Categorías
Noticias

Argentina y México van por los fondos del FMI de los países ricos para sumar más dólares

Luego de la decisión del Fondo Monetario Internacional (FMI) de inyectar a sus socios, entre ellos, la Argentina, US$650.000 millones -medida a aprobar definitivamente en junio próximo- con el objetivo de apuntalar la recuperación de las economías en medio de la crisis del coronavirus, los gobiernos de Alberto Fernández y de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, reclamaron una redistribución de los Derechos Especiales de Giro (DEG) de países que no los necesiten o no los usen en favor de otros que requieran financiamiento o divisas para reforzar sus reservas. Es el caso de la Argentina.

El país tiene una cuota en el organismo de 0,67%, por lo que le corresponderán US$4400 millones. En el Palacio de Hacienda ejemplificaban que, por caso, Alemania tiene una cuota de 6%. “De esos US$650.000 millones, reciben más los que menos lo necesitan”, cuestionaron las fuentes oficiales, que remarcaron que el país de Angela Merkel además tiene acceso a los mercados a tasas muy bajas no como otros países de ingresos medios sin ese aval y con escasos recursos para combatir a la pandemia.

La idea, en conjunto con México, es crear un fondo común al que puedan acceder los países de ingreso medios que lo necesiten para incrementar su liquidez o para intercambios bilaterales. Esto podría implicar que el acceso a esos fondos frescos en desuso ya no dependería, de hecho, del FMI sino de los países socios del organismo que no los usan o requieran.

En el caso de la Argentina esos DEG -la moneda del FMI convertible a dólares- extra puede significar la oportunidad de hacer frente a los dos pagos -en septiembre y diciembre- que deberá hacer la Argentina este año al Fondo por el Stand-By Agreement (SBA) de US$57.000 millones.

De esta manera, el Gobierno tendría más chances de retrasar un acuerdo con el FMI por un nuevo programa de Facilidades Extendidas (EFF, por sus siglas en inglés) hasta fin de año. Así, evitaría además un ajuste previo a las elecciones legislativas de octubre. En Economía ven deseable un acuerdo con el FMI en mayo o junio, pero las posibilidades políticas lo alejan para después de octubre.

El lunes, el ministro de Economía, Martín Guzmán, viajará a Alemania, Francia, Italia, y España (algunos socios con cuotas elevadas en el FMI y acceso al mercado voluntario) con el objetivo de reclamar apoyo en la negociación con el Fondo y buscar una nueva postergación del pago de más de US$2000 millones que tiene que hacer el Gobierno por la deuda del Club de París en mayo.

En conferencia de prensa, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, señaló que están trabajando en la ampliación de los DEG, pero también en cómo usar los DEG de los países más ricos para apoyar a los más vulnerables. La economista dijo que se analizarán las propuestas recibidas y que se presentarán las opciones que tengan apoyo generalizado de los socios del organismo.

En su comunicado final el G20 se refirió al tema. “También invitamos al FMI a presentar propuestas para mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de los DEG al tiempo que se preserva la característica de activo de reserva los DEG. Paralelamente, le pedimos al FMI que explore opciones para que los miembros canalicen los DEG de forma voluntaria en beneficio de los países vulnerables, sin retrasar el proceso de una nueva asignación”, indicaron el grupo de países.

El pedido de Argentina y México

La propuesta la hicieron llegar Guzmán, y su par mexicano Arturo Herrera Gutiérrez, en el contexto de la reunión de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales del G20. “Es imperativo evaluar el impacto de la pandemia, así como el alcance y la extensión de los nuevos mecanismos de apoyo, que actualmente están siendo discutidos, para promover la recuperación económica tanto en los Países de Renta Baja como de los de Renta Media (PRM)”, afirmó el comunicado conjunto.

“El crecimiento global de los niveles de endeudamiento en prácticamente todos los países es una consecuencia directa de la pandemia, tanto por el aumento de gasto público para proveer estímulos económicos, como por el incremento del gasto en sanidad, así como consecuencia de la disminución sustancial de los ingresos”, describieron los funcionarios. El déficit fiscal primario llegó a 6,5 puntos del PBI el año pasado en la Argentina, un rojo que no encuentra comparación salvo en los años 70.

“Esta situación plantea diversos escenarios. Para algunos países, con tasas de interés históricamente bajas -o incluso negativas-, la situación no ha sido especialmente desafiante. Por otro lado, los más pobres obtuvieron el apoyo de la comunidad internacional, a través de la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda y, recientemente, a través de una nueva asignación de DEG”, dijeron. La asignación de los DEG es prácticamente un hecho, pero deberá ser aprobado por el board del Fondo en junio.

“Sin embargo, entre estos dos extremos se encuentran olvidados los Países de Renta Media, cuyos desafíos no representan un problema menor, dado que representan el 75% de la población mundial y el 62% de los pobres del mundo. El Banco Mundial estima que 120 millones de personas volvieron a caer en la pobreza extrema a finales de 2020; se espera que la mayor parte de estos nuevos pobres extremos del mundo, 94 millones aproximadamente, provengan precisamente de estos países”, describieron.

El ministro de Economía empuja cambios en el FMI

“Los PRMs suelen tener -aunque a veces de forma intermitente- acceso a los mercados de capitales, pero no a tasas de interés bajas”, señalaron y entonces pidieron: “Es crucial a) considerar nuevos mecanismos a través de los cuales los nuevos DEGs, proporcionalmente asignados, puedan beneficiar a los PRM que los necesitan; y b) analizar, sin descartar mecanismos bilaterales o de otro tipo para hacer uso de la próxima asignación de DEGs, la posibilidad de crear un fondo específico en el seno de las Instituciones Financieras Internacionales, que favorezca una reestructuración más ordenada de la deuda de los PRMs en dificultades o la mejora de sus condiciones de financiación”.

“Esto evitará que la crisis sanitaria y económica derive en una crisis de deuda en el mediano plazo, permitiendo que la gran mayoría de la población mundial no pase a ser la mayoría olvidada”, estimaron y cerraron: “El Ministerio de Economía de Argentina y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México continuarán trabajando durante las Reuniones de Primavera del Grupo Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para generar un consenso más amplio y seguir sumando acciones que nos permitan avanzar en una recuperación rápida, inclusiva y sostenible”.

Guzmán y sus pares del G24 también están pidiéndole al FMI una baja de los recargos que tienen las tasas de interés de los programas del organismo internacional. Hoy completó esa idea. “Los sobrecargos son regresivos y procíclicos. Esta política debe revisarse”, dijo y agregó: “La política de sobrecargos lo que está haciendo hoy es penalizar a los países que se encuentran en circunstancias más adversas”.

“Las acciones globales para una recuperación equitativa y sostenible no deben olvidar a los países de ingresos medios, que enfrentan enormes desafíos para lidiar con la pandemia y no cuentan con los instrumentos de los países avanzados”, dijo Guzmán en su cuenta de Twitter.

“Es crucial identificar mecanismos que permitan una reasignación voluntaria de nuevos DEG no utilizados a todos los países en desarrollo, incluidos los países de ingresos medios”, dijo Guzmán en su discurso en el G20 y, luego de pedir mejores marcos para las reestructuraciones de la deuda soberana, cerró: “Los países de ingresos medios no deberían quedar al margen de las políticas de asistencia en 2021”.

Por: Francisco Jueguen/Lanacion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *