La FIFA manchó la pelota

EDITORIAL

26 julio, 2026

Como organización más importante del fútbol la FIFA demuestra un apetito desmedido por el negocio. Su presidente Gianni Infantino, está sospechado de turbios negociados, manipulación de los votos y un poder centralizado inescrutable. Los aficionados cuestionan con justicia que los precios de las entradas en los mundiales se volvieron prohibitivos para la mayoría. Además, la organización está fuertemente sospechada de favoritismo y parcialidad y de ser muy permeable a la política. Nada de esto le hace bien al deporte como representación de las dinámicas sociales de la vida.