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Es médico, contrajo Covid-19 y juntan firmas para que deje el pueblo

El tranquilo pueblo de Cañada del Ucle, en Santa Fe, está revolucionado luego de que el único médico y responsable de la sala de salud dispuesta para atender a los mil habitantes diera positivo de coronavirus Covid-19. La llegada del virus a la localidad, situada a 300 kilómetros de la capital provincial, derivó en un reclamo de parte de los habitantes que comenzaron a juntar firmas para que el profesional de la salud deje su cargo y no viva más en el lugar.

Marcelo Palou, director del Sistema para la Atención Médica de la Comunidad (Samco), y que es apuntado por el reclamo de los vecinos contó la situación, se mostró compungido y aseguró que no se irá de Cañada de Ucle.

«Estoy muy bien de salud, solo tuve una febrícula de 37 grados y picazón en la garganta. Sí estoy muy triste y angustiado«, fue lo primero que dijo en una charla telefónica con este medio. Luego contó que el martes le confirmaron el diagnóstico. «Todo comenzó el domingo cuando yo atiendo un paciente, que en ese momento aún no tenía confirmado Covid-19 y que ahora está internado con una neumonía bilateral típica de un caso de coronavirus».

Sobre si sabe la forma de contagio, dijo: «Cometí el error de atenderlo sin guantes, el resto de los elementos de protección los tenía todos. Me di cuenta de eso, como sospeché que era Covid-19 pedí hisoparme luego de los primeros síntomas y el martes me dieron el resultado. Además, se aisló a toda la gente que había estado en contacto conmigo».

Allí comenzaría el revuelo dentro de Cañada de Ucle. «Uno de los problemas fue que, como yo me hisopé en forma particular, mi resultado llegó antes que el del paciente que atendí el domingo. Además de mí, se contagiaron dos de los otros tres integrantes de la familia de este paciente y la enfermera de la sala», dijo Palou.

«Soy padre soltero, tengo un hijo de 13 años al que adopté de bebé que el hisopado le dio negativo así que se lo llevaron de mi casa y está viviendo solo en un departamento con la maestra del pueblo y la hermana», contó angustiado el hombre de 51 años.

«El argumento que utilizan son un montón de cosas sucias que sacan de antes. Tal vez sean un montón de personas, pero hay otro montón que me apoya y acompaña a mi hijo y a mí. Puede ser que yo no tenga buen carácter, seguramente que sea así. Pero, puede llamar a cualquiera y preguntarle cuál fue mi dedicación. Es un pueblo de mil habitantes. Yo tengo tres especialidades hechas y estoy acá porque me gusta. Esto sacó lo peor», dijo.

«En la nota dicen que me contagié porque voy de un lado al otro. Esto es cierto y lo hago porque tengo que trabajar. Voy de mi casa al trabajo, de ahí al consultorio a Firmat (localidad cercana) y a mi casa. No fui a ningún lugar donde hubiera circulación comunitaria, ni nada», se defendió el médico y agregó: «No entiendo por qué. No maté a nadie, no robé, no violé. Solo me enfermé ejerciendo mi profesión. Yo dependo del Ministerio de Salud que sabe cómo trabajo».

La primera parte de la carta que llevaron los vecinos al delegado comunal que también la firmó
La primera parte de la carta que llevaron los vecinos al delegado comunal que también la firmó

Sobre el momento en el que se enteró de la junta de firmas, recordó: «Vi un posteo en redes sociales donde me desean la muerte. Por Facebook, en una publicación muy linda que me hicieron, alguien comentó ´ojalá que te mueras por Covid´. Luego, un grupo de gente comenzó a levantar firmas».

«Yo puedo hacer lo que quiera en mi vida personal. Desde el sábado me están siguiendo, me filman y sacan fotos. Yo pensé que esto solo pasaba en las grandes ciudades«, dijo Palou y agregó: «Ellos piden que me destituyan del cargo y que me saquen del pueblo. En el primer caso, mi jefe lo podría hacer».

Angustiado y con la voz entrecortada, el médico dijo: «Yo preferiría morirme antes de que mi hijo pase por esta situación. La muerte es preferible antes de esta humillación. Mucha gente a la que vi gritándome y haciendo una pueblada en mi contra los atendí durante años».

«Fueron a la comuna a hacer una protesta y llevar una carta. El intendente los recibió. Después lo llamé y le pregunté y me dijo que había firmado la carta como responsable de la institución y para que me vaya. Dijo que lo hizo porque el pueblo lo obligó«, detalló Palou.

La segunda parte de la carta y algunas de las firmas
La segunda parte de la carta y algunas de las firmas

Aún conmovido, agrego: «Yo soy solo una parte de todo lo que nos han hecho a los profesionales de la salud desde que comenzó la pandemia. Desde ese primer momento, íbamos a la guerra sin ningún arma. Puede preguntar a cualquiera acá. Montamos un centro de costura para hacer batas, barbijos, botas, cofias. Todo desde acá junto a Adriana, Betiana y yo. ¿Quiénes nos enfermamos? Adriana, que es la enfermera, y yo».

«Ellos pueden pretender que yo me vaya a trabajar a otra parte. Que ponga el consultorio en otra ciudad y atienda a quien quiera. Pero acá está mi casa. La compré con mucho esfuerzo y sacrificio. No me voy a ir», cerró el médico que se encuentra aislado a la espera del alta.Por: José María Costa

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