En el sistema democrático la libertad es un derecho fundamental para que se pueda consolidar como forma de organización política y social. Ocurre que a veces el libre albedrío es el motor de conductas que exceden los comportamientos esperados por todos los integrantes de una sociedad. Los derechos se pueden reclamar sin necesidad de generar desmanes y caos social, fundamentalmente cuando no hay una situación de absoluta urgencia. Lo que no significa que el ejercicio de peticionar no sea bueno,por el contrario es definitivamente necesario que sea ejercido.
Excesos en democracia
EDITORIAL
23 marzo, 2025