Categorías
Economía Noticias

Se destina más dinero en subsidios a la energía que políticas educativas y de vivienda

Tras el laborioso acuerdo alcanzado con FMI, la discusión por los subsidios a las tarifas energéticas volvió a estar en el tapete. Por estas horas, el Gobierno ya piensa cómo hará para salir del congelamiento. Y dentro de la coalición oficialista hay distintas posturas al respecto, por lo que el debate está abierto.

Un nuevo reporte realizado por el Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), titulado “Tarifas y subsidios a la energía“, aborda la problemática y arroja algunos datos e ideas al respecto, en medio del abanico de posibilidades existentes.

Citando la prórroga del Presupuesto 2021, el trabajo afirma que los Servicios económicos son el segundo componente más grande del gasto (18,62%) y se destinarán 2 billones de pesos. La función “Energía, Combustibles y Minería” representa el 57,33% del total de los servicios económicos con un total de $1.15 billones.

Al respecto, el CEPEC remarcó que “las transferencias para mantener los subsidios a la energía son más altas que lo que se destina a políticas de educación, políticas contra el hambre, incluso superiores a programas de empleo o de vivienda” y que “la mayoría de los subsidios se concentran en términos absolutos en los deciles de ingresos más altos”.

“Esto es porque, si bien técnicamente los subsidios se dan de manera plana, es decir, casi ‘para todos igual’, beneficia a los que más luz y gas utilizan”, agrega, al tiempo que destaca que “la política energética no puede permitirse que los pobres subsidien a los ricos”.

Sobre este punto, el análisis dice que “discutir si la luz y el gas deben aumentar, cuando la inflación superó el 50%, es como discutir la cuadratura del círculo, lo esencial es que eso se dé de forma armónica y equilibrada”, y proclama que “la progresividad debería ser un norte irremplazable, al mismo tiempo que se fortalece la política fiscal”.

Por último, el CEPEC propone una salida similar a la que se siguió para implementar modificaciones al Impuesto a las Ganancias.

“Si la pretensión es aumentar el Ingreso Disponible, hay transferencias directas que son infinitamente más efectivas (y que hoy tienen menos crédito presupuestario), porque es socialmente injusto que el segmento más alto de nuestra sociedad obtenga mayores beneficios y porque son los segmentos más vulnerables quienes, en definitiva, necesitan políticas sociales más robustas”, concluye el texto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *