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Cayó “Fred” Machado, el misterioso empresario vinculado con el narcotráfico y con los vuelos de los Juliá y Lázaro Báez

El misterioso empresario argentino Federico Andrés Machado, conocido popularmente como “Fred”, quedó detenido este jueves en el aeropuerto Neuquén, a partir de una alerta roja que emitió Interpol por pedido de los Estados Unidos.

Su nombre, no sólo figura en una colosal causa de la Justicia norteamericana por narcotráfico y lavado de dinero, sino que además estuvo figuró en varios episodios de alto impacto en la Argentina: se lo vinculó con el “narcoavión” de los hermanos Juliá y con los vuelos que realizó el detenido empresario kirchnerista Lázaro Báez para lavar dinero proveniente de la corrupción. 

Machado nació en Viedma, pero se radicó en Miami. Allí posee al menos dos empresas dedicadas a la aviación en el estado de Florida, denominadas South Aviation Inc. y Pampa Aircraft Financing.

Aunque sus movimientos siempre estuvieron bajo sospecha, su suerte se complicó el pasado 24 de febrero, cuando la Justicia estadounidense lo acusó de integrar una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína mediante el uso de la flota de aviones de su propiedad.

A partir de allí, la Interpol ordenó su captura internacional y finalmente la Policía de Seguridad Aeroportuaria argentina lo atrapó cuando llegó al aeropuerto de Neuquén para tomarse un vuelo con destino a Buenos Aires.

La ficha de interpol de Fred Machado

La ficha de interpol de Fred Machado

Su detención se concretó por orden del Juzgado Federal Nº 2 de Neuquén, a cargo Gustavo Villanueva. Fuentes de la investigación consultadas por Clarín agregaron que a Machado se lo acusa además “por realizar estafas que le habrían permitido el lavado de 550 millones de dólares originados en el tráfico de cocaína“.

Incluso, se creer que intentó realizar un nuevo lavado “por 34 millones de dólares en Argentina”.

En la megacausa se trata de determinar si “Fred” puso a disposición sus aviones ​para movilizar cargamentos de cocaína por varios países de la región. 

Los Juliá, Báez y el oro ilegal de Guatemala

​El 2 de enero de 2011 los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá aterrizaron en el aeropuerto de El Prat, Barcelona. Llegaron a bordo de un jet Bombardier Challenger 604 cargado con 944,5 kilos de cocaína.

Los Juliá se convirtieron así en los protagonistas de una de las historias más escandalosas sobre el tráfico de drogas entre Argentina y España. Ambos fueron condenados a cumplir 13 años de prisión.​

El nombre de Machado figuró en aquella historia. El ahora detenido empresario fue quien le consiguió a Gustavo Juliá el primer avión (un Howker) con el que comenzaron los vuelos a Europa, entre 2009 y 2010.

Juliá también recurrió a Machado cuando buscó una aeronave que le permitiera volar a Europa sin tener que hacer escalas, pero el misterioso empresario decidió no sumarse a esa operación.

Es como que te compren un Citroen hoy y vengas mañana y te pidan un Mercedes“, le explicó Machado.

Finalmente, los Juliá consiguieron la aeronave a través de un contrato con la compañía Jet Lease, que tal como reveló Clarín, incluía el depósito de un seguro por 400.000 dólares y un pago mensual de 75.000 dólares.

Algunos años después, el nombre de “Fred” volvió a figurar en otra megacausa. En este caso, la denominada “Ruta del dinero K”  que expuso las maniobras que se realizaron durante el kirchnerismo, y por las que se encuentra detenido el empresario Báez, para lavar dinero proveniente de maniobras de corrupción vinculados con retornos de la obra pública. 

En 2013 se conoció que el escándalo de Lázaro Báez tenía como protagonistas a dos aviones: un Learjet 35A LV-ZSZ de la empresa Marla Jet S.A, vinculada con los hermanos Juliá, y un Cessna Citation III, matrícula N955 HG.

Lazaro Baez. Foto Federico Lopez Claro.

Lazaro Baez

Ese Cessna era de la empresa South Aviation, de Machado. En aquel entonces, la compañía con sede en Fort Lauderdale le indicó a Clarín que la aeronave había sido alquilada por el financista Federico Elaskar, quien le vendió la compañía CJI, conocida como “La Rosadita”, a Báez.

En febrero pasado, a Báez condenaron a 12 años de prisión por lavado de 55 millones de dólares entre 2010 y 2013.

La Justicia determinó que ese dinero origen ilícito fue trasladado a cuentas en paraísos fiscales, luego utilizado para la compra de bonos del Tesoro argentino y después depositado en las cuentas en Argentina de la empresa Austral Construcciones, propiedad de Báez.

Junto con el empresario también fueron condenados sus hijos Martín Báez, a una pena de 9 años de cárcel, Leandro Báez, a 5, y Luciana y Melina Báez, a 3 en suspenso.

Y como si fuera poco, a “Fred” también lo investigan en Guatemala por conducir un sistema para estafar a inversionistas. Según publicó la prensa de ese país, la Fiscalía Federal constató que “se enviaron millones de dólares a Machado, quien estaba canalizando parte del dinero hacia una mina de minerales en Guatemala”.

“El nombre de Federico Andrés Machado salió a relucir el 27 de enero pasado durante una citación en el Congreso de la República como presunto responsable de la explotación de una mina ilegal en Camotán, Chiquimula, donde estarían extrayendo oro y plata”, precisó El Periódico./Clarin

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