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La sequía golpeará la economía. Menos ingresos fiscales

La sequía que afecta a la campaña de soja y maíz llegó para complicar, aún más, a la economía argentina. Según las proyecciones el país dejaría de percibir alrededor de entre u$s2.700 y u$s3.800 millones y hasta el momento las pérdidas no son mayores gracias a los altos precios de los commodities que compensan, en parte, los recortes de cosecha. Según un estudio elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el efecto le restaría al PBI entre un 0,6 y 0,8%. Un dato a tener en cuenta, qué impacto puede tener este escenario en el marco del acuerdo con el FMI.

Las proyecciones de la entidad detallan que en un escenario de sequía moderada la producción de soja podría caer a 42 millones de tonelada, lo que significa una reducción en torno 13% y en el caso del maíz la caída sería del 14% para alcanzar una cosecha de 49,4 millones de toneladas. En tanto, ante una sequía severa la producción caería 23% para la soja de la que se obtendría apenas 37,6 millones de toneladas y para el maíz la retracción sería del 24% con 43,7 millones de toneladas.

Estos shocks de producción en soja y maíz producirían una caída del Producto Bruto Agroindustrial (PBA, sumando las 6 cadenas de cultivos extensivos) del orden del 6,1% en el caso de una sequía moderada, y del 9% en una severa, en relación al escenario base. Ello significaría una disminución de 2.726 y 3.830 millones de dólares, respectivamente.

En este contexto, tomando la proyección del FMI para el PBI de Argentina en 2022 (u$s483.770 millones), el escenario moderado tendría un impacto de -0,6% del PBI, mientras en el escenario severo la afectación sería de una caída del 0,8% del producto.

El dato clave es que si no se considera el efecto positivo en los precios internacionales que actualmente muestran los commodities- ayer la soja cerró a u$s567,78 la tonelada- y estos se mantienen n los niveles actuales, el impacto de la sequía más severa sobre el PBA total podría alcanzar u$s5.903 millones, lo que llegaría a representar una caída del 1,2 % del PBI estimado para 2022.

En la misma línea, el economista Claudio Caprarulo de la consultora Analytica analizó en diálogo con Ámbito: “Aun no es claro cuál va a ser el alcance de la sequía, por un lado porque falta tiempo por transcurrir y el clima puede ser un poco más favorable. Al mismo tiempo, las menores proyecciones de producción están impulsando al alza los precios, por ejemplo la soja volvió a valores de junio cotizando casi 570 dólares la tonelada. En consecuencia, menores cantidades pueden ser compensadas en parte con mayores precios. Es uno de los efectos más importantes a seguir en los próximos meses. Tanto por su efecto en las retenciones como en el ingreso de dólares. Si lo pensamos en clave del acuerdo con el FMI, impactan en la meta de déficit fiscal y de acumulación de reservas”.

Otro dato a tener en cuenta es que además del Producto Bruto, también se vería afectada la recaudación fiscal los recursos fiscales disminuirían entre 769 y 951 millones de dólares, según sea el escenario de sequía moderado o severo. La principal caída corresponde a la recaudación por derechos de exportación, pero también se verían afectados el impuesto a las ganancias otros como las imposiciones nacionales y provinciales.

Por su parte, Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra detalló: “Más allá de impacto directo al PBI, lo que más me preocupa es la disponibilidad de divisas. Hay estimaciones que ya adelantan que u$s6.000 millones de pérdidas por la sequía, de los cuales ya hay u$s4.000 confirmados de la cosecha gruesa. El agro es la principal fuente de divisas genuinas de la Argentina y si perdemos u$s6.000 millones en exportaciones la pregunta es cómo lo vamos a recuperar. Quizás con el acuerdo cerrado con el FMI recién ahí puedan devolver unos u$s6.000 millones por pago de intereses y DEG, pero son dólares por cuenta capital que hay que devolverlos. El impacto es mucho mayor si se tiene en cuenta además que la sequía afecta a la generación de energía y tendríamos que importar, con lo cual también se necesitan más dólares. Lo cierto es que después de un año fenomenal como fue el 2021 en el ingreso de divisas y este año vamos a tener un retroceso”.

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