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Benedicto XVI está gravemente enfermo

El único Papa emérito de la historia, Benedicto, XVI, de 93 años, está gravemente enfermo por una infección de herpes en el convento donde reside en los jardines vaticanos, anunció el escritor Peter Seewel, que estuvo con él para presentarle su biografía del que fuera cardenal Joseph Ratzinger y principal colaborador del Papa san Juan Pablo II hasta su muerte, en 2005.

Según Seewel, Ratzinger está “extremadamente frágil” y habla “con un hilo de voz”. La erisipela en el rostro es una enfermedad infecciosa que se caracteriza por hinchazón y placas rojizas que le causan continuas picazones y un fuerte dolor, según explicó el biógrafo al diario regional alemán Passauer Neue Presse.

“Su capacidad intelectual y la memoria no parecen afectadas, pero su voz es apenas audible”.

Seewel lo visitó para presentarle una nueva biografía del Papa Emérito. Ratzinger se mostró optimista y dijo que si recupera las fuerzas “quizás vuelva a escribir”.

El 18 de junio Benedicto XVI viajó inesperadamente a Ratisbona, en Alemania, a visitar a su hermano mayor Georg, de 96 años que se encontraba muy enfermo.

Ratzinger estuvo acompañando cuatro días a su hermano y regresó después al Vaticano. Georg Ratzinger murió dos semanas más tarde. Ambos hermanos eran muy unidos. Los dos fueron soldados en la Segunda Guerra Mundial y en 1951 fueron ordenados sacerdotes el mismo día, en junio de 1951.

Benedicto XVI se convirtió en un personaje extraordinario de la historia de la Iglesia cuando en febrero de 2013 anunció su voluntad de renunciar. Fue el primer pontífice en dimitir en 600 años y el único que asumió por propia decisión el título de Papa Emérito.

Un mes más tarde, el 13 de marzo, lo sustituyó el cardenal argentino Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, actual obispo de Roma.

Buen pianista, que ama a Mozart, su compositor favorito, políglota que domina diez idiomas, entre ellos el español, Ratzinger emergió desde joven con una fuerte vocación por el estudio de la teología, de la que es maestro. Ha recibido ocho doctorados honoris causa de universidades mundiales.

Comenzó a ser conocido por sus grandes dotes intelectuales cuando participó como un joven vecino al ala progresista de la Iglesia en el Concilio Vaticano II, que convocó en 1962 el Papa Juan XXIII. Fue en el Concilio asesor teológico del cardenal Josef Frings.

Desilusionado de los progresistas, Ratzinger derivó hacia el ala tradicional y se destacó como profesor de teología. Su prestigio fue creciendo rápidamente y en marzo de 1977 fue consagrado arzobispo de Munich, capital de su natal región de Baviera. Pablo VI lo creo cardenal.

Mantuvo una intensa relación intelectual con el polaco Karol Wojtyla, arzobispo de Cracovia y cardenal, que en octubre de 1978 fue elegido Papa con el nombre de Juan Pablo II.

Wojtyla lo llamó al Vaticano y el 25 de noviembre de 1981 lo nombró prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el guardián de la doctrina católica. Durante más de un cuarto de siglo Joseph Ratzinger pasó a ser el hombre fuerte de la teología y la disciplina doctrinal de la Iglesia.

Cuando Juan Pablo II falleció tras casi 27 años de pontificado, el cardenal Ratzinger era el ultrafavorito para sustituirlo y así fue, el 19 de abril de 2005, en el segundo día del Cónclave. La única amenaza que sufrió su candidatura fueron los 40 votos de los cardenales que prefirieron al cardenal Jorge Bergoglio. Pero el argentino hizo gestos en la votación en la Capilla Sixtina pidiendo a sus pares el voto por Ratzinger.

Con el nombre de Benedicto XVI, cuando se presentó a la multitud en el balcón principal de la basílica de San Pedro, dijo que era “un simple y humilde trabajador de la viña del Señor”.

Desde que asumió Joseph Ratzinger fue criticado por su perfil conservador y hasta se lo acusó de querer retrasar a la Iglesia a los tiempos anteriores al Concilio Vaticano II; que había reconciliado a la Iglesia con el mudo moderno. Pero otros importantes sectores de la Iglesia defendieron sus ideas..

En sus casi ocho años de pontificado, Benedicto XVI creó noventa cardenales en cinco consistorios.

Vaticano, corresponsal. Fuente: clarin.com

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