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La Rioja: el Tinkunaco se realizará bajo rigurosos controles sanitarios. Se espera una masiva participación

Los riojanos se aprestan a vivir un hecho de por demás significativo, que ya traspasa los límites de la religiosidad y se instala en el seno social de la comunidad entera. De forma presencial, se realizará el Tinkunaco, con todos los protocolos sanitarios, dada la situación de pandemia. Ante ello se le solicitará a las personas que asistan al menos las dos dosis de vacuna contra COVID 19, mientras que en todo momento deberán tener el barbijo correctamente colocado, al igual que las medidas de bioseguridad. Las mismas medidas seguirán vigentes para el 1 de enero, cuando se realice la procesión, al igual que la despedida de las imágenes, prevista para el 3 de enero.

Por ello, autoridades provinciales junto a las fuerzas de seguridad, coordinaron cómo serán los controles sanitarios durante la celebración del Tinkunaco, haciendo hincapié en los controles de Pase Sanitario y el esquema de vacunación completo de las y los riojanos que asistan a la festividad religiosa. 

Al respecto, el Jefe de Gabinete, Juan Luna indicó que los controles para el Tinkunaco “hemos visto todos los operativos vinculados al control del Pase Sanitario, y quiero decir que habrán muchos controles para constatar que la gente esté al día con las vacunas”. 

“En caso que no estén al día los esquemas vacunatorios, habrán cuatro lugares que estarán a disposición para la vacunación de las personas. Además habrá puestos de emergencias del 107, asistencia del COE con agua, esperando y deseando un Tinkunaco cuidando la salud de la gente”, expresó. 

Los días 31 de diciembre, 1  y 3 de enero, los cuatro puntos de vacunación en el centro de la ciudad estarán ubicados en: Rivadavia y Buenos Aires; San Nicolás de Bari y Lamadrid; Bazán y Bustos y Joaquín V. González; y Pelagio B. Luna y Belgrano. 

Asimismo comentó que los controles continuarán durante los días 1 y 3 de enero, cuando se realice la Despedida del Niño. 

“Los controles de ingreso al perímetro se realizarán entre las 9 de la mañana y las 13, el 31 cuando se realice la festividad religiosa”, anunció. 

El jefe de la Plana Mayor de la Policía, Roque Jaimes informó a su vez que los cortes de calles serán 11 en el ejido céntrico: Avenida Rivadavia y Buenos Aires; Avenida San Nicolás de Bari y Lamadrid; Pelagio B. Luna y Lamadrid; Bazán y Bustos y Lamadrid; Alberdi y 25 de Mayo; Alberdi y Joaquín V. González, Alberdi y Belgrano; Bazán y Bustos y Catamarca; Pelagio B. Luna y Catamarca; y San Nicolás de Bari Belgrano. 

Jaimes coincidió con el Jefe de Gabinete en que se intensificarán los controles de tránsito el 31 de diciembre por la noche, exigiendo además, el Pase Sanitario en los lugares indicados. Este hecho, además fue reforzado por la Diócesis de La Rioja en sus redes sociales, donde se sembró conciencia sobre la importancia de la vacunación, como un acto de amor hacia el prójimo. 

En la reunión estuvieron presentes junto al Jefe de Gabinete; la secretaria de Comunicación y Planificación Pública, Luz Santángelo; el ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, Miguel Zárate; el ministro de Salud, Juan Carlos Vergara; el jefe de Seguridad de la Policía, Pedro Fuentes; autoridades de Salud y de la Policía de la Provincia.

Pulmones sanitarios de vacunación

Debido a que se pedirá el pase sanitario y todavía hay gente que no se vacunó, se instalarán cuatro puestos de vacunación adicionales durante el 31 de diciembre, 1 de enero y 3 de enero. Para el 31 y el 3 estarán ubicados en: Rivadavia y Buenos Aires, Rivadavia y 9 de Julio, Bazán y Bustos y Joaquín Víctor González, Pelagio B. Luna y San Martín. Para el 1 de enero: Rivadavia y Buenos Aires, Plaza Juan Facundo Quiroga, Lamadrid al lado del Convento Santo Domingo y Pelagio B. Luna y San Martín. “Cualquier persona puede dirigirse y recibir la dosis correspondiente”, informaron desde la Diócesis de La Rioja.

Las medidas a tener en cuenta

“Se recomienda que todas las personas que asistan a celebraciones religiosas tengan por lo menos dos dosis colocadas de la vacuna de prevención del COVID 19. Quien aún no haya recibido ninguna dosis pueda recibir en las próximas semanas por lo menos una dosis”, indicaron. “Uso del barbijo, a pesar de que sea una celebración religiosa al aire libre”, explicaron. “Sanitización al ingreso. Será de forma permanente en el ingreso a los templos”, subrayaron, mientras que recordaron que se debe mantener la distancia física prudente. “Queridos hermanos el cuidado en medio de la situación pandémica que vive aún el mundo es un acto de amor y responsabilidad. Por eso para las próximas fiestas patronales de San Nicolás y el Niño Acalde es preciso que procuremos cumplir estos requisitos, uno fundamental es el de la recibir la vacunación correspondiente. Nos enseña el Papa Francisco al respecto: Vacunarse, con vacunas autorizadas por las autoridades competentes, es un acto de amor. Y ayudar a que la mayoría de la gente se vacune es un acto de amor. Amor por uno mismo, amor por la familia y los amigos, amor por todos los pueblos. El amor es también social y político, existe el amor social y el amor político, es universal, siempre desbordante de pequeños gestos de caridad personal capaces de transformar y mejorar las sociedades”, indicaron desde la Díocesis de La Rioja.
La fiesta religiosa más importante de la Provincia 


El Tinkunaco es la fiesta popular y religiosa más importante de la provincia de La Rioja. Se celebra hace más de 400 años entre el 22 de diciembre y el 3 de enero. En ella confluyen raíces andinas e hispánicas que se fueron resignificando a lo largo de la historia.Durante el Tinkunaco se conmemora un pacto de paz que sucedió en las Pascuas de 1593 entre los conquistadores españoles y los diaguitas que habitaban La Rioja. Medio siglo más tarde de aquel episodio, fueron los jesuitas quienes retomaron esta historia como parte de su práctica evangelizadora y dieron origen a la celebración.Lo que se conoce en la actualidad como La Rioja, en 1591 estaba habitado por el pueblo diaguita, quienes fueron despojados de sus libertades y convertidos en mano de obra esclava cuando el conquistador español Juan Ramírez de Velazco funda la ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja el 20 de mayo de 1591.Los conquistadres, además, buscaron eliminar la cultura diaguita y su sistema organización política, por tal motivo impusieron nuevas autoridades y edificaron un fuerte en el territorio diaguita.Los indígenas resistieron durante dos años hasta que el jueves santo de 1593, decidieron levantarse y atacar la ciudad. Cuando se disponen a atacar en las puertas del fuerte español, el Fray Francisco Solano se presenta en el lugar, predica a todos en una lengua única y logra controlar el ataque. La única fuente histórica documental existente es el relato de Manuel Núñez de Almeida, escribiente de la colonia, quien relata que gracias las palabras de Francisco Solano se logró sellar un pacto de paz que culminó con el bautismo de nueve mil indígenas.El Tinkunaco tiene como protagonistas a las imágenes del Niño Jesús Alcalde, de San Nicolás de Bari, San Francisco Solano, de las cofradías de los Aillis, de los Alféreces, y al pueblo riojano.El 31 de diciembre sale en procesión desde la Iglesia San Francisco de Asís, la imagen del Niño Jesús Alcalde, acompañada por los Aillis. Los párrocos de la orden franciscana que acompañan con la imagen de San Francisco Solano, seguidos por el Intendente, sus secretarios, los 12 aspirantes de la cofradía de los Alféreces y los promesantes del Niño Jesús.Desde la Iglesia Catedral sale San Nicolás de Bari, llevado en andas por los promesantes, el Alférez mayor, los dos guías, el obispo y la plana jerárquica de todas las Iglesias de la ciudad, quienes acompañan la imagen.A las 12 del mediodía, en plena ebullición del calor riojano, se produce “el encuentro” entre las dos imágenes en el centro de la plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de Gobierno donde los espera el gobernador y demás autoridades civiles junto a miles de promesantes, fieles, vecinos y espectadores. Al finalizar la ceremonia San Nicolás de Bari y el Niño Jesús Alcalde son trasladados a la iglesia Catedral donde permanecen hasta el 3 de enero.Al día siguiente por la noche se celebra la procesión de San Nicolás de Bari, donde participan miles de fieles. Durante los días de ceremonia, suenan las cajas chayeras y como un mantra se repiten los cantos en quechua destinados al Niño Jesús Alcalde. En 1880, el clero no participaba de la ceremonia e incluso intentó suprimirla en más de una oportunidad, pero las manifestaciones populares lo evitaron. A principios de 1900 la iglesia decidió ser parte de esa fiesta popular imposible de prohibir.Con el paso de tiempo, la tradición se resignificó y se fue adaptando al contexto actual. Para Nieto, el Tinkunaco del siglo XVII tuvo que ver con una necesidad de encontrar respuestas a los conflictos que se originaba entre españoles y diaguitas, de esta manera indujeron, de manera pacífica, a que el indígena comprenda cuál es el lugar que debía ocupar dentro de esa nueva sociedad que le impusieron los conquistadores. Pero en la actualidad el Tinkunaco guarda un mensaje distinto y es el que lleva la impronta del obispo Angelelli.
Las cofradíasLos jesuitas conformaron cofradías para lograr nuclear a un grupo de personas y adoctrinarlos en la fe y el civismo. Desde entonces perviven dos de ellas que sostienen la tradición. La Cofradía de los Aillis representa a los diaguitas, está integrada por devotos y promesantes del Niño Jesús Alcalde. Su nombre Aillis expresión del mundo andino, deriva del cacán, qué significa hombres buenos que acompañan al Inca.La Cofradía de los alféreces representan a los españoles y está integrada por devotos y promesantes de San Nicolás de Bari, la palabra Alfer significa hombre de a caballo, militar que enarbola su bandera de guerra en la conquista del suelo americano.
Sobre la historia de la Imagen del Niño Alcalde y el fervor del puebloEn las redes sociales de la Diócesis de La Rioja se visibilizó el gran aporte de Sofía Rufina Oguic, sobre la historia de la Imagen del Niño Alcalde.” No se sabe con certeza cuál es el origen de la imagen del Niño Jesús Alcalde, el gran protagonista de la celebración del Tinkunaco”, explicó.”La primera referencia a su imagen se encuentra a principios del siglo XIX: José Toribio de Mercado, regidor del Cabildo hacia 1816, quien cumplía funciones de Alguacil Mayor y de Alcalde de Barrio, la recibió en herencia de su madre adoptiva, María Caamaño, hermana del sacerdote jesuita Joaquín Caamaño. A ella, según afirma Monseñor Abel Bazán y Bustos, le fue entregada por una humilde mujer”, detalló.”La sagrada imagen pasó luego a poder de un sobrino de aquel, don Manuel de la Trinidad Mercado. A éste lo sucedió su hija, doña Ángela Mercado de Barros, y a ella la sucedió a su vez su hija, Tránsito Barros Mercado de Sánchez. Hasta que, finalmente, queda como mayordoma de la imagen, Paz Dominga Barros”, ahondó.”Según Mons. Bazán y Bustos, la imagen llegó a doña Ana María Mercado a fines de siglo XVIII, por legado de una humilde mujer a la que protegía y que quiso darle esa muestra de gratitud antes de fallecer. No obstante, este autor planteaba la imposibilidad de determinar la época desde la cual la imagen participó de la procesión del Encuentro”, indicó.”En un testamento de 1926, que se conserva en el Archivo de los Tribunales de La Rioja, se relata que con anterioridad a un informe a sus superiores, fray José A. Pujol, envía un escrito donde consta que: “el Señor don Aniceto Mercado, dueño y heredero legítimo del Niño Alcalde, lo ha depositado en el Convento, prometiendo hacer donación del Niño por Escritura pública. Se le ha hecho una urna y se le ha colocado a la veneración pública”. citó.  “En 1926, doña Petrona Molina de Mercado, testó ante escribano un acta que expresa: “En la ciudad de La Rioja, a treinta y uno de marzo de 1926, yo Florentino Cáceres, Escribano Público autorizante me constituí a la casa (…) en donde encontré en pie a Doña Petronila Molina de Mercado, quien me manifestó que estando avanzada de edad y algo enferma aunque no de gravedad, quería hacer su testamento (…) Declara también para que conste que por tradición desde sus antepasados y herencia de su padre don Manuel Mercado, su esposo Aniceto Mercado era dueño y por consiguiente como sucesora hereditaria de éste, la otorgante es propietaria de la imagen que se venera en este pueblo con el nombre de “Niño Alcalde”, la que depositaron en la iglesia de San Francisco en esta Capital a fin de que los frailes con su Convento les ayudaran a rendirle el acostumbrado culto”, aseveró.

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