Categorías
Noticias

El PRO quiere ganar terreno en las universidades bajo el lema “salgan del clóset”

«Salgan del clóset». Con esa frase, que toma prestada de las luchas del movimiento LGTBIQ, la presidenta del Pro, Patricia Bullrich, busca persuadir a los jóvenes universitarios que comulgan con las ideas de Pro a que las expresen y militen. Hacia fin de año, el macrismo planea lanzar una nueva agrupación nacional y aumentar su presencia en las altas casas de estudios.

Después de confirmar el bajo rendimiento entre los votantes de 18 a 25 años que auguraban las encuestadoras para las elecciones del año pasado (entre un 20 y un 25 por ciento), el partido que fundó Mauricio Macri busca ganar terreno en el esquivo sector de los jóvenes. Desde que asumió al frente del partido, en enero, la exministra de Seguridad apunta a darle una relevancia inédita a ese «segmento», entre autocríticas de los distintos referentes por la escasa atención que se le brindó históricamente en Pro.

Los comicios del año que viene, lejanos, parecen aún más distantes en el contexto de la pandemia, y la prioridad es la reacción, como oposición, a los efectos sobre la salud y la economía. Sin embargo, la estrategia para acercarse a los votantes está vigente, en paralelo a la crisis.

Las principales espadas del Pro para dar batalla y ganar espacio en las universidades son el exministro de Educación Alejandro Finocchiaro, el exdirector de Anticorrupción del Ministerio de Seguridad, Damián Arabia-muy cercano a Bullrich-, y el presidente de Juventud Pro, Martín César, del riñón del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

El partido fundado por Mauricio Macri tiene escasa representación en las casas de altos estudios, un sector históricamente fértil para las fuerzas de izquierda y para la agrupación de la UCR Franja Morada. Y por ahora, no hay en marcha acuerdos con el radicalismo para impulsar la militancia en conjunto en las universidades. La coalición nacional de Juntos por el Cambio no se traslada a la mayor parte de las universidades y facultades, donde el macrismo y la UCR transcurren sus militancias por separado. «Cada agrupación debe mantener su autonomía, a veces se sacan más votos yendo separados que juntos», admitió una fuente partidaria.

De las 57 universidades nacionales, el macrismo está presente solo en ocho: San Martín, Mar del Plata, NordesteCórdoba, Rosario, La Rioja, Mendoza y Jujuy. Y en la Universidad de Buenos Aires (UBA), están en seis de las 13 facultades. El año pasado solo se presentaron en las elecciones de Arquitectura y Diseño Urbano (FADU) y en Ingeniería. En la primera compitieron dentro de un frente con varias agrupaciones, que ganó. En la segunda, perdieron con la organización Juntos por Ingeniería.

Atentos a estos números, entre el fin de este año y el comienzo de 2021 planean lanzar una nueva agrupación universitaria nacional. Según describen fuentes del espacio, «tendrá vinculación con Pro, pero será más amplia». Por ahora, sientan las bases de ese proyecto con las agrupaciones ya vigentes y mantienen un perfil lo más alejado posible de los temas de la agenda nacional. En cambio, se centran en asuntos considerados de «verdadero interés» para los estudiantes, vinculados específicamente con las materias, la cursada, los exámenes, el acceso a los materiales y la inserción laboral.

También, con la pandemia: en los últimos meses, sus militantes tienen como principal misión dar herramientas para lidiar con las dificultades en el estudio y los exámenes a distancia que trajo el coronavirus. «Creemos en la pluralidad sin bajada política, hay un rechazo a la política en la universidad», dijo la secretaria de Políticas Universitarias de Juventud Pro, Bárbara Fleming, armadora en el «territorio» de los pasillos y las aulas.

Al mismo tiempo, alientan a los estudiantes que comulguen con sus ideas a que «alcen la voz» y cuando detecten «discriminación», lo denuncien. Al igual que Patricia Bullrich en las videollamadas que protagoniza con estudiantes y vecinos, los armadores de la juventud estudiantil Pro denuncian «adoctrinamiento» y «censura» de parte de profesores a través de los contenidos y de las calificaciones.

«Los profesores literalmente les ponen 1 a los estudiantes macristas o de Cambiemos. Les preguntan: ‘¿Cómo vas a ser joven, estudiante, y del Pro?», dijo a LA NACION Arabia, a cargo del área de «batalla cultural». Y agregó: «La respuesta es salir del clóset, como dice Patricia, salir de la zona de confort, de la zona de vergüenza».

«El segmento joven que nos toca representar como partido, por definición está con los valores de la libertad y el pensamiento critico. Hoy, los rebeldes somos nosotros, contra el status-quo que juzga», agregó César.

Fuente: lanacion.com.ar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *