Categorías
Noticias

Segunda ola. Crecen los contagios en Acindar

En las últimas semanas, pudimos ver por todos los medios de comunicación, el tire y afloje del gobierno nacional con el gobierno porteño sobre la presencialidad en las escuelas. Además, nuevos DNU que restringen actividades y la movilidad en franjas horarias y el pase a fases inferiores en varios distritos.

Ya no es novedad que la segunda ola pegó con todo en el país y aún no encuentra el techo. La cantidad de testeos positivos crece día a día como así también la cantidad de fallecidos que ya superan los 60 mil en todo el pais.

Las nuevas medidas del gobierno nacional y algunos gobiernos provinciales, como Perotti en Santa Fe, apuntan a las actividades sociales, recreativas y algunas comerciales, pero nada dicen de las actividades industriales.

En el cordón industrial del Paraná, se sigue a todo vapor.

En Villa Constitución, la siderúrgica Acindar, lleva adelante su plan anual de reparaciones, que fue postergado en los meses de diciembre/enero producto de la pandemia pero que lo puso en marcha en plena segunda ola de contagios. Con el ingreso de miles de trabajadores tercerizados para realizar las labores de mantenimiento y las reparaciones, que se multipliquen los contagios era un final anunciado. Con el escaso protocolo y medidas correctas de seguridad, higiene y distanciamiento, la situación de contagios y aislados se desbordó. Son decenas y decenas de trabajadores los que están sufriendo las consecuencias de la avaricia y desidia patronal y del virus. Una industria para nada esencial, puso en movimiento sus instalaciones a las pocas semanas de iniciada la cuarentena total en el 2020 y que hasta ahora no ha frenado su producción pese a la cantidad de contagios.

Con la complicidad de los Ministerios nacionales y provinciales y con el aval del gremio, ésta industria declaró esenciales a sus trabajadores y los mandó a trabajar. Esta desidia no es exclusiva de Acindar, todas las patronales del cordón, chicas, medianas o grandes, actúan de la misma manera, ocultando los casos y priorizando sus ganancias.

No es nada nuevo que, para los empresarios, los trabajadores son meros números de legajo. En medio del recrudecimiento de los contagios y al borde del colapso sanitario por la ocupación de camas y el desgaste del personal de salud, el empresariado presiona para que los trabajadores que se encuentren dispensados por ser grupo de riesgo, vuelvan a trabajar. A ellos no les importa la vida o la salud de esos trabajadores y sus familias, solo ven que son un 12% de la fuerza laboral y que les representa una perdida en sus ganancias. En declaraciones a medios radiales, el vicepresidente de la UIA Funes de Rioja dijo “el que no trabaja, no cobra” y logro que el gobierno nacional avalara que luego de aplicada la vacuna, estos sectores, considerados de riesgo, volvieran a trabajar. Luego ésta medida quedó en suspenso, a la espera de una nueva apretada por parte del empresariado.

Ya son miles de trabajadores y trabajadoras que, en todo el país, vienen pagando con sus vidas y su salud las consecuencias de la pandemia. Mientras que los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, mientras sigue el lucro privado por encima de las necesidades sociales, los sindicatos están en completo aislamiento de las masas trabajadoras. Firmando paritarias que no alcanzan la inflación y mucho menos la canasta básica, permitiendo nuevas reformas laborales y restructuraciones sectoriales y no garantizando que las empresas sean un lugar seguro para trabajar, solo demuestra una vez más, la complicidad de éstos con las patronales y los distintos gobiernos. Es necesario que en los lugares de trabajo se establezcan verdaderas comisiones de seguridad e higiene, independientes de las patronales, con total autonomía y potestad de garantizar un ambiente seguro de trabajo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *