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Fiestas y Covid: por qué la OMS pide hacer algo que está prohibido en Argentina

El Covid sigue circulando por todo el mundo. Ante la cercanía de los festejos de fin de año, el progresivo aumento de contagios sumado a la llegada de Ómicron vuelve a generar dudas sobre si es seguro reunirse en estas fiestas. ¿Y si se genera un brote en el brindis?

No hay dudas en que todo aquel que presente síntomas deben ser testeado y evitar asistir a tales reuniones hasta tener un resultado negativo y resolver los síntomas.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) no basta con estar vacunado. Recomienda mantener las medidas de cuidado y testearse antes de participar de la cena navideña para prevenir posibles nuevos casos de Covid.

Y explican que, desde el inicio de la pandemia, la importancia no es testear mucho sino hacerlo bien. “Si uno se hisopa en un momento erróneo, tiene posibilidad de estar contagiado y que el testeo no lo identifique”.Testeos en La Rural. Foto: Enrique García Medina.

Testeos en La Rural

Martín StryjewskI, jefe de internación de Cemic y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) evalúa que en un mundo ideal, es preferible contar con al menos 2 a 3 dosis y un autotest cuando uno se reúna a puertas cerradas con personas no convivientes.

“Pero, como los test autoadministrados no están disponibles en nuestro país, es necesaria la inmunización completa, mantener la distancia, estar en un espacio abierto o bien ventilado y el uso de máscaras faciales si hay algún anciano o inmunosuprimido sin vacunación. Tengo la impresión de que se han relajado las medidas de cuidado. No es infrecuente asistir a una reunión social y observar besos y abrazos, aunque la pandemia no terminó”, cuestiona.

Eduardo López, asesor presidencial y médico infectólogo, reafirma una vez más su postura: “La estrategia no es fácil de implementar porque en Argentina no se suele testear a individuos asintomáticos que no hayan tenido contagio. Pero, hay que aumentar significativamente la cantidad de testeos y esto es responsabilidad de las jurisdicciones”.

Si bien nuestro hemisferio tiene la ventaja estacional que otorga el verano, no estamos tan exentos de situaciones que favorezcan la multiplicación viral. Por eso, Carlos Di Pietrantonio, ex Director Ejecutivo del Hospital Posadas y Máster en Salud Pública, insiste en que la mejor herramienta sanitaria frente a la pandemia es hacer testeos activos, es decir, salir a buscar al paciente, aislar a los positivos y contactos estrechos.

A nivel privado, la mayoría de los laboratorios bioquímicos realizan ambos tipos de testeos, siendo el valor de un PCR, entre $ 6.000 y $8.000. El valor varía en CABA y conurbano. Depende de la complejidad del laboratorio, método que utilice, entre otros factores. Por ejemplo, el costo de los tests de forma privada en CEMIC es de $ 6.000 (PCR) y $ 2.700 (antígeno).

“Barreras para el testeo no hay. Es accesible, fácil, rápido. Te podes testear siempre y cuando tengas dudas de tu condición de salud o tengas alguna razón que te haga sospechar”, aseguran desde el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, ante la consulta de Clarín.Venta arbolitos de Navidad en la Ciudad.

Venta arbolitos de Navidad

Aunque los expertos consultados por Clarín explican que el “test preventivo” no es algo que esté previsto por el Estado como política sanitaria. 

Autoevaluación: ¿sí o no?

En Argentina, no hay test de autoevaluación autorizados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Se presentaron algunos que todavía están en fase de estudio, según informan desde el Ministerio de Salud de Nación

“Como el Covid es una enfermedad de notificación obligatoria, se trabaja en que haya un circuito de reporte del resultado. Esto se debatió con el colegio farmacéutico y bioquímico.

La idea es que se apruebe y que el Ministerio de Salud ponga un marco regulatorio no sólo en lo referente a su notificación; sino también en el acceso a la atención médica y el manejo epidemiológico de los contactos estrechos, en el caso de las personas que testeen positivo”, le explica a este medio una fuente de la cartera de Salud de la Nación

“Sería una herramienta útil tanto para covid como para otros diagnósticos. Por esta razón, desde el Minsal tenemos toda la voluntad de que se utilicen una vez aprobados”, destaca.

Para Arnaldo Casiró, jefe Infectología Hospital Álvarez, este tipo de test debe ser realizado por personal entrenado, son caros y mucha gente no podría acceder. “En su lugar, creo que se debe aumentar fuertemente la oferta de testeos por parte del Estado, algo que siempre fue pobre en Argentina. Deberían ofrecerse centros de testeo en cada barrio o llevar operadores a los lugares de difícil acceso”.

En sintonía, Víctor Romanowski, presidente de la Sociedad Argentina de Virología (SAV), observa que los tests caseros son mucho menos sensibles, además de no haber garantía de un correcto manejo, y agudizaría el problema porque mucha gente con resultado negativo creería que se trata de una garantía seguridad.

En cambio, Di Pietrantonio sostiene que, tal como se hace en varios países de la Unión Europea, los test deberían entregarse de forma gratuita porque facilitan el diagnóstico comunitario, liberan los centros de detección y, frente a reuniones, les permite a los interesados saber y actuar acorde a lo que la cartera de salud determine para garantizar la trazabilidad y posterior validación de la prueba.

“Si bien son menos sensibles que la PCR, los test autoadministrados pueden ayudar al control de la trasmisión del virus y, con fines de registro y precisión, deberían confirmarse en un laboratorio con otro test (sea Ag o preferentemente PCR).

En nuestro país aún podemos mejorar el acceso a los testeos. En lo que va de la pandemia, Chile realizó casi 1.3 millones de tests por millón de habitantes y Uruguay 1.2 millones. Argentina solo ha realizado 584 mil tests por millón de habitantes”, considera Stryjewski.

Falsa sensación de seguridad

Para Romanowski, la estrategia del testeo no es 100% efectiva y puede resultar contraproducente.

“La peor combinación para el comportamiento de una persona potencialmente transmisora de coronavirus es: test negativo + infección asintomática = la mayoría de la gente se sentiría muy segura (error) y dejaría de adherir a las medidas sanitarias recomendadas (otro error). Los tests de RT-PCR y de antígeno son muy útiles para confirmar la infección, pero pueden dar negativo al principio y positivo si se repite unos días más tarde”.

Cree que es más efectivo completar los esquemas de vacunación y vacunar a niños y adolescentes (que representan el 30% de nuestra población). “Los niveles requeridos para una inmunidad comunitaria se estiman en 85-90% y no estamos llegando a pesar de la disponibilidad de dosis. Combinando la estrategia de vacunación con un comportamiento social responsable es posible prever un control del número de casos”.

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