Invitado: Ana Petros

Libertad para todos

20 octubre, 2020

Vivir la libertad implica un acto racional y de alta responsabilidad. Nadie podría defender su libertad sin pensar que tiene un límite que es el otro, al que no hay derecho a dañar, afligir o perjudicar. Por lo tanto, aunque parezca una contradicción, la libertad también tiene límites, no tiene una amplitud ilimitada. Si bien el ejercicio de la libertad es básico para desarrollar la personalidad y la identidad esta debe ejercerse con la conciencia de la existencia del otro. O sea, nunca se debe soslayar que vivimos en sociedad, con otros con los que tenemos un destino común y compartido.