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El examen en los ojos que puede advertirnos sobre cuadros de hipertensión y diabetes

A través del estudio de los ojos se podrían detectar patologías asociadas a otros órganos. Así lo confirman desde la Cámara de Medicina Oftalmológica (CAMEOF), en referencia a un examen no invasivo y de rutina entre los que visitan con frecuencia al oftalmólogo que ayuda a dar con otras enfermedades. La hipertensión, y sus consecuencias para el corazón, es una de ellas. De qué estudio se trata y qué detalles llevan al especialista a encontrar alteraciones. 

“La observación de la retina nos permite analizar aspectos que exceden la visión”, explica Gustavo Bodino, presidente de CAMEOF y oftalmólogo del Hospital Santa Lucía. Y agrega: “Para esto, necesitamos hacer un fondo de ojos. Con un par de gotas se dilatan las pupilas y podemos mirar el estado de los vasos sanguíneos”.

Según Bodino, los ojos son una ventana hacia el resto del cuerpo. “Me pasa mucho de preguntarle al paciente si es hipertenso después de ver cómo están sus vasos sanguíneos de la zona de la retina. La respuesta suele ser ´no´ y ahí repregunto: ´¿no sos o no lo sabés?´”, repasa el oftalmólogo que termina derivando a algunos pacientes con un médico clínico o cardiólogo.

“Ocurre esto y lo vemos más después de la pandemia ya que muchas personas, por miedo a contagiarse Covid 19, se dejaron estar y se saltearon chequeos importantes”, destaca.

A través del fondo de ojos, sigue, “podemos detectar la hipertensión, que es un factor de riesgo de infarto». «También es posible saber el tiempo de evolución y la gravedad”, precisa.

No es que haya que estudiar los ojos para dar con la hipertensión. Lo ideal es medirse la presión arterial para eso. Sin embargo, ocurre en la práctica que «algunos pacientes llegan a la consulta con el cardiólogo alertados por el oftalmólogo», explica Bodino.

“Nosotros podemos ver el adelgazamiento de los vasos sanguíneos, pequeñas pérdidas de sangre o incluso manchitas blancas. Otra señal clara es cuando la arteria se torna más fina que lo habitual y presiona a la vena”, advierte el oftalmólogo, sobre todo lo que se observa a través de este examen.

En esta misma línea, cuenta que, a su vez, pueden encontrar síntomas en los ojos vinculados con la diabetes. «La presencia de pequeñas hemorragias y microaneurismas en el área del ojo suelen ser características de este trastorno», remarca.

“Vemos casos a partir de los 45 o 50 años, tanto en hombres como en mujeres. Esta es una razón más para visitar al oftalmólogo”, sostiene Bodino y resalta que hay pacientes que, por ejemplo, usan anteojos y van a medirse la graduación a la óptica sin pasar por el consultorio: “Es un error porque nosotros no solo analizamos la visión, también controlamos la presión ocular y hacemos, siempre que corresponda, un fondo de ojos”.

La frecuencia para realizar este estudio varía según el paciente. «No es lo mismo una persona que tiene una afección como maculopatía que uno que usa lentes de contacto», afirma. 

Alejandro Hershson, jefe de cardiología de la Fundación Favaloro y ex presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología, confirma que ciertos compromisos en los vasos sanguíneos se pueden observar mediante el fondo de ojos. “Eso aplica para la hipertensión y la diabetes”, aporta.

Dice que la derivación es bidireccional. “En general, nosotros mandamos a pacientes con hipertensión o diabetes al oftalmólogo porque sabemos de complicaciones como la retinopatía. Pero es cierto que ellos pueden indicarle a personas con algún tipo de alteración microvascular que vengan a vernos”, señala Hershson.

“Sabemos que, algunas veces, la hipertensión resulta un enemigo silencioso. Se da sin síntomas o con síntomas que se pueden desestimar, como cefaleas. En este sentido es que es posible que lleguen también a nosotros a partir de la observación que efectúe un oftalmólogo en este tipo de estudios”, suma.

Cifras oficiales

En la Argentina, según el último informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación, 97.231 personas fallecieron por condiciones atribuibles a las enfermedades del sistema circulatorio, hipertensión, insuficiencia cardíaca, enfermedades cerebrovasculares y ateroesclerosis.

Para la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial, más de un tercio (37.3%) de estas muertes podría evitarse con un control de la presión arterial. La hipertensión arterial es el primer factor de riesgo de ACV y el segundo de infarto.

En la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (realizada en 2018 y difundida en 2019) el 12,7% de los argentinos reportó diabetes o glucemia elevada. La diabetes es uno de los principales factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular. Se calcula que casi el 9% de la población mundial, 425 millones de personas, es diabética.

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