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En Salta proponen pagarle a los médicos por “productividad” y no por jornada laboral

Un proyecto de ley que se presentó el año pasado propone cambiar la modalidad de trabajo para los médicos y médicas del sistema público sanitario. La iniciativa plantea que se pase del control de asistencia por horario a la medición de “producción”, como en el sector privado.

“De nada sirve que haya un médico seis horas tomando café y buscando excusas para no hacer. Es mucho más efectiva la persona que viene dos horas, opera a dos pacientes, hace tres consultas posquirúrgicas y se va a su casa. Es mucho más eficaz y estuvo dos horas versus seis”, planteó el médico y gerente del hospital Arturo Oñativia, Marcelo Nallar, autor del proyecto.

“En Argentina tenemos una forma de controlar a los médicos que no va más, que es totalmente antigua, ineficaz y no sirve porque es por horario” , agregó.

Actualmente el sistema sanitario público controla a su planta médica mediante cargas horarias, que pueden ir de 30 a 48 horas o con variaciones según el contrato. En cambio, en el sistema privado se mide por producción. “Ahí si no se produce no se cobra”, planteó Nallar.

El proyecto fue planificado en base al sistema sanitario inglés, que propone un régimen mediante créditos. Se establece un piso de 1.500 créditos que equivalen a 30 horas. Los créditos se dividen entre las diferentes prácticas, pudiéndose establecer diferentes puntajes para las actividades, que incluyen desde lo sanitario hasta lo profesional y administrativo.

“A su vez se asignan puntos extra si cumple con las tareas administrativas, por ejemplo por llenar el protocolo quirúrgico, que es para que cubra la obra social, si el paciente la tiene. Si eso no se llena es pérdida para el hospital. Si se necesita que hagan tareas científicas y no solo asistenciales, se planean créditos para esa actividad”, indicó Nallar.

Distribución de recursos

El hecho de que los créditos de las actividades puedan ser establecidos de diferentes maneras, permitiría según el médico tener una distribución del recurso humano calificado según la demanda.

“Una cirugía en el Oñativia son 40 créditos, por ejemplo. Pero si se necesita esa misma práctica en Tartagal y no hay cirujanos, en vez de 40 serán 80. Y así se fomenta que los médicos quieran ir al interior a trabajar. Así hicieron los ingleses para cubrir zonas inhóspitas”, destacó Nallar.

Consultado sobre si esta planificación no chocaría de frente con uno de los grandes problemas del sistema sanitario público -la falta de recursos-, Nallar lo descartó. “Es una virtud, porque no sabés qué no tenés. Si no se llega a los créditos se pregunta por qué no se llegó. Si es por recursos eso permitirá un diagnóstico de las necesidades, de por qué no se hacen las cosas, por qué no tengo pinzas, anestesiólogo o el medicamento necesario para esa intervención”, señaló Nallar.

En caso de no llegar a los créditos, el mismo diagnóstico podría brindar además guías para la distribución del recurso humano: “Por ahí esa persona es más útil en otra área. Todos los médicos somos empleados del ministerio y no de un hospital, podemos ser trasladados según la necesidad”, indicó el gerente del Oñativia.

No se prevé que todas las especialidades sean alcanzadas por el mismo régimen, como la de los terapistas. “Pero se pueden medir otras cosas, como sobrevida… son cosas que no se hablan”, consideró Macelo Nallar.

La propuesta ya fue presentada en ambas cámaras y tiene el visto bueno del Colegio de Médicos. El proyecto solicita modificar el inciso N del artículo 11 de la ley 7.678, del estatuto de la carrera sanitaria.

Si bien tuvo el visto bueno de varios legisladores, el proyecto aún no fue tratado por las cámaras. Su promotor insiste que es el momento ideal para aprobarlo. “Con el COVID este sistema es el ideal, porque en medio de una pandemia el tiempo de exposición es directamente proporcional a las posibilidades de contagio. Si un médico está más horas tiene más chances de contagio”, resaltó Nallar. 
El primero en probar el sistema fue el hospital Oñativia y lo estudian en el de Tartagal. 
Buena respuesta
 “El primer mes tuvieron el doble de cirugÍas de lo que venían haciendo por mucho menos tiempo, al punto de que pusimos una base de cantidad de cirugías que deben realizar”, destacó el médico Nallar al asegurar que, luego de la experiencia, sus colegas se sumaron a la iniciativa. 
“Los médicos están contentos porque en mucho menos tiempo producen más que antes que cuando eran medidos por tiempo”, aseveró el profesional. 

La falta de especialistas en el sistema sanitario se ha convertido en un problema en el norte provincial. A raíz de esto, hace unos días se conocía la noticia de que los hospitales San Vicente de Paúl de Orán y el Domingo Perón de Tartagal lanzaron una convocatoria a nivel nacional para atraer a cirujanos generales y médicos terapistas. 
Consultado por la iniciativa de pagar por productividad, Sergio Payo, gerente del nosocomio tartagalense, aseveró que es una buena forma de beneficiar a las zonas con carencias que, a esta altura, ya son estructurales. Por ejemplo, en el hospital de Tartagal hacen falta cirujanos, pediatras, terapistas, ginecólogos, urólogos y neurólogos infantiles, entre otros profesionales.
“Esto nos permitirá contratar médicos que no quieren hacer permanencia en el hospital. Con este sistema ellos podrían hacer prestación de servicios que nosotros remuneraríamos atento a lo que produzcan”, destacó el pediatra.
Actualmente el nosocomio cabecera trabaja con el sistema de “30, 40 y 44 horas” o por horas de guardia cumplidas. “Tenés que cumplir con la presencialidad permanente, esto no genera la producción que uno desearía”, analizó el médico, que ya está en conversaciones con el ministro de Salud, Juan José Esteban. 
Payo destacó los beneficios que implicaría el sistema para esa zona, ya que daría la posibilidad de trabajar sin vivir allí, que es lo que querrían muchos profesionales. “Si le brindamos al médico la posibilidad de que venga y se vuelva, le damos la posibilidad de que no tenga que quedarse en el interior. A lo mejor está 24 o 36 horas y beneficia al hospital”. 

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