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Gobierno y oposición acercan posiciones por la nueva Ley ómnibus

El Gobierno logró en los últimos días destrabar el conflicto con el Congreso y acercarse un poco más a un acuerdo con la oposición dialoguista para cumplir el doble objetivo de aprobar la nueva Ley de Bases o «Ley ómnibus» junto a reformas en materia laboral y fiscal, por un lado, y dilatar el tratamiento del «mega DNU» en la Cámara de Diputados, por el otro.

A pesar de seguir vigente, el rechazo del Senado al decreto 70/2023 le mostró un escenario muy complicado al presidente Javier Milei en el Congreso y más allá de sus declaraciones para mostrar que tiene planes alternativos ante una posible caída definitiva en Diputados, en la Casa Rosada tomaron nota de lo ocurrido y reactivaron sin demoras el diálogo con la oposición.

Este lunes, el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro del Interior, Guillermo Francos, recibieron a Miguel Pichetto y otros diputados del bloque Hacemos Coalición Federal. El viernes habían hecho lo mismo con el PRO y con la UCR. En todos los encuentros estuvo también Santiago Caputo, uno de los hombres más cercanos a Milei.

Para los diputados no es un dato menor. La presencia de Caputo junto a los funcionarios políticos les da la señal de que esta vez, a diferencia de lo que ocurrió en enero y febrero, hay garantías por parte del Presidente. «Se ve voluntad del Gobierno de aceptar sugerencias para generar el mayor consenso posible», señaló a iProfesional una fuente que sigue de cerca la negociación.

Todos destacan que las reuniones fueron buenas. En la Casa Rosada también aseguran que «hay acuerdo en la mayoría de los puntos» de la Ley de Bases o «Ley ómnibus» más acotada que enviarán al Congreso junto con un paquete fiscal que incluirá blanqueo, moratoria y restitución del Impuesto a las Ganancias. No obstante, son esos mismos temas los que por estas horas intentan pulir en Casa Rosada para allanar el camino parlamentario.

En el Gobierno señalan que esta sucesión de encuentros con los referentes parlamentarios de la oposición dialoguista, que se dan en paralelo a las charlas con gobernadores, es positiva. Aseguran que Francos, Posse y Caputo están tomando nota de las distintas sugerencias, entre las cuales las principales apuntan a la idea de restituir el Impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría que había eliminado Sergio Massa.

«Hay algunos gobernadores que no quieren Ganancias y otros que están desesperados para que vuelva», reconoció a iProfesional una fuente de la Casa Rosada. En este sentido, remarcan que «la cuestión es que haya consenso» y que eso es lo que buscan en este nuevo diálogo con la oposición. El problema es que todavía no lo encuentran.

El bloque de Pichetto, que estuvo acompañado en la reunión de este lunes por Emilio Monzó, Margarita Stolbizer y Oscar Agost Carreño, le pidió a los funcionarios del Gobierno que suban el piso, según confirmaron a este medio fuentes de ese espacio. La idea del Ejecutivo es alcanzar a los salarios superiores a $1,5 millones para trabajadores casados con dos hijos y $1,1 millones para solteros sin hijos.

Previamente, la bancada del PRO también le acercó al Gobierno una sugerencia sobre el tema. Los conducidos por Cristian Ritondo pidieron que se mantengan algunas de las exenciones que el Ejecutivo amaga con eliminar (por ejemplo para las guardias médicas y los policías) y que se centre en precisar a quiénes alcanzaría en el rubro petrolero.

Y es que entre los gobernadores que más se resisten a reponer este impuesto se destacan precisamente los patagónicos, por los altos sueldos que cobran los trabajadores del sector energético, fundamentales para la economía de la región.

Así, el tema de Ganancias es uno de los puntos principales que el Gobierno necesitará resolver para encontrar un acuerdo pero no el único. El otro es la modificación de la fórmula de movilidad jubilatoria que el oficialismo planeaba incorporar a la nueva Ley de Bases y en la cual hay una diferencia nada menor: el empalme entre el cálculo vigente y el nuevo.

Luego de que los diputados radicales y los del PRO le sugirieran que el tema se trate en la Comisión de Previsión Social que ya empezó a funcionar con varios proyectos a la vista, lo que implica sacar la reforma de la Ley de Bases, los de Hacemos Coalición Federal hablaron con Francos, Posse y Caputo sobre la necesidad de «acercar posiciones en cuanto a desde qué momento se darán los aumentos», según las fuentes consultadas.

Este punto es relevante debido a que los proyectos de los diputados plantean que el nuevo aumento se dé a partir de abril, cuando dejaría de regir la fórmula actual, pero los tiempos del Congreso no estarían dando para llegar a esa fecha y menos cuando el Gobierno propone una suba adicional inicial del 10% y el bloque de Pichetto del 20%. Por ello hay apuro por encontrar un consenso lo más rápido posible en este tema.

Por otro lado, está el tema de la reforma laboral contenida en el «mega DNU» y suspendida por la Justicia, que mirá de cerca la evolución de este debate en el Congreso. Los jueces prefieren que el cambio de reglas lo resuelva al Poder Legislativo. El radicalismo le sugirió al Gobierno que lo incorpore a la Ley de Bases y la bancada de Pichetto que lo envíe como un proyecto separado.

No obstante, la diferencia es sutil y posible de ser saldada entre ambos bloques. «Lo importante es que tiene consenso para ser tratado y aprobado como un tema separado del DNU», señaló otra fuente parlamentario a iProfesional. El Gobierno empieza a sí a tener plafón para avanzar con este tema y lo mismo ocurriría con el capítulo fiscal.

Durante la reunión de este lunes Caputo les comentó a los diputados que el Ejecutivo todavía está evaluando si volver a incorporar el paquete fiscal (moratoria, blanqueo, etc.) que habían retirado del proyecto anterior que se frustró o mandarlo como un proyecto de ley aparte. El bloque de Pichetto les sugirió la segunda opción para hacer más expeditivo su tratamiento «dado que el tema tiene bastante consenso», deslizaron las fuentes consultadas.

El panorama que dejaron planteadas estas reuniones entre Gobierno y oposición es que Milei tiene más chances que antes de avanzar con la Ley de Bases gracias a la reducción en la cantidad de artículos y a esta negociación previa al debate en comisiones que abrió la Casa Rosada, algo que no había hecho en la oportunidad anterior.

Más allá de otras sugerencias puntuales de los diputados (por ejemplo de Stolbizer, que propuso incorporar en el blanqueo una mayor presión impositiva para los «testaferros»), si el Gobierno logra acercar posiciones en cuanto al Impuesto a las Ganancias y la movilidad jubilatoria tendría consenso en la oposición dialoguista para avanzar con los puntos principales.

Las señales en ese sentido ya surgieron de la UCR, donde casi todos los gobernadores del partido le dieron una muestra de apoyo al Gobierno tras el rechazo del DNU en el Senado mientras que una veintena de diputados (en un bloque de 34) se muestran dispuestos a encontrar un acuerdo. Ahora se suma la bancada de Pichetto, quien luego de la reunión expresó: «Conversamos sobre la propuesta legislativa acotada, que lo vemos como un escenario posible».

Horas antes de la reunión, el jefe del bloque Hacemos Coalición Federal había dado otra señal, tal vez más importante para el Gobierno, respecto del nuevo escenario parlamentario al expresar que la Cámara de Diputados debe tomarse «tiempo» para «analizar con mucho detenimiento» el DNU 70/23 y considerar que «primero hay que votar la ley Bases».

Esa definición parece representar por estas horas a buena parte de la oposición dialoguista de la Cámara de Diputados y para el Gobierno es una señal positiva dado que hoy no están los votos para rechazar el «mega DNU» de Milei pero tampoco para aprobarlo, que sería la máxima garantía para el oficialismo de que a medida no se caerá.

Por esa razón, el mejor escenario para el oficialismo es que un debate obture al otro: que la nueva Ley de Bases y las reformas que pretende Milei encuentren consenso en forma de leyes y que esto dilate el tratamiento del decreto o hagan que, al menos, su posible rechazo no derrumbe también su contenido.

No obstante, lo que resta depende de Milei y de la nueva negociación para encontrar los puntos de acuerdo que faltan. En esa línea, Pichetto reconoció que «hay un marco totalmente distinto, hay diálogo con los gobernadores» y agregó que «si el Presidente también trae un mensaje más razonable con el Congreso, va a tener el aval, va a tener el respaldo».

Por lo pronto, el Gobierno empieza a encontrar señales favorables en la oposición dialoguista de la Cámara de Diputados. Una de ellas, más allá de las declaraciones públicas y las conversaciones que se activaron en Casa Rosada, fue la decisión de Hacemos Coalición Federal de desactivar la sesión que habían solicitado para este martes con el objetivo de debatir sobre el Fondo Nacional de Incentivo Docente.

Si bien esto estuvo relacionado con que la semana pasada se frustró por falta de quórum otra sesión pedida por ese bloque (con la fórmula de movilidad jubilatoria como tema), también fue un gesto hacia el Gobierno y la nueva negociación que puso en marcha con el Congreso para consensuar la nueva Ley Bases o «Ley ómnibus».

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