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Quiso hacer una picada y le cobraban casi $1.000 un salamín picado fino

Lamentablemente, la escalada de precios de los alimentos no cesa y afecta profundamente la economía de las familias argentinas. Pero hay situaciones que aún no dejan de sorprender. 

El jueves por la tarde, Martín, vecino de zona sur, esperaba con gran expectativa el partido entre Argentina y Chile por las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Fútbol Catar 2022. Como es habitual para muchos salteños, quiso organizar una “picadita” de fiambre acompañada de una gaseosa light para disfrutar del encuentro, como Dios manda. Fue así, que un rato antes de las 20 pasó junto a su mujer por un conocido supermercado . Mientras ella cargaba los fiambres y quesos en el changuito, él se entretenía en las góndolas de electrónica. Hasta ese momento, la compra era solo un trámite. Al llegar a la caja, Martín “ojeó” el precio del fiambre y grande fue su sorpresa, cuando vio que en la etiqueta del salamín picado fino, junto al código de barras, sobresalía la suma de “870 pesos”. Según el mismo reconoció, tuvo que contenerse para no lanzar un alarido. Tal fue el susto, que ni siquiera se detuvo a analizar el costo del jamón en sus versiones crudo y cocido, y mucho menos del leberwurst o del lomo ahumado, que su cónyuge había seleccionado cuidadosamente. Todo retornó rápidamente a su góndola de origen.

“De agregarle un poco de queso, hubiera dejado gran parte del sueldo en una picadita para dos personas. Un salamín, antes uno lo compraba para entretenerse un rato antes del plato fuerte. Es una locura que una pieza de este fiambre hasta ahora típico de la mesa de los argentinos, de mediana marca, roce los $1.000”, relató el vecino de Bº Casino.

Martín, finalmente, disfrutó del empate de la Selección con el equipo del país trasandino y de una magra actuación de Messi, degustando unos panchitos con ketchup. 

Una picada para dos personas preparada en casa y medianamente completa, hoy ronda los $2.000 (queso sardo y roquefort, jamón crudo, bondiola, lomito, salame picado fino, leber, ceitunas y pan casero) y una premium los $2.600.

Casi 700 unos “sandwichitos” preparados en casa

En el otro extremo de la ciudad de Salta, Esteban, vecino de Bº El Huaico, se decidió a preparar unos sándwiches para no cocinar. En el sector de fiambrería de un minisúper de la zona pidió 100 gr de paleta jamonada (5 fetas), marca económica, y 200 gr de queso. Ambas compras sumaron $300, más tomate y lechuga (una pieza) $140, una mayonesa $100 y pan lactal $140. “En total pagué $680 para hacer unos sándwiches livianitos. Es una locura. Encima mi pareja me dijo: ¿y esto vamos a cenar?. Hoy me caen más pesados los precios que la comida”, contó./ El Tribuno (Salta)

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