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Una modelo tucumana denunció que no la dejaron entrar a un boliche en Mar del Plata por su peso

Lo que comenzó como unas vacaciones soñadas, en las que reinaría la alegría y la diversión entre amigas, terminó con un triste hecho de discriminación. La tucumana Sofía Ortiz, de 24 años, que descansa en Mar del Plata, decidió ir con sus amigas a un after beach, fiesta vespertina que ofrecen algunos boliches. Hicieron la reservación y fueron, pero a ella no la dejaron entrar. “Me sentí horrible, es la primera vez que me pasa algo así”, le contó a LA GACETA, todavía sorprendida y dolida.

La olvidable situación que Sofía vivió ocurrió el pasado lunes. Ella y sus amigas recibieron un mensaje de un trabajador de relaciones públicas del boliche, que las invitaba a hacer una reservación para la fiesta. Accedieron, pero grande fue el asombro de Sofía al hacer la fila y ver que sus amigas podían ingresar y ella no. “Empezaron a pasar mis amigas y cuando llegó mi turno, uno de los (empleados) de seguridad se acerca y me dice ‘no, pará, voy a ver si hay lugar’. Nosotras habíamos alquilado un box para 10 y éramos seis. Lugar había”, remarcó Sofía, y agregó que fue demorada afuera mucho tiempo y que nunca le dijeron nada en concreto.

Las excusas sobraron: que el boliche era para mayores de 21 (ella tiene 24) o que había pasado el tiempo de su reserva (tiempo que perdió esperando que la dejaran ingresar). Incluso una de sus amigas intentó ayudarla acercándose a boletería con su DNI, aunque sólo recibió otra excusa. “No me dijeron ‘no pasás porque tenés sobrepeso’. Pero fue muy evidente, porque me quedé yo afuera sola y mis cinco amigas entraron. Seguía pasando gente y supuestamente no había lugar para mí”, subrayó.

La damnificada, todavía con intención de ingresar, quiso pagar igualmente su entrada. La respuesta fue: “no, no hay lugar”. “A la par de la boletería había un espacio, dos mesas libres. Seguía pasando gente”, describió. Tras el episodio, intentó comunicarse con el empleado con el que gestionaron la reserva, pero no obtuvo respuesta alguna por parte del boliche.

Sofía es modelo plussize y según cuenta, una de las primeras en Tucumán. Sobre lo ocurrido, aseguró que ni bien regrese a Tucumán realizará la denuncia, ya que considera que es horrible la actitud del boliche. “Me parece que atrasan la sociedad”, aseveró. A quienes sufrieron o puedan sufrir esta clase de discriminación, les dejó un consejo: “no se sientan mal de difundir este tipo de comportamiento, que en el siglo en que estamos es inaceptable”.

Ayuda del Inadi

Guillermo Pablo Gutiérrez, delegado de la sede de Tucumán del Inadi informó que se encuentra en contacto con la delegada de la repartición de Mar del Plata para ayudar a Sofía en su denuncia. “No existe ningún tipo de normativa para negar el ingreso. El derecho de admisión es claro: cuando el propietario se ve afectado en un acto violento dentro de un local comercial, es ahí donde se aplica el derecho de admisión. En este caso es un claro hecho de discriminación”, sostuvo.

Gutiérrez agregó que cuando sucede algo así, es mejor alejarse, ya que la situación no es cómoda para el discriminado, y aconsejó hacer la denuncia en el organismo y, de querer, también llevarla a la Justicia.

Puso énfasis en la importancia de la prevención y subrayó que el gran problema es que el concepto de “derecho de admisión” está malentendido. Por eso cree importante trabajar para evitar el desconocimiento de la ley y también con la población en general para que estos actos discriminatorios no se repitan.

Fuente: lagaceta.com.ar

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