La Causa Paulina Lebbos, que tenía el objetivo de descubrir quién mató a la joven estudiante de comunicación social el 26 de febrero de 2006 finalmente se cerró con un fallo absolutorio y prescribió, por lo tanto no se pudo condenar a nadie. De esta manera el femicidio quedó impune. El único responsable no es el poder Judicial, por negligencia y firme decisión de no llegar a la verdad, el poder político también colaboró para este resultado. Hubo condenados por encubrimiento pero finalmente no se conoció a quien encubrían. Una injusticia. Un golpe a la democracia que descansa sobre tres poderes con sus responsabilidades definidas.
Una muerte sin autor
Invitado: Editorial con Pedro García | David Acosta | Ricardo Bussi | Federico Romano Norri
10 mayo, 2026
