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Nuevos tratamientos contra el Covid: qué fracasó y qué se usa en la tercera ola

La explosión de casos de la variante Ómicron en el país impulsó una tercera ola con récords positivos. En la batalla contra el Covid y desde que se secuenció el genoma del agente infeccioso, distintas alternativas terapéuticas se perfilaron como hallazgos prometedores. Siempre, con la expectativa de reducir el riesgo de que la enfermedad evolucionara hacia formas graves.

Muchas de las medicaciones y tratamientos que aparecieron en el primer momento de la pandemia, como la hidroxicloroquina (popularizada por Trump), fueron descartadas rápidamente porque en estudios posteriores no demostraron ninguna eficacia y algunos presentaron cierta toxicidad.

“La propia urgencia del momento hizo que la evaluación metodológica de la fase 3 de los ensayos clínicos fuera imperfecta, con grupos heterogéneos y con evaluaciones dispares”, le explica a Clarín Gustavo Sevlever, director de Investigación y docencia en Fleni y editor de The Lancet Neurology en español.

Por su parte, Martin Stryjewski, Infectólogo y Jefe Internación de Cemic, agrega: “El tiempo todo lo pone en su lugar. La comunidad científica debe ser rigurosa al momento de evaluar los datos preliminares para no generar falsas expectativas, ni a los pacientes, ni al propio personal de salud”.

En la actualidad, en la Provincia de Buenos Aires se encuentran en investigación más de 200 opciones terapéuticas o combinaciones en más de 1.700 ensayos clínicos. Entonces, ¿ya no sirven las terapias que cobraron notoriedad en las olas anteriores?, ¿cuáles resultan beneficiosas en esta etapa de la pandemia?

Ya no tan populares

Dentro de los tratamientos que iniciaron este derrotero la ivermectina, una droga antiparasitaria de amplio uso en medicina humana y veterinaria, fue uno de los más nombrados y de los que recibió tanto adeptos como detractores. Hubo informes nacionales e internacionales (incluso de la FDA) que coinciden en que la evidencia no es suficiente al momento actual para recomendarla como tratamiento.Personal médico realiza controles de pacientes con Covid-19 en una unidad de terapia intensiva hoy en un hospital bonaerense. Foto: EFE

Personal médico realiza controles de pacientes con Covid-19 en una unidad de terapia intensiva hoy en un hospital bonaerense

Si bien en la Argentina no está aprobada por la ANMAT para su indicación en Covid-19, algunas provincias la utilizan como política oficial. “No ha mostrado efectividad clínica. Sólo algunos datos in vitro que no se traducen en mejoría. Ninguna agencia seria del mundo la recomienda para el tratamiento de Covid y menos aún en lo referido a prevención”, fundamenta Stryjewski.

La eficacia del plasma convaleciente en el manejo de la infección por SARS-CoV-2 ha sido objeto de controversia. Fue probado en varios ensayos clínicos apuntando a la posibilidad de utilizar los anticuerpos de un enfermo recuperado, lo que se llama inmunoterapia pasiva.Los investigadores separan el plasma de la sangre de los donantes, el suero y las células, antes de almacenarlas. Foto: gentileza BBEI.

Los investigadores separan el plasma de la sangre de los donantes, el suero y las células, antes de almacenarlas

Los especialistas consultados por este medio señalan que en los ensayos clínicos controlados no demostró beneficios por lo que “prácticamente está en desuso”. “Un solo ensayo clínico argentino mostró disminución de la progresión respiratoria en gente mayor, dentro de las primeras 72 hs de la enfermedad, muy difícil de implementar en esta ventana de tiempo”, argumenta Stryjewski.

Sevlever puntualiza que con el suero equino se intentó una profundización de este esquema. Hubo algunos trabajos realizados en la Argentina con resultados dispares. “Los datos preliminares probablemente justifiquen investigaciones más amplias”, dice el experto. Fue aprobado por la ANMAT en diciembre de 2020 y según informó el laboratorio Inmunova, en los ensayos de fase 2/3 redujo un 45% la mortalidad en pacientes severos.

En cuanto al ibuprofeno nebulizado, los expertos mencionan que tampoco hubo evidencia sólida que justifique su utilización y faltan estudios controlados para evaluar su eficacia real.

Los elegidos para la tercera ola

¿Qué tratamientos/medicamentos contra el Covid se utilizan en Argentina? Jorge Geffner, inmunólogo e investigador del CONICET, explica que la terapia de los pacientes que evolucionan a cuadros severos se basa en el uso de corticoides, el medicamento más probado y económico que logró disminuir entre un 20-30% la mortalidad, y en un tratamiento anti-trombótico (heparina).

Existen medicamentos que mundialmente han sido recomendados y se siguen usando para el tratamiento de casos graves como el uso de Dexametasona en pacientes con COVID-19 con compromiso respiratorio grave.

También, se emplean otras terapias anti-inflamatorias como el Tocilizumab (un anticuerpo monoclonal que inhibe los receptores de interleucina 6) en pacientes que tienen mucha inflamación y progresan a pesar de los corticoides.

Desde inicios de la pandemia fue considerado un candidato para el manejo de la tormenta de citoquinas. Múltiples revisiones sistemáticas concluyeron que, en personas con enfermedad severa o crítica, el Tocilizumab reduce la mortalidad y el requerimiento de ventilación mecánica.

Hoy, cuenta con recomendaciones a favor del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos, de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas (IDSA), de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y, según la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), es una terapéutica a ser considerada para su inclusión en el manejo de las/os pacientes graves.

Por último, el Remdesivir, el único antiviral disponible en nuestro país, fue autorizado en abril del 2021 por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para administrarse de forma intravenosa únicamente en un entorno hospitalario. Solo tiene uso en Covid y se emplea en pacientes con alto riesgo de progresión de enfermedad. En Europa, el tratamiento está siendo utilizado para tratar casos con la variante Ómicron.

Tratamientos que aún no llegaron al país

Existen nuevas y promisorias herramientas terapéuticas contra el Covid, aprobadas de emergencia por la FDA, que todavía no están disponibles en Argentina.

Dos promisorios antivirales. Paxlovid, el tratamiento de Pfizer contra el Covid, que reduce el riesgo de hospitalización y muerte en un 89% en adultos de alto riesgo expuestos al virus. Y molnupiravir, desarrollado por Merck Sharp & Dohme (MSD), que disminuye en alrededor de un 50% la posibilidad de hospitalización o muerte de los pacientes con riesgo de enfermedad grave.Comprimidos de molnupiravir. Foto: Reuters

Comprimidos de molnupiravir

Estas moléculas con forma de pastilla deben administrarse por vía oral en una fase temprana de la infección (dentro de los primeros 5 días de la aparición de síntomas) para reducir la carga viral e impedir que se propague por el cuerpo. De alguna manera, “hackean” al virus que infectó a una persona y lo rompen. Demostraron un óptimo nivel de seguridad y se espera que sean efectivos contra cualquier variante que pudiera emerger.

Anticuerpos monoclonales

Su disponibilidad es limitada, tienen un alto costo y son intravenosos. Casirivimab/Imdevimab, Bamlanivimab/Etesevimab y Sotrovimab se usan en pacientes con Covid leve a moderado con riesgo de progresión (no en hospitalizados).

“Disminuyeron las hospitalizaciones/muertes por Covid entre un 70% y 87%. Los cambios de cepa pueden afectar la efectividad de estos anticuerpos. Por ejemplo, de los tres aprobados por la FDA, solo el Sotrovimab sería capaz de neutralizar la cepa Ómicron”, advierte Stryjewski.

Es que en el contexto de la última variante de preocupación, que presenta más de 30 mutaciones en la proteína spike, varios de los tratamientos con anticuerpos monoclonales perdieron su eficacia.

En la actualidad, probablemente algunos tratamientos antivirales como el de Paxlovid o la combinación de anticuerpos monoclonales constituyan las alternativas más sólidas de tratamiento contra el Covid”, suma Sevlever.

Es importante aclarar que ninguna de estas drogas nuevas reemplaza el rol de la vacunación que actúa de forma preventiva. “Solo expanden nuestro arsenal terapéutico en aquellos pacientes que presentan riesgo de complicaciones a pesar de estar inoculados y/o tienen menos respuesta (ej. pacientes bajo quimioterapia, inmunosupresores, etc)”, aclara.

Sevlever también insiste en que el elemento más eficaz para terminar con la pandemia es la inmunización masiva con las vacunas aprobadas por las autoridades sanitarias. “Ya se han aplicado 10.000 millones de dosis, una hazaña científica, médica y logística que, a veces, no alcanzamos a comprender en toda su magnitud”, resume.

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