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Condenada. «No me importa si me van a meter presa o si me inhabilitan»

Cristina Kirchner lanzó fuertes críticas a la Justicia en el cierre del foro del Grupo de Puebla. «No me interesa en definitiva si me van a condenar, si me van a inhabilitar, o si me van a meter presa. No me importa», dijo.

La vicepresidenta cerró un panel que puso eje en condenar el lawfare en América Latina, tras la condena por corrupción en el caso Vialidad. Cristina recibió el apoyo de los ex presidentes Rafael Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia) Ernesto Samper (Colombia) y José Luis Rodríguez Zapatero (España).

«Lo que me importa es que volvamos a reconstruir un estado democrático y constitucional en el cual las garantías de la Constitución no sea cartón pintado», dijo y lanzó una frase que generó ovación en el Centro Cultural Kirchner: «se puede hacer porque una vez lo hicimos. Porque lo hizo el peronismo el siglo pasado».

Cristina aseguró que existe una «persecución» en su contra que tiene como objetivo no sólo volver a imponer un modelo económico, sino también «disciplinar» a los dirigentes del campo popular y nacional».

«¿Quién se va a animar otra vez a, por ejemplo, tareas como recuperar las AFJP, o recuperar YPF o decirle no al Fondo Monetario Internacional? Esto no es tarea de una persona, esto es tarea de una sociedad y de fuerzas populares y democráticas que deben organizarse con convicción y con fe. La verdad siempre sale a flote», agregó.

Lo que me importa es que volvamos a reconstruir un estado democrático y constitucional en el cual las garantías de la Constitución no sea cartón pintado. Se puede hacer porque una vez lo hicimos.

Durante el acto, la militancia kirchnerista pidió por la candidatura presidencial de Cristina. «Cristina presidenta», se repitió en varios momentos de los discursos. Varios ministros del gobierno nacional y también del gabinete de Axel Kicillof se sumaron al pedido. 

Cristina: "No me importa si me van a meter presa o si me inhabilitan"

También cuestionó a Gerardo Morales quien la semana pasada al lanzar su candidatura presidencial pidió que Cristina deje la vida política. «El otro día alguien lanzó su candidatura en la oposición. Esa persona formaba parte de ese gobierno que se quedó sin gobierno cuando su propio vicepresidente denunció que habían sobornado a los senadores de la oposición para sancionar la ley de flexibilización laboral», dijo Cristina.

«Si, hubo un gobierno cuyo vice renunció denunciando corrupción. Sí, se compraban leyes en el Congreso», agregó en referencia a Carlos ‘Chacho’ Álvarez, el vice de Fernando De la Rúa que renunció en medio del escándalo por coimas en el Senado.

También cuestionó a la oposición por la lucha contra el narcotráfico, instalada en la agenda política tras los episodios de Rosario. «Nos quieren convencer que pelean contra el narco porque están presos los chicos que andan en el narcomenudeo. Si tenemos que luchar contra el narcotráfico primero tenemos que desarmar el sistema financiero que es el que lava la guita del narco», dijo.

«A ver si vamos a creer que bandas de analfabetos con nombres pomposos son quienes arman la ingeniería para lavar los miles de millones del narco. Despabílense todos de una buena vez», agregó.

Para luchar contra el narcotráfico primero tenemos que desarmar el sistema financiero que es el que lava la guita. A ver si vamos a creer que bandas de analfabetos con nombres pomposos son los que arman la ingeniería para lavar esos miles de millones.

Dijo además que es necesario «recuperar un sistema judicial no sólo por lo que nos pueda pasar a dirigentes políticos comprometidos con intereses populares. Sino también para enfrentar los dramas de los tiempos que estamos viviendo». Allí citó el avance del narcotráfico y la pelea por los recursos naturales.

Cristina Kirchner y Rafael Correa.

El plenario llevó como título: ‘Voluntad popular y democracia. Del partido militar al partido judicial, las amenazas a la Democracia’. En esa línea, la vicepresidenta afirmó que el lawfare o persecución judicial está relacionado a los golpes militares y el rol de las Fuerzas Armadas en los años ‘70.

Se refirió al golpe de Estado en 1976 en la Argentina y la situación en Chile de Salvador Allende. «En Chile se instala el primer laboratorio del neoliberalismo en la América Latina», dijo y luego agregó que «fue el golpe de Estado del 76 en Argentina el que el quiebra un patrón de acumulación y el que origina a partir de allí la economía bimonetaria».

Luego afirmó que «el lawfare es la criminalización de la política, pero no de toda la política, sino de una que tiene que ver con la distribución del ingreso, con la movilidad social ascendente para que nuestras sociedades no queden cristalizadas entre ricos y pobres».

José Luis Rodríguez Zapatero, Cristina Kirchner y Rafael Correa.

Antes de Cristina habló el colombiano Ernesto Samper quien hizo una fuerte defensa de la ex presidenta: «No necesitamos leer la sentencia para que tus amigos sepamos que eres inocente», dijo.

Más tarde, Evo Morales consideró que «es delito defender a la gente más humilde, por eso las persecuciones políticas», evaluó, y remarcó: «Cuando no nos derrotan política, electoral o culturalmente intentan judicialmente, y es el caso de la hermana Cristina».

El ex juez español Baltazar Garzón cuestionó en duros términos la condena por la causa Vialidad. Dijo que no existen pruebas suficientes para justificar la sentencia a prisión a 12 años y la prohibición para ejercer cargos públicos. «Es una desproporción absoluta decir que hubo una depredación de recursos si no tienes claros los números», señaló

El español Rodríguez Zapatero dijo que Argentina no solo gana títulos mundiales, sino que «tiene el título de mejor escritor en lengua castellana». Se sabe del favoritismo del ex presidente español por Jorge Luis Borges. «Además tiene el título de haber sido el país que en los últimos 40 años que mejor y más ha luchado en favor de los derechos humanos», agregó.

En tanto, el ecuatoriano Rafael Correa habló de la tensión diplomática entre Ecuador y Argentina, y se refirió al caso de María de los Ángeles Duarte, ex ministra ecuatoriana condenada por corrupción, desde la embajada argentina en Quito a Venezuela.

«Una vez que el gobierno de Fernández le dio asilo político, Ecuador le negó el salvoconducto. Ella, sin conocimiento del embajador argentino ni de sus funcionarios, decidió salir por voluntad propia de la legación argentina e ir a otro país. No hubo huida, sino liberación. El gobierno Lasso violaba la convención de Caracas», dijo.

Correa tildó de «inaudita» la declaración de persona no grata contra el embajador Fuks. «Como ciudadano argentino pido perdón por la injusticia de un gobierno convertido en un hazmerreír del continente. Pronto recuperaremos Ecuador para la Patria Grande», cerró.

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