres consultados espera una evolución positiva en el nivel de ventas de su empresa para los próximos 12 meses. Sin embargo, en el balance total, creció la cantidad de ejecutivos que considera que habrá una disminución: en octubre del año pasado, el 36% creía que habría un descenso mientras que en el último relevamiento, el indicador aumentó a 54%.

Otro dato a destacar tiene que ver con que creció levemente el número de los consultados que considera posible que se registre un aumento en la rentabilidad de sus empresas durante los próximos meses. Sin embargo, también se disparó el porcentual de quienes creen que habrá una disminución significativa de la misma.

Uno de los puntos salientes es la cadena de pagos. La crisis profundiza las dificultades de las empresas para hacer frente a sus obligaciones. Eso queda plasmado en la encuesta: la cantidad de empresarios que considera que se ha extendido el tiempo de cobranza pasó de 71% al 84% entre octubre de 2019 y julio de 2020.

Al mismo tiempo, las expectativas de que el tiempo de pago se acorte se mantuvieron en niveles similares al relevamiento anterior – 5% – pero aquellos que en octubre creían que la evolución se mantendría estable migraron hacia el grupo que considera que empeorará y se extenderá en el futuro. Ahora, estos últimos representan a la mayoría, con el 55%, invirtiendo la polaridad de la encuesta hacia exceptivas más pesimistas.

En cuanto a las modificaciones que consideran debe hacer el Gobierno para mejorar la competitividad del país, volvió a prevalecer la reforma impositiva, la cual creció tres puntos porcentuales respecto a octubre del año pasado hasta alcanzar el 68%. También se ubicaron en los primeros lugares la reforma laboral, la baja de la inflación y el buen funcionamiento de las instituciones y la Justicia.

Pandemia

La crisis introducida por el coronavirus obligó a cambiar las formas de trabajo en distintos sectores, a nivel mundial. Ocho de cada 10 empresas consultadas consideraron que el teletrabajo se volvió un factor predominante para la continuidad de las tareas. Sin embargo, y pese al esfuerzo de los trabajadores, más de un tercio de los empresarios considera que hubo caídas en la productividad.

A su vez, dos de cada diez contribuyeron a mejorar la conexión a internet de los domicilios de los trabajadores en tanto que seis de cada diez los proveyeron de herramientas, como computadoras y sillas, hardware y software. Sin embargo, 8% de los consultados dijo no haber dado ningún recurso al empleado para que pueda desarrollar sus tareas, siendo este último el encargado de suministrársela a sí mismo.

Este último punto choca con la mirada a corto plazo que esperan los empresarios con respecto al trabajo remoto, ya que, según el 82% la “nueva normalidad” implicará un crecimiento del teletrabajo por sobre el empleo presencial.

Por último, al momento de ser consultados sobre las perspectivas de inversión para los próximos meses, del relevamiento se desprende que habrá una fuerte caída, debido al descenso esperado en la cantidad de ventas.

Fuente: ambito.com

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