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Luego de interrumpirle el embarazo, la nena de 10 años fue dada de alta


Esta semana se conoció un nuevo y grave caso de abuso infantil en Tucumán. L.A., una niña de 10 años fue intervenida con una cesárea para interrumpir un embarazo de 7 meses producto de una violación. El acusado por el hecho, Carlos Alberto Merlos, es la pareja de su madre adoptiva y se encuentra prófugo. La niña recibirá el alta este miércoles y, según la información que maneja el abogado de la madre de la nena, podría ser enviada a un hogar de tránsito, sin embargo esa medida no fue conformada de manera oficial. “No es nada fácil”: rompió el silencio sobre el terrible caso de la niña tucumana abusada

El Fiscal Carlos Sale, que está a cargo de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual en la feria, solicitó una orden de captura a nivel internacional contra el fugitivo de 54 años, pero hasta la fecha no se dio con su paradero. 

L.A. estaba a cargo de su madre adoptiva cuando sucedió el abuso y fue ella quien radicó la denuncia. Según declaró ante la justicia, hace un mes notó el crecimiento del vientre de la niña, por lo que le realizó un test de embarazo.

La niña quedó en el medio de una disputa por la tenencia entre la madre biológica y la cuidadora, con un fallo favorable de parte de la justicia, primero en favor de quien llevaba la guarda, y después de la madre, pero con una orden judicial: “Si bien la madre biológica obtuvo la tenencia, la justicia provincial determinó que quedaría a cargo de Isolina, hasta entonces la madre pudiera resolver la situación de vulnerabilidad en la que vive”, dijo a este diario.

“Estamos pidiendo formalmente que nos decreten el rol de querellantes, para poder comenzar formalmente a interpelar e indagar qué fue lo que pasó. Queremos saber todo, desde lo penal hasta por qué la Justicia le negaba restituirle su hija a Carmen”, añadió Char.

Ella está internada, hoy le dan el alta y entendemos que no va a ir con la madre adoptiva ni con la biológica, sino que estaría en un hogar de tránsito. Pero esto todavía no está confirmado, desde Derechos Humanos de la Nación, me adelantaron que era una opción”, agregó.

“Ella sabía lo que estaba pasando”

Por su parte Carmen, la madre biológica de la niña expuso en comunicación con este diario que todavía no tiene certezas de lo que ocurrirá con su hija. “Estoy mal por todo lo que ha pasado, hoy le dan el alta, pero todavía no me han informado nada de lo que pasará después, tengo miedo de que se la vuelvan a entregar a ella. Yo creo que ella si sabía lo que estaba pasando”, explicó. 

Además, lanzó un pedido de justicia: ” Yo solo quiero que se lo busque, y lo metan preso a él y a todos los que fueron cómplices. Es lo único que pido, esto no puede quedar así, dijo. Estos días fue a ver a L.A en la Maternidad, sin embargo, reclamó que no podía tener privacidad para hablar con la niña. Por otro lado, agradeció el apoyo que recibió del resto de los vecinos. “La mayoría de los vecinos me ayudó mucho, están conmigo, andan en las marchas, estoy muy agradecida de todos”.

Carmen tiene otros seis hijos y vive en condiciones precarias, en este contexto sabe que hay probabilidades de que no le restituyan pronto a su hija,  sin embargo pide que no se la entreguen tampoco a la madre adoptiva. “Si no puede estar conmigo, pido que vaya con alguien de mi familia”, solicitó.

Interrupción del embarazo

La niña ingresó al Hospital Eva Perón, que la derivó sin garantizarle la ILE y luego, en la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes, tuvo lugar el parto.

La abogada tucumana Soledad Deza planteó algunos interrogantes a partir de este caso. “Los embarazos en niñas tan pequeñas suelen detectarse tarde.  ¿Qué hace el sistema de protección de las infancias para disminuir este horror? Ahí hay una niña que fue entregada a otra familia vecina por una vulnerabilidad previa de una estructura familiar y el Estado no tenía ni noticias al parecer. Y si tenía noticias de esa situación, ¿por qué no hubo un seguimiento? Si hizo un seguimiento, fue claramente un fracaso”, aseguró 

Por otro lado señaló que parte de la responsabilidad recaen en algunas instituciones que no actuaron a tiempo. “Hay una Dirección de Niñez y Familia absolutamente ausente. También una escuela para quien esa niña abusada fue invisibleLuego de ello, también hay que reflexionar acerca de una política pública sanitaria. No puede sostenerse recargando las espaldas de uno o dos profesionales que hagan abortos en el tercer trimestre”, denuncia Deza, y agrega, “fetolisis, que ya se ha hecho en Tucumán, en el tercer trimestre es muy duro, y no hay formación de profesionales en ese sentido. Pero, lo cierto es que es una realidad de las niñas abusadas. Y no se puede cargar en sus espaldas la ausencia un Estado y, mucho menos, validar las violencias institucionales en ellas. Es muy injusto, muy triste, pero sobre todo, imperdonable”.

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