La Corrupción le hace daño a la Democracia al vaciar de contenido a las instituciones. En estos casos la sociedad siente que las instituciones, que cumplen un rol regulador de sus vidas, no tienen la legitimidad necesaria como para respetar lo que de ellas emana, que son normas y mandatos imperativos. Por eso se explica la desconfianza de la sociedad en los políticos y la apatía a la hora de tener que ir a emitir el voto. Pero lo más grave aún es que la sociedad comienza a buscar un salvador y le abre la puerta a los discursos extremistas que terminan generando mayor daño al que se busca reparar.
Corrupción y Democracia
EDITORIAL
25 octubre, 2026
