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Schiaretti se identifica como opositor a Alberto Fernández

Apenas dos sesiones en Diputados bastaron para corporizar el nuevo cariz del peronismo schiarettista en relación con la administración de Alberto Fernández. Con todas las letras, Juan Schiaretti es un opositor al Gobierno nacional.

Aquel arranque de gestión nacional en 2019 tuvo al Gobierno de Córdoba en un trabajoso equilibrio con Nación: apoyo de gobernabilidad a cambio de un flujo seguro de fondos y obras que, en buena medida, terminaron en asfalto reluciente en cientos de calles de la capital provincial.

Esa ambivalencia política de Hacemos por Córdoba tuvo sus límites y hasta costos políticos en un electorado provincial que, en casi un 90 por ciento, no tolera nada que huela a K. El tramo duro de restricciones de la pandemia marcó el final de la cordialidad forzada entre las administraciones. El lógico desacople electoral que se reflejó en los comicios legislativos fue el moño de la discordia: cada cual por su lado, y que se note.

El rechazo de los diputados schiarettistas al Presupuesto 2022 marcó un cambio concreto de posición. La jugada abre interrogantes para el corto plazo. Un ministro del gabinete de Schiaretti lo describe así: “Que (Luis) Juez se oponga y sea duro tiene toda la lógica: es opositor y no tiene responsabilidad de gestionar nada; ahora, no votarle el Presupuesto al oficialismo es un gesto muy fuerte del ‘Gringo’. No nos saldrá gratis”.

Desde la caída de la “ley de leyes”, celebradísima por la oposición, una palabra se reinstaló con fuerza en la principal oficina del Panal: discrecionalidad. Sin Presupuesto, el margen que tiene el Gobierno nacional para reconducir partidas y obras hacia las jurisdicciones se amplió. Sergio Massa lo recordó al comienzo de la semana con una intimidación que luego reforzó ante la crítica de las provincias que rechazaron la flagrante apretada. Esta vez, el hombre acusado de tener una de las palabras más devaluadas de la política argentina avisó que lo que viene será traición. El gesto merece ser destacado.

LAS CAJAS QUE DUELEN

“Si nos quieren joder, lo van a hacer con o sin la ley. Está tan degradada la institución Presupuesto que el daño te lo pueden hacer de todos modos”, razona un ministro schiarettista acostumbrado a que los flujos que drenan por fuera de la coparticipación lleguen de acuerdo con la sintonía política del momento.

En la Municipalidad de Córdoba, Martín Llaryora se prepara para meses de sometimiento. Pese a que es inequitativo respecto de la distribución entre el interior y la zona metropolitana de Buenos Aires, el botín de subsidios para el Transporte también colapsó con la caída del Presupuesto. Incertidumbre es la palabra que define por estas horas la situación sobre 46 mil millones de pesos que se evaporaron con el rechazo del Presupuesto 2022.

El vínculo institucional entre el Panal y la Casa Rosada siguió deteriorándose esta semana. El bloque de diputados schiarettistas se plegó a Juntos por el Cambio en el tratamiento de los cambios en Bienes Personales. La ajustada victoria del oficialismo –tributada por errores propios y de mal cálculo de los aliancistas– volvió a mostrar a Schiaretti en el otro extremo del tablero político que desde noviembre ya no domina el Frente de Todos.

Los tres diputados que le responden fueron claves para forzar la sesión especial en la que se trató Bienes Personales. “Mostramos que el Interbloque Federal será determinante tanto para Juntos por el Cambio como para el kirchnerismo. Se confirmó lo que dijimos en campaña”, celebraron cerca del gobernador. Al margen del resultado, esa ajustada imposición parlamentaria fue el dato más celebrado en el schiarettismo de las últimas dos semanas.

La extrema paridad que mostró el Congreso desde que su conformación fue renovada eleva las acciones de Schiaretti para hacer sopesar a través de su trío de parlamentarios las consecuencias financieras que descuenta tendrá el Panal por haberse plantado como opositor a la Nación.

Si la principal preocupación municipal reside en la falta de certezas sobre cuánto y en qué tiempo llegarán los fondos para el transporte, en la Provincia las miradas se centran en la Caja de Jubilaciones. “Si toman represalias y nos pisan la manguera desde Buenos Aires, nos harían un daño importante”, reconocen desde otro despacho del Centro Cívico. En ese punto sí la discrecionalidad se puede hacer operativa en cualquier momento, por más ley que garantice a Córdoba el auxilio para el sistema previsional.

LAS CARTAS SOBRE LA MESA

Córdoba se sumará desde el próximo miércoles al lote de provincias donde apostar dinero a juegos de azar o a pronósticos deportivos a través de celulares y de computadoras dejará de ser ilegal. El oficialismo acompañará mayoritariamente el controvertido proyecto presentado por el radical Orlando Arduh y por los legisladores macristas Darío Capitani, Silvia Paleo, Alberto Ambrosio y Raúl Recalde.

El debate será exprés y se dará en la última sesión del año. El apuro es por demás evidente. Hacemos por Córdoba eludió hasta ahora pronunciarse sobre el tema, pero su conducta es elocuente: nada avanza en la Unicameral si el oficialismo no quiere o no le es funcional. A pesar de los esfuerzos por parecer alejado de la iniciativa, esta semana quedará plasmado que serán más peronistas que radicales y del PRO los que avalen la iniciativa para un negocio millonario y al que la Iglesia Católica y la Evangélica calificaron de indigno.

Pese a las críticas, la orden de acelerar salió del despacho del gobernador. Hay mucho más en juego que unos fichines virtuales. La política se apresta a garantizarse una nueva y jugosa caja por 20 años. Eso también se llama discrecionalidad.

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