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Trasladaron al femicida Farré a otra prisión en Campana. Los presos lo obligaron a pagar el asado de Fin de Año que costó $ 100 mil

El femicida Fernando Farré (58) fue trasladado este jueves por la noche a la Unidad 41 de Campana del Servicio Penitenciario Bonaerense, según confirmaron fuentes judiciales a Clarín, donde continuará cumpliendo con la pena a prisión perpetua por el crimen de su mujer Claudia Schaefer en 2015 en un country de Pilar.

La decisión se tomó tras un habeas corpus que presentó el condenado al juez de feria del Tribunal Oral en lo Criminal 7 de San Isidro, Alejandro Lago, en el que detallaba una serie de agresiones, extorsiones y abusos por parte de otros presos.

El femicida se encontraba alojado en una celda de aislamiento de la Unidad 4 de Bahía Blanca y, si bien se plantearon distintas variables para el traslado a unidades penitenciarias de San Martín (donde ya estuvo preso), finalmente se lo derivó a Campana, bajo un régimen de alojamiento cerrado idéntico al que tenía en la prisión del sur bonaerense.

La decisión fue adoptada este miércoles tras una audiencia virtual, donde Farré expresó al juez Lago que se encontraba alojado “en el sector de buzones, aislado desde hace 48 horas”, debido a que el pasado lunes fue atacado a golpes por dos internos, a quienes identificó con nombre y apellido.

Además, explicó que sufrió episodios de abuso sexual y extorsiones por parte de otros presos que lo obligaron a aportar “cien mil pesos” a través de una transferencia bancaria realizada por un familiar suyo, “a los fines de comprar ocho lechones, dos corderos, pollo y fruta” para la cena que se realizó a fin de año último.Fernando Farré y su esposa Claudia Schaefer. (Facebook)

Fernando Farré y su esposa Claudia Schaefer

“Ya no sabe qué hacer para ensuciar gente para que le den el arresto domiciliario”, plantea un detenido que convivió con Farré en la Unidad 48 de San Martín. Allí también denunció a sus compañeros de encierro, en 2018. 

“Apenas llegó se hacía el loco. Vivía en un pabellón de evangelistas de la Unidad 46, no se bañaba, pedía que lo medicaran. Todo para correrla de loco; fue previo al juicio. Tuvo problemas en varios pabellones”, detalla otro interno que lo conoció.

De allí fue a parar a un pabellón universitario de la Unidad 48, donde denunció a un interno, asegurando que le habían dicho “voy a entrar a tu pabellón y te voy a matar”. Siempre según su versión, dos de sus compañeros habían intervenido para que no lo atacaran. Para después recomendarle “andate a tu celda que te van a matar”.

Ese mismo año había denunciado a otro detenido. Lo acusó de “haberle arrojado agua hirviendo” en el marco de una extorsión para que su familia entregara dinero por su seguridad en la cárcel. Señaló a Ignacio Pardo, ex saxofonista de Los Fabulosos Cadillacs, en aquel entonces detenido por robos y hoy por narcotráfico. Y fue por más: denunció un supuesto plan comandado por Pardo para asesinar a Patricio Ferrari, el fiscal de San Isidro que lo había encarcelado.

“Va a contratar sicarios para asesinarlo en San Fernando. El plan es tirar su cadáver en el río”, detalló. La denuncia llegó a todos los medios de comunicación. Pero los denunciados nunca fueron citados a declarar.

“Su estrategia es esa: denunciar presos, simular que todos lo quieren matar, para que le den un arresto. No se va a cansar de continuar con su plan”, repite el detenido de la Unidad 48. De todas formas, lo de la extorsión no parece descabellado: en las cárceles es común que les exijan dinero o mercadería a cambio de seguridad. Aunque suelen ser ubicados en pabellones de buena conducta, para evitar extorsiones.

Tal como ocurrió en otras ocasiones, Farré dijo que en la Unidad de Bahía Blanca se habían agravado sus condiciones de detención por las cuestiones de salud que refirió padecer: arritmia, úlcera sangrante, hernia de esófago, taquicardia, hipertensión arterial, elevado colesterol, siendo que a nivel psiquiátrico manifestó padecer depresión crónica profunda y trastornos del sueño.

En ese sentido, reclamó que “no le suministran diversos medicamentos, como ser antidepresivos”.El femicida Fernando Farré en 2017 en la unidad penal 46 de José León Suarez. Foto: Archivo - Néstor García

El femicida Fernando Farré en 2017 en la unidad penal 46 de José León Suarez

Si bien la expectativa del imputado era lograr algún tipo de beneficio en sus condiciones de alojamiento, el juez Lago ordenó un traslado a otra cárcel bajo el mismo régimen actual. 

El magistrado pidió además al Servicio Penitenciario que realice un “amplio reconocimiento médico” de Farré “tendiente a determinar su estado de salud actual, como así también presente lesiones, y en su caso, se consigne data, mecanismo de producción, carácter de las mismas, diagnóstico, pronóstico y tratamiento a seguir”.

Por otra parte, en las últimas horas, el femicida protagonizó con su abogado defensor Jorge Césaro una serie de denuncias cruzadas que llevó al letrado a dejar de ejercer la defensa.

Césaro dijo que Farré “evidencia una gravísima disminución de sus facultades mentales, hecho que se exterioriza en conductas compulsivas y un discurso delirante, síntomas característicos de la psicosis, que son producto de la alienación mental que padece”.

Y el femicida denunció a su abogado “por amenazas, calumnias e injurias e incumplimiento de sus funciones”.

El caso

El femicidio de Schaefer (44) fue cometido el 21 de agosto de 2015, cuando la mujer fue junto a su abogado a la casa de fin de semana que el matrimonio alquilaba en el country Martindale de Pilar para retirar sus pertenencias.

El encuentro se realizó en el marco de un conflictivo divorcio que incluía una denuncia de la víctima en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia y una exclusión de hogar del imputado del domicilio que compartían en el barrio porteño de Recoleta.

Cuando Schaefer fue al vestidor de la casa a retirar su ropa, Farré entró detrás de ella, cerró la puerta con llave y la atacó con dos cuchillos que previamente sacó de la cocina.

Según la autopsia, Farré le ocasionó con golpes y los cuchillos un total de 74 lesiones, de las cuales 66 fueron heridas de arma blanca, y la causa de la muerte fue un degüello.

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