EDITORIAL

Platos vacíos

15 diciembre, 2020

A la economía argentina, que venía de dos años de recesión, se le cayó encima la pandemia. Alberto Fernandez optó por aumentar impuestos, elevó el gasto público y también duplicó los subsidios que otorga el Estado a las personas de bajos recursos. Cierra el año con mayor presión impositiva, más gasto y un incremento de la pobreza e indigencia, con el agravante que el 65% de los chicos hasta 17 años es pobre y 2 millones de ese grupo consume menos alimentos de los que necesita: se va a dormir más de una vez con hambre. Su gobierno tiene el reto de resolver la asistencia alimentaria de muchos niños y crear el clima propicio para que los actores económicos generen riqueza, empleo y crecimiento.