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Cómo se puede superar el miedo a manejar

Cada quien tiene un Everest que escalar o una marca mundial que romper. Para algunas personas, puede ser algo tan aparentemente sencillo como manejar. Es el caso de Flor, que publicó en su cuenta de Instagram la primera vez que logró manejar sola.

Se nota tranquila, pero necesitó cinco años de terapia focalizada en este miedo y 10 sesiones de manejo con acompañamiento. Esta es una especie de terapia sobre ruedas que Manejate sin miedo Animate a manejar ​brindan para los que se paralizan frente al volante.

“Manejaba solo en La Costa, en calles de arena donde no hubiese nadie, donde no pasase una moto; ahí me animaba un poquito, contó Flor a Clarín vía telefónica. “Cuando llegaba a una avenida, entregaba el auto. En Capital, me sentaba en el auto y me ponía a llorar”.

Su psicóloga, recordó, le había planteado que éste era un problema más grande, “había que trabajarlo más a fondo, en la calle”. A pesar de haber tenido la voluntad de inscribirse en una autoescuela y renovar su licencia, evitó enfrentarse al problema por años, hasta que decidió contactar al equipo de Animate a manejar a finales de 2021 y esas 10 sesiones fueron el principio de su recuperación.

Frenar el miedo

Desde 2004, el equipo de psicólogos de Animate a manejar (@animate_a_manejar en Instagram), fundado por Omar Alzugaray, se dedica a ofrecer una solución con un método creado por este psicólogo, egresado de la UBA en 1995. “Necesitaba trabajar con temas de salud que tuvieran que ver con los éxitos, los progresos”, compartió con Clarín.Flor Zaccagnino logró manejar 40 cuadras sola. Foto: Gentileza.

Flor Zaccagnino logró manejar 40 cuadras sola

La amaxofobia o miedo a manejar, según expertos, se manifiesta con ataques de ansiedad y otras reacciones desenfrenadas. Sin embargo, Alzugaray se desprende del tecnicismo para enfocarse en lo primordial: “Más allá de hablar de corrientes psicológicas, de un miedo o una fobia, se trata de que la persona quiere hacer algo y no puede, a pesar de tener las herramientas. Nosotros nos dedicamos a destrabar eso”, aseguró.

El psicólogo explicó que la reacción se origina por un trauma vivido directamente (que el afectado haya tenido un accidente, o haya estado presente como pasajero) o indirectamente (que lo haya presenciado o que algún familiar haya fallecido por esta causa).

Flor Zaccagnino, por ejemplo, creció con el pensamiento que atormenta a su mamá. “Ella tenía 20 años cuando su padre murió –relató-. Tuvo que hacerse cargo de todo porque mi abuela no pudo. Ella dice que creció de golpe. Cuando nos tuvo a mi hermano y a mí, dejó de manejar porque temía que nos pasara algo”.Omar Alzugaray creó el método con el que ayuda a las personas a perder el miedo a manejar. Foto: Gentileza.

Omar Alzugaray creó el método con el que ayuda a las personas a perder el miedo a manejar

Nicolás Pérez, psicólogo fundador de Manejate sin miedo (@manejatesinmiedo), añadió que existen casos en los que un familiar pudo haber sido demasiado exigente al intentar enseñarle al afectado. Asimismo, otros tipos de maltrato en la adolescencia o la infancia pueden bloquear esta área de aprendizaje. También hay casos de mucha autoexigencia, personas poco tolerantes al fracaso y la frustración, explicó.

Pérez, que lanzó su emprendimiento en octubre de 2021, fue parte del equipo de Omar Alzugaray por seis años. Ambas organizaciones se dedican a acompañar al cliente en el auto, detectar sus miedos y ayudarlos a controlarlos, mientras hacen recorridos cortos hasta que la persona sienta que puede independizarse.Nicolás Pérez fundó Manejate sin miedo en octubre de 2021 y enseña a conectarse con el placer de manejar. Fotos: Gentileza.

Nicolás Pérez fundó Manejate sin miedo en octubre de 2021 y enseña a conectarse con el placer de manejar

Este tratamiento es para personas que ya saben manejar, y es necesario que tengan su registro vigente y un auto propio. “Mi método lo desarrollé sobre la base de la técnica cognitiva-conductual, que es la exposición controlada y progresiva al objeto temido de la forma más real posible, es decir, manejar en la calle con el auto”, detalló Alzugaray.

“Las personas que lo logran son las están decididas a romper esa barrera y nosotros somos su último recurso. Sin el deseo, la voluntad ni la confianza de la gente, nuestro éxito es muy relativo”, insistió Alzugaray.

Todos los requisitos se adaptaban a Flor, una bloguera de viajes (@viajeydescubra) con espíritu libre. “Quise sacarme esa parálisis de encima. Si yo soy independiente para todo, ¿por qué no podía manejar?”, se recordaba a sí misma.

Después de avanzar al comprarse un auto, la joven terminó de decidirse cuando, en un viaje, el miedo a manejar le impidió recorrer el lugar en un auto rentado. Hoy, consiguió ponerse en marcha, logró recorrer una autopista y manejó de noche, lo que antes la aterraba. No solo el acompañamiento profesional, sino la contención de su novio, familia y amigos le aumentaron las fuerzas.

​Distancias cortas

Enseñar a manejar es una misión para Vilma Azcurra, instructora de manejo desde hace más de 30 años y directora de VA Escuela de conductores (@vaescuela) desde 2009. Azcurra ha sido testigo de innumerables casos de miedo a manejar, lo que la impulsó a comenzar la carrera de Psicología a los 47 años.

“He visto cómo perturban ciertas experiencias a las personas y eso me llevó a estudiar. No soy una psicóloga que decidió enseñar a manejar, sino una instructora que quiso hacer mejor su trabajo y por esa razón fui capacitándome”, expresó. Incluso, se encargó de entrenar a los tres psicólogos que trabajan con ella. Aseguró que es crucial analizar el lenguaje verbal y el corporal, y guiar a la persona a que alcance la autonomía.Vilma Azcurra se enfoca en ayudar a sus clientes a alcanzar la autonomía y la libertad para manejar. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Vilma Azcurra se enfoca en ayudar a sus clientes a alcanzar la autonomía y la libertad para manejar. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

“El conocimiento del espacio es fundamental para una persona que tiene inseguridades. Es algo metafórico incluso, la persona se pregunta qué lugar ocupa en la vida”, continuó. No ver en qué espacio se mueve el auto cuando se maneja a una velocidad alta, explicó, puede generar paranoia también.

El progreso debe llevar a la aceptación de los errores y el reconocimiento de que el avance, después de las sesiones, dependerá del esfuerzo de cada quien. No hay límite de edad y también se ha desmentido la idea de que es un sufrimiento que solo aqueja a las mujeres. “El miedo es una respuesta al peligro, un reflejo de huida; no depende del género”, señaló Azcurra.

Si bien “casi el 90%” de los clientes de Omar Alzugaray son mujeres, él coincide en que es una idea que estuvo instalada en la sociedad. Nicolás Pérez reafirma: “Esto es algo cultural. Hay una cantidad menor de hombres que solicitan este servicio, pero, por experiencia, sé que los que tienen miedo prefieren ocultarlo, por lo que implica socialmente que un hombre no maneje”.

Después del trabajo interno, se debe aprender el autocontrol ante eventos de intolerancia. La “mirada del otro”, término usado en psicología para referirse a la percepción que otras personas tienen de un individuo, “es lo más perturbador”, señaló Azcurra. “Un bocinazo es como un modo de opinar. Yo les enseño a mis estudiantes que no son invisibles. Si el otro te ve, si es impaciente, hay que tolerar e ignorar esa impaciencia”.

Nicolás Pérez remarcó que la finalidad de las sesiones es que las personas aprendan a respetar su espacio y su tiempo, y les aconseja “visualizarlo como algo posible, conectarse con el placer que le produciría manejar hacia lugares que les gustan”. Por supuesto, es importante tomar una pausa si las emociones se intensifican, respirar profundamente y bajarse del auto si es necesario.

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