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Arranca el canje de deuda en pesos y Massa espera un piso de adhesión de 50%

Los principales colaboradores de Sergio Massa ya le hicieron saber al Ministro de Economía que, por el perfil de la deuda que se canjeará hoy, sólo se rolleará 50% de los $ 7,5 billones. El nuevo problema será qué pasará con los $ 3,75 billones restantes si es que no se renuevan.

Dónde irán a parar, si no es al dólar, único instrumento confiable para muchos argentinos conservadores, por lo que puede haber presión sobre el tipo de cambio a medida que vayan venciendo los bonos que no se pateen.

Objetivo modesto

Si bien en las mesas prevén que el porcentaje puede llegar al 66%, en este tipo de acontecimientos se fija un objetivo modesto, de modo que cualquier porcentaje por arriba de la mitad sea considerado un éxito.

De todos modos, en el quinto piso del Palacio de Hacienda se ufanan de «estar desactivando la torre», como si se tratara de una bomba, en alusión a la deuda en pesos de $ 7,5 billones que salen a canjear.

Fondos, out

Los fondos locales y del exterior estarán prácticamente fuera de la demanda, dado que por mandato no pueden tomar canastas de larga duration, según apuntó Bloomberg.

Además, la agencia subrayó los nombres elegidos por el Gobierno para las dos canastas de bonos ofrecidas en el canje: la «HL», que solo tiene títulos vinculados a inflación; y la «LL», que incluye un bono dual y dos vinculados a inflación.

¿Mera coincidencia?

Las siglas elegidas son -coincidencia o no- exactamente las iniciales de Hernán Lacunza y Luciano Laspina, dos referentes del principal partido opositor, Juntos por el Cambio, que lideran el diseño del plan económico y que en estos días calificaron el canje de «operación vil y ruinosa» para el país.

No hubo ninguna explicación financiera que justificara la elección oficial de dichas siglas y el mercado lo entendió como un mensaje cifrado para los economistas opositores. 

Traders de bancos planeaban a Bloomberg posicionarse en la canasta «HL», que tiene puramente instrumentos ligados a inflación en una suerte de «Long Lacunza».

El nuevo put

Por otro lado, en las mesas siguen hablando del nuevo put del BCRA, que es similar al que se venía ofreciendo para el resto de los papeles que emitía Economía, con la gran diferencia que mejoraron el precio de ejecución.

Hasta aquí el BCRA «castigaba» con un spread de 200 puntos sobre la tasa operada el día anterior y ahora ese spread será reducido a 30 puntos. Además, los bancos podrán elegir ejecutar el put en t+0, t+1 y t+2. Lo que no está claro es si el BCRA estará presente con compras en mercado secundario en los nuevos bonos.

Buenos augurios

Desde AWM Valores esperan que el canje tenga una buena aceptación y que el Tesoro logre despejar buena parte de los vencimientos previos a las elecciones. En primer lugar, por el alto porcentaje de tenencias públicas en los títulos elegibles. 

En segundo, porque Massa anticipó una buena adhesión de los bancos a canjear los títulos post 2023. En tercer lugar, porque spreads de dos dígitos sobre la variación de los precios implican un rendimiento atractivo para sobrepasar la época electoral sujeto a un riesgo de reperfilamiento.

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