Luego de que un ruso diplomático llamado Sergei Baldin se negara esta mañana a someterse a un control de alcoholemia en un puesto del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, apareció un segundo camarada identificado como Cardmath Solomatinque que tampoco quiso soplar el alómetro.
La Policía Federal lo escoltó para trasladarlo a la Embajada rusa, donde le realizarán el control y le labrarán un acta. Lo mismo ocurrió minutos antes con el primer ruso que no quiso prestarse al procedimiento.
Desde el Ministerio de Seguridad, en conjunto con la Cancillería, enviaron al departamento de Seguridad Diplomática de la Policía Federal para resolver cumplir con la convención de Viena y las leyes que rigen las relaciones diplomáticas.
El segundo conductor ruso presentó la documentación que lo acreditaba como secretario de la Embajada y mostró los papeles del vehículo en el que se trasladaba.
Desde la sede diplomática rusa indicaron: «Él es diplomático, está prohibido detenerlo». El primer secretario de la Embajada emitió un comunicado a la prensa y expresó: “Según la convención de Viena, los diplomáticos no pueden ser objeto de ninguna parada, registro y consideramos lo ocurrido como una grave violación al derecho internacional, sobre todo de sus disposiciones sobre inmunidades diplomáticos”.
De acuerdo al artículo 41 del tratado internacional mencionado, todas las personas que gocen de privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del país receptor. Esto explica que el hombre, pese a ser diplomático, tiene la obligación de someterse al control de alcoholemia establecido por las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires.
En tanto, el subcomisario de la comuna 12 de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires explicó que Sergei Baldín “presentó toda la documentación y firmó su negativa de acta”. Por eso, le permitieron salir del auto e ingresar a la Embajada. “Dejó el auto con la llave porque no sabemos que va a pasar con el auto”, aclaró.
“En ningún momento se resistieron. Se tienen que regir sobre las leyes argentinas y así lo hicieron. No incumplieron con nada, tienen el derecho de negarse a hacer el control como cualquier otro ciudadano argentino”, advirtió el policía.