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Jaime Perczyk, el profesor de educación física que reemplazará a Nicolás Trotta en Educación

Aunque el miércoles por la tarde había puesto a disposición del gobierno nacional su renuncia como secretario de Políticas Universitarias, esta noche Jaime Perczyk se convirtió hace instantes en el sucesor de Nicolás Trotta, el ministro de Educación de la Nación, que si bien había sido desmentido varias veces por el presidente Alberto Fernández, formaba parte de los funcionarios más afines a su administración.

Así, Perczyk, el rector con uso de licencia en la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur), se convertirá en el segundo ministro de Educación de la Nación en esta administración que aún no cumple dos años de gestión.

Trotta, que llegó al gobierno nacional de la mano de Víctor Santa María, el líder gremial del sindicato de encargados de edificios (Suterh) no había puesto a disposición su cargo tras la derrota del oficialismo el domingo pasado en las PASO, dejará su cargo en manos de su eventual viceministro, ya que desde la salida de Adriana Puiggróss de la secretaría de Educación, en agosto del año pasado, Perczyk ocupaba de oficio esa misión de secundar al ministro.

El lunes a las 16, el presidente Alberto Fernández le tomará juramento a Perczyk al igual que a los demás políticos elegidos para integrar el nuevo gabinete de ministros.

En la víspera del fin de semana y luego de cinco días de turbulencia política, el presidente Alberto Fernández anunció los cambios en su gabinete tras la dura derrota del oficialismo en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).

A pesar de no haber puesto a disposición su renuncia y mantenerse en silencio, Nicolás Trotta fue uno de los nombres que decidió reemplazar Fernández tras las críticas que recibió en materia educativa por los prolongados cierres de colegios en todo el país.

Trotta (en el medio) y Perczyk a la derecha en el Ministerio de Educación de la Nación
Trotta (en el medio) y Perczyk a la derecha en el Ministerio de Educación de la NaciónUniversidad Nacional de Jujuy

Según su descripción en la web del Ministerio de Educación, el nuevo titular de la cartera es licenciado en Educación Física por la Universidad Nacional de Luján (UNLu) y especialista en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).

En sus más de veinticinco años de carrera se desempeñó como docente de educación no formal y formal, acumulando experiencia en todos los niveles del sistema: inicial, primaria, secundaria y universitaria”, dice la biografía oficial.

En la descripción se agrega: “Ejerció funciones en el Ministerio de Educación de la Nación como secretario de Educación, jefe de gabinete, director nacional de Políticas Socioeducativas y vicepresidente del directorio de Educ.Ar”.

“Actualmente es rector (en uso de licencia) de la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur), cargo que ejerce desde 2015. En 2018 y 2019 fue vicepresidente y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN)”, cierra la descripción.

Trotta, desautorizado por el Presidente

La situación de Trotta al frente de la cartera de Educación se había comenzado a resquebrajar a mediados del año pasado cuando surgieron las primeras críticas de padres de estudiantes por el prolongado cierre de las escuelas y la necesidad de volver a la presencialidad y por la desautorización del propio presidente de la Nación.

En mayo pasado, Padres Organizados marcharon a la residencia de Olivos para pedir que reabran las escuelas
En mayo pasado, Padres Organizados marcharon a la residencia de Olivos para pedir que reabran las escuelas

Las manifestaciones públicas, que incluyeron protestas delante de la Quinta de Olivos, y la decisión del gobierno de la ciudad de Buenos Aires de avanzar en el retorno de la presencialidad a las escuelas del distrito comenzaron un lento camino de desgaste del funcionario. Las políticas que se inauguraron en la ciudad de Buenos Aires luego fueron replicadas por el resto de país, siempre por medio del tamiz de decisiones acordadas en el Consejo Federal de Educación (CFE), que permitían disimular las falencias de Trotta a la hora de admitir que estaban dadas las condiciones para desandar el camino del cierre de las escuelas impuesto desde el 16 de marzo del año pasado, como parte de las medidas para intentar frenar el avance del coronavirus que ya generó más de 114.000 muertos y más de cinco millones de infectados.

En octubre de año pasado y de manera escalonada el distrito porteño inició el retorno a la presencialidad, a pesar del rechazo de los gremios docentes, pero con el fuerte respaldo de los padres que denunciaban el aprendizaje dificultoso y deficiente de sus hijos por los sistemas remotos que dejaron a muchos alumnos de los niveles primario y secundario con problemas para aprobar los contenidos curriculares mínimos.

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