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La historia de Elon Musk, uno de los hombres más ricos del mundo

Elon Musk recibió este viernes al presidente argentino Javier Milei en la planta de Tesla, considerada la segunda fábrica más grande de Estados Unidos y que cuenta con más de 20 mil empleados.

La foto entre ambos recorrió las portadas de los diarios de todo el mundo. Es que todo lo que rodea al multimillonario de origen sudafricano suele dar que hablar: desde sus innovadores autos eléctricos Tesla, hasta la polémica compra de Twitter (para convertirlo en X) y la carrera espacial con su proyecto de volver a la luna y el turismo en el espacio.

Actualmente Musk es, según distintos rankings, el segundo hombre más rico del mundo, por detrás del dueño de Amazon Jeff Bezos, con una fortuna que ronda los u$s200.000 millones.

Sin embargo, su vida no siempre fue lo que es. Según cuentan, dejó su Sudáfrica natal con sólo u$s2.000 para evitar el servicio militar obligatorio y se dirigió a Canadá. Allí comenzó una nueva historia que, a base de trabajo y ambición, en poco más de veinte años lo llevó a convertirse en el controvertido y prolífico magnate.

Identificar a un emprendedor es desafiante, pero ciertos rasgos comunes suelen delatarlos. Entre estos atributos se encuentran la determinación, la creatividad, la capacidad para generar ideas innovadoras y una dosis de optimismo que les permite mantenerse firmes ante cualquier obstáculo.

En este contexto, se puede afirmar que Elon Musk es un emprendedor atípico. Originario de Sudáfrica, Musk expresó repetidamente su falta de confianza en la longevidad de sus proyectos. Incluso, mostraba reservas al recomendar a sus amigos invertir en ellos, por temor a sufrir pérdidas financieras.

Sin embargo, su mantra siempre fue el trabajo arduo, a veces llevado al extremo del ‘workaholismo’. Controvertido y audaz, en un par de décadas pasó de trabajar en una granja a convertirse en uno de los principales competidores en las industrias aeroespacial y automotriz eléctrica, gracias a SpaceX y Tesla, respectivamente.

Con solo 17 años, una valija y u$s2000 en su bolsillo, dejó Sudáfrica -en parte para evitar el servicio militar obligatorio- y se dirigió a Canadá gracias a la nacionalidad de su madre. Su estancia en Canadá duró solo dos años, durante los cuales trabajó en la granja de su primo y realizó diversos trabajos, incluida la limpieza de calderas en una maderera, mientras comenzaba sus estudios en la Universidad de Queen.

Sin embargo, su verdadero anhelo era llegar a los Estados Unidos. Por eso, solicitó una transferencia a la Universidad de Pensilvania, donde continuó sus estudios gracias a una beca.

Musk, el mayor de tres hermanos, marcó el camino para su familia hacia América. Aunque comenzó sus estudios en Stanford, su experiencia en la Ivy League fue breve, ya que abandonó la universidad después de solo 48 horas.

La influencia de su madre, Maye Musk, fue fundamental en el desarrollo del espíritu emprendedor de Elon y sus hermanos. Después del divorcio de su esposo, Maye se embarcó en la difícil tarea de criar a sus hijos con recursos limitados, y todos contribuyeron ayudando en su consultorio de nutrición.

Desde temprana edad, Musk mostró un gran interés por la tecnología. Su primer proyecto fue Zip2, una empresa que inicialmente se centró en ayudar a los medios de comunicación a establecer su presencia en línea y luego se especializó en proporcionar software para directorios y mapas.

Trabajando junto a su hermano Kimbal, Musk invirtió u$s28,000 de la cuenta bancaria de su padre para iniciar Zip2. Cuatro años más tarde, la empresa fue adquirida por la compañía de computadoras Compaq por más de u$s300 millones, dejando a Musk con una ganancia personal de $22 millones.

¿Qué hizo con ese primer «sueldo»? Contrariamente a lo que muchos podrían pensar, no lo invirtió de inmediato en otro proyecto. Antes de continuar su carrera empresarial, se dio el gusto de comprar uno de los 36 McLaren F1 que existían en el mundo, por un millón de dólares.

Luego, en 1999, Musk fundó X.com, un banco en línea que más tarde se convertiría en PayPal. Después de una serie de fusiones y adquisiciones, PayPal se convirtió en una empresa exitosa que fue adquirida por eBay por u$s1.500 millones en 2002, proporcionando a Musk una ganancia personal de casi u$s200 millones.

A pesar de la decepción por la venta de PayPal, Musk utilizó parte de sus ganancias para fundar SpaceX en 2002, con la visión de reducir los costos de los viajes espaciales. Al mismo tiempo, se unió a Tesla como inversor y, eventualmente, asumió un papel más activo en la compañía, convirtiéndose en su CEO en 2008.

El viaje de Tesla hacia el éxito no ha sido fácil, con altibajos en la producción y problemas financieros. Sin embargo, la compañía ha logrado avances significativos en la industria automotriz, especialmente con el lanzamiento del Model 3, que ha atraído un gran interés y demanda.

Por otro lado, SpaceX ha logrado éxitos impresionantes en la industria aeroespacial, incluido el desarrollo del Falcon 1, el primer cohete privado en llegar a la órbita en 2008. La compañía también ha firmado contratos con la NASA y tiene ambiciosos planes para la exploración y colonización de Marte.

En 2022

En 2022 Musk compró Twitter y al año siguiente le cambió el nombre a X. También introdujo otros cambios en la red social

A pesar de sus logros, Musk ha enfrentado críticas y desafíos, especialmente en su gestión y comunicación en las redes sociales. Sus controvertidos tweets y declaraciones públicas han generado controversia y problemas legales, incluida una multa de u$s40 millones por parte de la SEC.

En 2016, tras la unión de Solar City y Tesla, Musk creó Neuralink con el propósito de crear chips con inteligencia artificial para implantes cerebrales que ayudasen a personas con problemas de movilidad. Recientemente, la marca ha obtenido el visto bueno para comenzar con sus experimentos con humanos.

El año en el que fundó Neuralink, también nació The Borring Company, de excavación e infraestructuras, y OpenAI, especializada en IA y que está dando tanto de qué hablar. Sin embargo, Musk abandonó el proyecto en 2019 y, a día de hoy, ha admitido que se arrepiente.

En octubre de 2022 compró Twitter a cambio de u$s44.000 millones. En julio del 2023 pasó a llamarse X y, entre otros cambios, Musk eliminó los clásicos 140 caracteres y las etiquetas azules dejaron de pertenecer sólo a los usuarios verificados, si no que están al alcance para cualquiera que pueda pagarlo.

En 2024, el magnate informó que su empresa Neuralink implantó con éxito el primer chip cerebral en un humano y que el paciente es capaz de mover el cursor de un mouse sólo con la mente.

Mientras tanto, continúa con su empresa SpaceX, continúa en el desarrollo de Starship, la nave con la que busca que los humanos vuelvan a la Luna.

Según un ranking publicado por Bloomberg en marzo de este año, Musk es el segundo hombre más rico del planeta, por detrás de Jeff Bezos, con una fortuna de u$s198.000 millones.

La publicación señala que la riqueza de Elon Musk se redujo en unos u$s100.000 millones desde el máximo u$s300.000 millones que llegó a alcanzar en 2021, por culpa de la mala evolución de Tesla en Bolsa desde entonces. En su riqueza se siguen computando las acciones recibidas como parte de un programa de retribución récord de u$s56.000. Una jueza de Delaware anuló ese bonus estratosférico en acciones, pero la sentencia aún no es firme ni se ha ejecutado.

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