Cuando analizamos los primeros pasos de la organización nacional, no podemos dejar de concluir que después de la Revolución de Mayo y de la Declaración de la Independencia a esa masa demográfica insuficiente, dispersa y con escasa educación había que transformarla en un país con instituciones y sentimiento nacional. Organizarnos como tal no fue fácil y la intervención intelectual del tucumano Juan Bautista Alberdi fue decisiva. Hay quienes soslayan su presencia intelectual y otros por celos que quieren quitarle valor. No fue el único que inspiró y guió la Constitución de 1853, pero ignorarlo es un acto de injusticia histórica y una falta con la verdad con los acontecimientos.
Juan B. Alberdi, el olvidado
Invitado: Editorial con Pedro García | Julio Saguir | Ramón Ruiz Pesce
Columnista: Álvaro Aurane
18 enero, 2026
