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La Iglesia alertó por la cantidad “humillante de pobres”

La Iglesia alertó este jueves por la “cantidad humillante de pobres” y volvió a cuestionar la aprobación de la despenalización del aborto al referirse a una “ley de muerte”. Lo hizo a través de un mensaje del cardenal Mario Poli durante la misa Crismal en la Catedral Metropolitana, el día después de que el Indec diera a conocer que la pobreza escaló al 42% y afecta a 19 millones de argentinos.

“Los apremia la caridad de Cristo, que camina los barrios de nuestra ciudad, la que no está ajena a los desafíos de la Argentina toda, con un porcentaje humillante de pobres, a los que se suma una alarmante generación de niños y jóvenes indigentes y postergados”, sentenció Poli.

Las críticas del cardenal al aumento de la pobreza se da el día después de que se conociera que en el último año hay tres millones de nuevos pobres en la Argentina. Es que, según los datos del Indec, la pobreza en el país pasó del 35,5% al 42%.

Más dramático todavía son los datos que dan cuenta de que la indigencia o o la pobreza extrema creció del 8% (3,6 millones de personas) de fines de 2019 al 10,5% ( 4,7 millones de personas) . Con relación a fines de 2017, hay 2,6 millones indigentes más.

Mario Poli durante una misa Crismal en la Catedral Metropolitana.

Mario Poli durante una misa Crismal en la Catedral Metropolitana.

Además, Poli señaló que la situación se agrava “en el contexto de una gravísima pandemia que ya se cobró muchas vidas”, y aprovechó para volver a cuestionar el aborto legal que votó el Congreso en 2020.

“Con la novedad de la sanción de leyes inicuas y contrarias a la ciencias y a la fe, que alumbraron en madrugadas porteñas a espaldas del común sentimiento de un pueblo que apuesta mayoritariamente a la familia, al trabajo honrado y a la dignidad de cada persona y confiesa con sus creencias que la vida es un don”, fustigó.

Insistió Poli con su crítica a ley que despenaliza el aborto al sostener que “asombra y duele ver con qué premura se avanzó en aplicar una ley de muerte que sentencia a los no nacidos, inocentes”.

Para el cardenal, es una “actitud que contrasta con el encomiable esfuerzo de los médicos y enfermeros, y tanta gente solidaria que hoy siguen arriesgando la vida por curar, asistir y proteger a los enfermos, y a los ciudadanos”.

“No faltan motivos para el desaliento, aunque la gracia de la unción nos fortalece y nos anima a emprender nuevamente el anuncio de la Buena Noticia, convencidos de que el Evangelio de Jesús es capaz de iluminar toda la realidad humana”, agregó./Clarin

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