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Se pueden comprar propiedades con menos impuestos y blanquear dinero

Esta madrugada finalmente se publicó en el Boletín Oficial la ley de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda que además de diferimiento en el pago de impuestos para quienes inviertan en obras en construcción habilita la normalización ( blanqueo) de la tenencia en moneda nacional y extranjera para la compra de esos departamentos .

El objetivo de la nueva norma es impulsar a un sector que, si bien en los últimos meses mostró signos de recuperación viene de capa caída con desarrollos inmobiliarios parados por la pandemia y por un mercado en el que los inversores se muestran cautos a la hora de invertir en ladrillos .

La ley había que sido sancionado por el Congreso a fines de febrero y, a través del sinceramiento fiscal, busca que las inversiones se canalicen exclusivamente en la construcción de obras privadas nuevas y aquellas que tengan un grado de avance inferior al 50%.

La iniciativa con la que el sector de la construcción espera un blanqueamiento de US$5000 millones, había sido presentada en julio por la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) junto a la UOCRA, la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) y la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV).

“Se trabajó con todo el sector privado y el sindicato junto con el Gobierno, prevé exenciones sobre Bienes Personales y Ganancias. Y, por otro lado, una exteriorización de capitales específico para la industria de la construcción, sobre la cual tenemos una gran expectativa”, explicó Iván Szczech, presidente de la Camarco.

En ese sentido, la norma habilita a que quienes compren propiedades en construcción a partir de hoy (sea con dinero declarado o recién blanqueado) no paguen Bienes Personales por el valor de sus inversiones que realicen en esos inmuebles en construcción hasta el 31 de diciembre de 2022 inclusive: desde el período fiscal que se efectivice la inversión y por un plazo máximo de dos períodos fiscales. Además, podrán computar como pago a cuenta del Impuesto sobre los Bienes Personales (sobre otros bienes) el equivalente al 1% del valor de las inversiones en proyectos inmobiliarios.

El proyecto pretende generar una rápida declaración de fondos, tanto en pesos como en dólares. Por tanto, quienes blanqueen dinero dentro de los primeros 60 días pagarán un impuesto especial del 5%, hasta el día 90 la alícuota asciende al 10% y escala hasta el 20% para aquellos que ingresen al régimen hacia el final de los cuatro meses que durará el blanqueo.

La noticia es una buena noticia para un sector golpeado aunque con algunas buenas señales en 2021 tras un 2020 que registró una interanual del 19,5%. El indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) marcó en enero un incremento de 23,3% respecto de igual mes de 2020; en tanto, el índice de la serie desestacionalizada mostró una variación positiva de 4,4% respecto de diciembre pasado. En este caso, se trata de la tercera suba consecutiva interanual, tras 26 meses de caída. En ese sentido, de acuerdo al índice elaborado por el Grupo Construya, la venta de materiales para la construcción registró en enero una suba de 24% con respecto a igual mes de 2020, ratificando así la recuperación del sector en el período poscuarentena.

En el sector celebran la medida. “Nuestra industria hará que se exterioricen dólares y lo que se consume es en pesos porque los desarrolladores necesitan pesos para construir. Eso es positivo para el Estado”, afirmó Szczech, de Camarco. En la misma línea, el presidente de la AEV, Carlos Spina aclaró que “son pocas industrias las que al crecer no se llevan una carrada de dólares: por eso es productivo. Esta exteriorización productiva se convierte en un bien nuevo que no solo es nuevo sino registrable. Es un nuevo ente tributador. El circulo virtuoso por donde lo mires”.

Por su parte, Damián Tabakman,, presidente de CEDU reconoció que si bien se criticó mucho por qué el blanqueo es para la construcción y no para otros sectores. “Hay elementos que lo explican:  genera un volumen de empleo registrado importante y rápido, inversión genuina de ladrillos en la Argentina. Esto justifica el “privilegio” que nos dan, y por eso en el congreso están todos de acuerdo”, analizó. En números, Jorge Pellegrini, mano derecha de Gerardo Martínez, en UOCRA explicó que “un tercio de las personas que trabajaban en el sector a mediados del 2018 está esperando trabajo. De los 440.000 trabajadores que teníamos registrados en 2018, hoy después de cinco meses de crecimiento estamos llegando a 300.000″./ lanacion.com.ar

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