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Se les fue la mano. Malestar en el gobierno por el aumento de las prepagas

Si bien la inflación de febrero fue del 13,2%, registrando un descenso respecto del 20,6% que arrojó el pasado mes de enero, en la Casa Rosada celebran la desaceleración del aumento de los precios, pero reconocen que los incrementos en las cuotas de la medicina privada continúan en alza e impactan principalmente en los sectores medios de la sociedad.

Mientras las empresas de medicina prepaga ya están informando a sus afiliados nuevos aumentos en las cuotas de abril, el cual será el cuarto consecutivo desde que rige el Decreto 70/2023 que les permite realizar ajustes sin límite ni necesidad de autorización del Ejecutivo nacional, altas fuentes de la Casa Rosada reconocieron que el tema «está en el radar por el impacto que genera».

Desde los pasillos de Balcarce 50, fuentes al tanto de las premisas del Gobierno de Javier Milei plantean que «el aumento de las prepagas es un tema», pero reiteran la posición del libertario respecto de no interceder en el mercado.

«Sabemos que el valor de las prepagas es un temaEl sistema de salud está mal diseñado porque, en realidad, la medicina privada no debería existir o debería ser una opción para aquellos que apuntan a algo boutique. Hay toda una discusión de fondo para dar sobre ese tema», planteó un importante funcionario del Ejecutivo.

En ese marco, las fuentes consultadas asumen que «haber liberado el mercado sin haber hecho previamente otras cosas genera un problema», en referencia al precio del servicio de medicina privada, pero también aclaran que «no hay estructura pública» que pueda servir de contención de todos aquellos que dejen el sistema de prepagas.

Más allá de las preocupaciones planteadas por el entorno del jefe de Estado, el propio Presidente justificó el aumento de prepagas, que en los últimos meses superaron los niveles de inflación y registraron subas de más de un 80%. «No hay tal cosa como un almuerzo gratis. Vos si querés podés seguir mintiendo con el precio, pero ¿sabés que va a pasar? Te va a degradar la calidad del servicio», argumentó.

 Durante una entrevista televisiva, Javier Milei justificó: «Todavía no cuadra la ecuación del sistema ¿Cuál es la alternativa? ¿El sistema público? En el sistema público el Estado te cuida, pero cuando vino el COVID si hubiéramos hecho las cosas como un país razonablemente mediocre hubiéramos tenido 30.000 muertos, de verdad y tuvimos 130 mil. El Estado presente nos costó la vida de 100 mil seres humanos».

En esa línea, consideró que aquellos que no puedan enfrentar los aumentos planteados por las prepagas «no lo convalidarán con demanda» y reiteró su idea de que no se puede «estar falseando los precios».

«Si la economía funcionara llamando por teléfono y apretando empresarios… El método (del exsecretario de Comercio Interior Guillermo) Moreno… Esos mecanismos no funcionan. Si funcionara el mecanismo de apriete, los controles de precios funcionarían. La inflación no se controla así«, sentenció el libertario.

Previamente a que se conociera el índice de inflación de febrero, Milei había indicado que si se encontraba debajo del 15% era «un numerazo» y reconoció que «el 70% de los argentinos tienen claro que estamos mal, pero tiene expectativas de que las cosas mejoren en los próximos seis meses».

 «Mayoritariamente, hay voluntad de aguantar, porque la gente identifica que efectivamente hay un propósito. Muchos entienden que no es ajuste por ajuste, sino que estamos haciendo esto para poder llegar a destino. Nuestro propósito es encaminar la economía y que baje la pobreza», enfatizaron fuentes del entorno presidencial.

 En esa línea argumental, aseguraron entender cuál es la realidad que vive la gente, incluido «los problemas que acarrea el sinceramiento de precios», aunque sostuvieron que «no quedaba otra alternativa más que ajustar si realmente se quería salir del pozo en el que dejaron al país».

«Partiendo de la premisa de que vive en malas condiciones, los sectores más humildes tienen cierta contención social con la asistencia que el gobierno les está dando. El problema lo tienen las capas medias que no tienen esa contención y que están pagando buena parte del reacomodamiento», destacaron.

En medio de las negociaciones con los gobernadores para volver a tratar la Ley ómnibus, sumado a un nuevo pacto fiscal y un acuerdo de 10 puntos de consenso, el Ejecutivo está dispuesto a hacer lugar el pedido de algunos mandatarios provinciales y propone restablecer la cuarta categoría de Ganancias con un piso de 1,5 millones de pesos.

«Sabemos que es un impuesto que afecta directamente a los sectores medios. Esto es un pedido de los gobernadores que tienen sus cajas en rojo. Nuestro espíritu no es poner impuestos, sino todo lo contrario», indicaron fuentes de la Casa de Gobierno.

Respecto de la posibilidad de que el Ejecutivo nacional cobre en forma retroactiva el Impuesto a las Ganancias, explicaron: «Hay una bomba que nos dejó (el exministro de Economía Sergio) Massa, no a nosotros sino a la gente, por la que pagó menos ganancias en el último trimestre de 2023 por la modificación del plan platita. Todo eso que dejaron de pagar lo van a tener que abonar en junio cuando le cierre la declaración jurada». 

«Si la política no corrige eso, se va a armar un quilombo en las cuentas. Lo que hicieron con el Impuesto a las Ganancias fue un desastre. Ganancias es un impuesto anual y el hecho imponible se configura el 31 de diciembre. Toda modificación que haya durante el año y hasta el 31 de diciembre que es cuando se configura el hecho imponible, se modifica el año completo. Eso siempre fue así porque si bien a vos te descuentan mensualmente, el impuesto se toma con base en todo el año», argumentaron.

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