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Electricidad: con el sistema al límite, pero se demora la segmentación de tarifas

La temperatura ambiente superó los 40 grados el viernes en gran parte de la Argentina y el sistema eléctrico fue puesto a prueba casi hasta el límite, con seis apagones en distintos puntos del país, mientras se demoran los anuncios en materia de tarifas.

La demanda de electricidad batió un nuevo récord de 28.197 megavatios el viernes a las 14:12, informó la empresa mayorista Cammesa. Estuvo muy cerca de los 28.550 megavatios que el sistema soporta sin registrar grandes inconvenientes.

CORTES POR TODOS LADOS

No obstante, desde la madrugada hubo apagones. El primero fue a las 2:02 en Córdoba. La línea de 66 kilovatios La Calera – Don Bosco se desenganchó señalizando falla trifásica a tierra. Y en paralelo se desenganchó la línea de 132 kilovatios Rodríguez del Busto – Don Bosco.

También hubo apagones que afectaron al Nordeste del país y al populoso Gran Buenos Aires. Incluso la quinta presidencial de Olivos, donde vive el presidente Alberto Fernández, se quedó sin suministro eléctrico. El apagón afectó a 150 mil usuarios porteños y bonaerenses.

Tal era la preocupación del Gobierno por lo que podría pasar que el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández; el secretario de Energía, Darío Martínez, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, siguieron el minuto a minuto desde el centro del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

“Ha sido un día en el que nuevamente se ha estresado el sistema. Pero una Argentina en plena actividad en combinación con una ola de calor inusitada, ha hecho que estemos en este pico histórico”, dijo Martínez. Desde allí hubo respuestas para la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien pidió que se le informara sobre la situación desde su casa en El Calafate.

Al estrés del sistema le queda este sábado con alta presión, dado que la temperatura prevista para el centro y norte del país está entre los 38 y 39 grados, según el Servicio Meteorológico Nacional. No obstante, al haber menor actividad industrial y comercial, la presión sería menor, evaluaban el viernes en los despachos oficiales. A partir del domingo habrá un descenso de la temperatura con máximas de 25 grados durante toda la semana que viene.

LA GESTIÓN DE LA ENERGÍA

El Gobierno tiene previsto incrementar tarifas en torno al 20% promedio este año. Habrá una reducción de subsidios en términos reales, que surgirá de la segmentación de los usuarios de acuerdo al poder adquisitivo de los hogares. Para eso, el Gobierno está cruzando información. Pero el sistema estaría listo recién para abril.

La idea del ministro de Economía, Martín Guzmán, es empezar a corregir distorsiones en materia de precios relativos sin generar un salto en el precio de las tarifas sobre sectores populares que no puedan hacer frente a los aumentos.

En medio de las negociaciones con el FMI, que pide bajar subsidios, el funcionario asegura que será un “cambio estructural”. Mientras el kirchnerismo duro sigue de cerca el tema con Basualdo como jugador propio para impedir un “tarifazo”, dado que Cristina Kirchner no está dispuesta a avalarlo.

El Gobierno está construyendo una base de datos en las que estarán reflejados unos 17 millones de usuarios de todo el país. Allí se están cargando datos como direcciones y los DNI de los titulares. Fuentes oficiales estimaron que esto estará terminado para febrero o marzo, por lo que podría ser puesto en marcha en abril.

Las distribuidoras, mientras tanto, afirman que no pueden incrementar sus inversiones para mejorar la calidad de los servicios porque registran fuertes déficits operativos. Y muchas de ellas lidian con deudas multimillonarias con Cammesa, dado que no pagan toda la energía que compran para distribuir.

Un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba señala que los subsidios a la energía generan distorsiones a nivel macroeconómico, además de posicionarse como un gasto clave del Estado Nacional, superando los 10.000 millones de dólares en 2021.

Esos subsidios, dice el informe, tienen un peso específico en el déficit fiscal. Eso implica que, indirectamente, empeoran el problema inflacionario que pretenden atenuar ya que el rojo se cubre con emisión de pesos. Además, esta política de subsidios –agrega- está agravando distorsiones a nivel microeconómico, generando desigualdades en términos regionales.

En comparación con el Área Metropolitana de Buenos Aires, los usuarios de Córdoba pagan 189% más el precio de la electricidad; los de Salta, 133% más; los de Santa Fe, 109% más; los de Río Negro, 90% más; los de Chaco, 50% más; y los de Tierra del Fuego, que no actualiza tarifas hace casi 3 años, 29% más.

El análisis de la Bolsa cordobesa indica que si la Nación no subsidiara la generación de energía eléctrica, las desigualdades regionales disminuirían a la mitad: la diferencia de Tierra del Fuego con CABA y AMBA caería del 29% al 14%, y la diferencia con Córdoba pasaría de 189% a 90%. Una quita completa de los subsidios llevaría a que los consumidores del AMBA y Caba pagarán dos veces más que hoy (110%), pero aun así seguiría siendo de los servicios más baratos del país.

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