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Violenta entradera en Córdoba. La golpearon, la maniataron y sufrió un infarto

El video dura un minuto y medio y muestra el terror que sufre una víctima de inseguridad cuando se encuentra a delincuentes en su casa. El martes, una mujer hacía tareas domésticas en su vivienda en Córdoba cuando se encontró con delincuentes. Gritó, uno de los ladrones la golpeó y entró a la vivienda. La mujer se resistió, mientras ingresaban cómplices que primero le taparon la boca, con violencia. Luego la tiraron al piso y le ataron precintos. Después de la salvaje entradera tuvo un infarto y debieron internarla.

El violento robo fue el martes después de las 13 en una casa en el barrio Quebrada de las Rosas, al oeste de la ciudad de Córdoba. La mujer hacía tareas en la cocina de la casa cuando se acercó a la ventana que da al patio, y en ese momento gritó al ver a los ladrones. Las cámaras de seguridad de la propiedad mostraron que entraron corriendo el portón sin forzarlo, ya que el esposo de la víctima dijo que lo había “arrimado” y por lo tanto no estaba cerrado.

La víctima trabó la puerta de vidrio, pero los delincuentes la rompieron y entraron. La golpearon y se produjo un forcejeo, que terminó con la mujer en el piso y atada con precintos que sacaron de una mochila que llevaban.

Los hijos del matrimonio estaban en la casa al momento del violento robo y al escuchar los gritos de su mamá se escondieron en la planta alta. Desde allí, llamaron tanto a su papá como a la policía, que envió patrulleros a la casa.

Después del shock por la aterradora situación que sufrió, la mujer sintió un dolor en el pecho. La llevaron a un centro de salud y le diagnosticaron “un pequeño infarto”, según dijo su esposo. Le hicieron cateterismo y permaneció 72 horas internada en terapia intensiva.

Los delincuentes provocaron destrozos y robaron pertenencias de la familia, como consolas de videojuegos, notebooks y relojes. El esposo de la mujer dijo que habrían detenido a un sospechoso.

Entraron cuando se fue el marido

El esposo de la mujer dijo que previo al asalto salió de la casa y que dejó “arrimado el portón, sin la traba”. Explicó que en ese momento, vio que pasaban “dos muchachos caminando, sin levantar sospecha”, y que él se fue del lugar. Posteriormente, dijo creer que se trataba de los delincuentes: “Esa gente vio la situación, aprovechó y entró”, sostuvo.

Dijo que cuando recibió el llamado de sus hijos, él también se contactó con la policía y que los efectivos “llegaron a los pocos minutos”. Expresó que no tenía mucha información de la causa pero que tenía la versión que habían detenido a uno de los ladrones./ tn.com.ar

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