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Qué tienen en común un ladrillo y una batería?

Sin embargo, la cienciapuede aportar una respuesta inédita que podría resultar un gran avance en el mundo de la tecnología.

Es que un grupo de ingenieros y químicos de la Universidad Washington, en Estados Unidos, desarrolló una tecnología especial para convertir justamente este tradicional material de la construcción en una batería recargable.

Así, de esta manera, sus propiedades podrían ser utilizadas para alimentar algunos dispositivos eléctricos

Según describe el químico Julio D’Arcy en el artículo publicado en The Conversation, la clave de su método es convertir el pigmento rojo de los ladrillos en un plástico conductor de electricidad.

Cómo funciona

El equipo de investigadores empapó los ladrillos con un ácido y luego hizo fluir un gas a través de sus poros y cavidades, amplía D’Arcy, uno de los autores del estudio.

La reacción primaria disuelve el óxido de hierro, justamente el ingrediente que aporta su color típico al ladrillo, y lo convierte en una forma reactiva de hierro.

A su vez, se llena la estructura porosa con un material a base de azufre que reacciona con el hierro. De este modo, los poros terminan recubiertos con un polímero bicomponente llamado PEDOT, que funciona como una fibra eléctrica dentro de la cerámica aislante, difundeRT.

Resultado que asombra

Las piezas de ladrillo revestidas, entonces, pueden alimentar un diodo emisor de luz. Y hay números a partir de las conclusiones del trabajo que asombran: unos 60 ladrillos podrían abastecer de corriente para iluminación de emergencia durante 50 minutos.

Pero eso no es todo: demorarían apenas 13 minutos en recargarse y serían compatibles con paneles solares y otras fuentes de energía.

El autor aporta otro ejemplo más que elocuente: una pared con los ladrillos modificados puede recargarse 10.000 veces manteniendo el 90% de su capacidad energética, lo que la coloca a la atura de los supercondensadores hechos con el mismo plástico. 

Nuevos objetivos

Lejos de conformarse, los ingenieros y químicos de la universidad ya cuentan con una nueva meta: aumentar la cantidad de energía que cada pieza puede almacenar.

En su configuración actual, destacan en la publicación de este martes, estos ladrillos especiales necesitan cables. De ahí que un objetivo a futuro es que se los pueda apilar y conectar de forma inalámbrica. Sería, de una u otra manera, producir bloques tipo Lego pero a una escala mayor. 

Fuente: Clarín.com

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