Se conocieron los primeros detalles oficiales sobre la investigación que busca esclarecer la muerte de Lucila Nahir Nieva, la joven tucumana de 20 años que falleció en la ciudad de Killeen, Texas, Estados Unidos. Según revelaron las autoridades norteamericanas, la argentina recibió un disparo de arma de fuego. Preston Sullivan, esposo de la víctima y militar, está detenido desde que ocurrió la tragedia, pero ninguna fuente confirma si se trató de un crimen.
Hasta ahora el caso se mantuvo bajo un fuerte hermetismo. Desde la familia evitaron hacer declaraciones a la prensa expresando reserva con el caso en medio del dolor. En efecto, se limitaron a designar una vocera que brindó escasos detalles a medios de comunicación de Tucumán, y que a su vez pidió que no se magnifique la exposición de su nombre.
Con el correr de los días se conoció que Sullivan, recién casado con Nieva, es un miembro de la armada estadounidense que vive en Fort Cavazos, una base militar -de las más grandes del mundo- ubicada a las afueras de Killeen.
Un vocero de la base salió a aclarar en las últimas horas que la muerte de Lucila no había ocurrido dentro de las instalaciones, sino en Bacon Ranch Road 2500. Esto es en pleno centro de Killeen, a pocos metros de donde se ubican los principales centros comerciales de la ciudad.
En diálogo con el canal de televisión local KWTX, el portavoz militar confirmó que la investigación está a cargo del Departamento de Policía de Killeen, y que las fuerzas armadas están prestando colaboración para esclarecer el misterio.
“La División de Investigación Criminal del Ejército está trabajando con el Departamento de Policía de Killeen para resolver este caso lo antes posible. Estamos profundamente consternados por la pérdida de un familiar del Ejército y seguiremos apoyando a las fuerzas del orden y a la familia Nieva durante esta investigación”, dijo el portavoz ante el canal citado.
Por otra parte, según un informe publicado por dicho medio, la policía de Killeen precisó que el llamado al 911 entró a las 22:48 (hora local) del 21 de marzo pasado.
Cuando los patrulleros llegaron al lugar de los hechos, Lucila ya estaba inconsciente, con una herida de bala. No precisaron dónde recibió el disparo, agregaron las fuentes recavadas por KWTX al reconstruir el caso.
La jueza de paz Nicola James declaró la muerte de la joven tucumana a las 23:02, siempre según las autoridades de Killeen.
La víctima era oriunda de la ciudad de San Miguel de Tucumán y viajó a Estados Unidos el 13 de junio del año pasado para radicarse con su entonces prometido. La ciudad está ubicada a unas tres horas de la ciudad de Houston. Allí, la joven argentina se casó y comenzó una nueva vida.
“Poner tu vida en unas maletas para viajar sola lejos de tus amigos y familia sin saber q vendrá por delante es complicado, pero es una complicación que tomaría una y otra vez, uno tiene que aprender a crecer y dejar su huella por más complicado q esto sea”, escribió la joven al momento de su partida en sus redes sociales, donde era muy activa. Allí compartía casi diariamente su vida con Sullivan.
Aunque en las redes sociales Lucila se mostraba alegre con su relación y el cambio de vida, las amigas que la joven había conocido durante su estadía en el país norteamericano revelaron varios detalles que apuntarían a que se habría tratado de una relación “tóxica”.
“Ella solo nos decía que Preston no le tenía confianza”, contó Larissa Denman, una de las amigas de Nieva, durante un diálogo con El Tucumano. Al mismo tiempo que recordó: “Cada vez que nos juntábamos sin nuestros maridos, él le hablaba por teléfono cada 10 minutos y también le pedía hacer FaceTime para saber con quién estaba”.
Después de que la amiga de Lucila señalara que el caso no tuvo ningún tipo de repercusión mediática en Estados Unidos, señaló que se corrió la hipótesis de que la argentina podría haberse quitado la vida. “No sabemos qué sucedió”, reconoció al poner en duda la teoría “oficial”.
Es que en esa misma base militar vivía la soldado Vanessa Guillén, de origen mexicano, quien desapareció el 22 de abril de 2020. Su paradero fue una interrogante por casi dos meses hasta que encontraron sus restos a finales de junio del mismo año. Su asesinato causó conmoción en todo el país y se contó en el documental de Netflix ‘Yo soy Vanessa Guillén’.
El film relata lo sucedido con Guillén, además de las historias de Karina López y otras sobrevivientes de acoso sexual en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Los casos están atravesados por un patrón de las autoridades de la base, que mantenían ocultos acontecimientos de esta índole. El escándalo terminó con el desplazamiento de 14 jefes militares en Fort Cavazos.