Tiara Mancilla, de 18 años, murió luego de un violento ataque de motochorros en la localidad de La Reja (Provincia de BsAs). La joven viajaba junto a su novio, David, de 17 años, en una moto Gilera Smash cuando fueron interceptados por una banda de ocho delincuentes a bordo de cuatro motocicletas. Uno mostró un arma y otro propinó una patada a la moto Gilera Smash en la que viajaban los adolescentes, provocando su caída que generó la muerte de la joven.
Este martes se realizaron seis allanamientos en la localidad de Merlo, donde se logró detener a tres hombres, de 22, 25 y 28 años, acusados de participar en el homicidio de la joven. Además, se identificó a un cuarto participante, un menor de 14 años, quien por su edad fue entregado a sus padres tras ser notificado de la imputación en su contra.
Se secuestraron prendas de vestir coincidentes con las utilizadas por los sospechosos el día del ataque, según las filmaciones, y una motocicleta con pedido de secuestro que la banda intentaba vender en una plataforma de compraventa online. Los tres detenidos fueron trasladados a la Alcaidía Madariaga de la PFA.
La fiscal Carina Saucedo, lideró la investigación, con las filmaciones de cámaras de seguridad y el trabajo coordinado entre la Policía Bonaerense y la Policía Federal Argentina (PFA), se logró identificar a los sospechosos.
Analizaron las grabaciones, realizaron tareas de campo y exploraron perfiles en redes sociales de los posibles implicados. Se identificó a los integrantes de la banda dedicada al robo a mano armada de motocicletas y a la adulteración de estas para su reventa.
El crimen fue el viernes cuando Tiara sufrió una grave lesión abdominal que le ocasionó una hemorragia interna producto de la caída. Fue trasladada de urgencia a la Clínica Mariano Moreno e intervenida quirúrgicamente, pero murió poco después.
David, quien también resultó herido, logró proporcionar una descripción detallada de los atacantes y los hechos a los investigadores. Según la declaración del chico, uno de los sospechosos exhibió un revólver plateado. Logró desviarlo con la mano y el arma cayó al suelo. Otro de los delincuentes le dio una patada a la moto en la que estaban los adolescentes, provocando que ambos cayeran en una zanja.