Cuando juega la Selección, el cuerpo también entra a la cancha: el estrés emocional activa el sistema simpático y libera catecolaminas, con aumentos transitorios de frecuencia cardíaca y presión arterial. Para la mayoría, queda en nervios. Para quienes tienen enfermedad cardiovascular o varios factores de riesgo, ese pico puede actuar como gatillo de infartos, arritmias o crisis hipertensivas. Tras partidos decisivos, desde […]
