Los bancos y consultoras de la city no esperan que haya un mayor traslado inflacionario en agosto, luego de la suba del 14% que se observó durante julio en la cotización del dólar. Con datos hasta el 31 de julio, es decir incluso dejando de lado la retracción parcial del precio de la divisa, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, señalaron que el IPC será del 1,8% durante el mes actual. La clave, según los primeros informes de inflación de las consultoras, aparece por el lado de la baja de salarios, que permanecen estancados en lo que va del 2025 y están un 5% real por debajo de los niveles de noviembre del 2023.
Por caso, la consultora Eco Go destacó que, en lo observado hasta el 1 de agosto, no hubo pass trough inmediato de la devaluación, aunque señaló también que “no se descarta sin embargo que en las próximas semanas puedan experimentarse nuevas subas”. Y destacaron que, de no ocurrir, será justamente por la dinámica de salarios y su impacto en consumo contenido en niveles bajos, lo que el presidente Javier Milei celebró con la frase «Menger sale a la cancha». Eso, en referencia a Carl Menger y la teoría de que las cosas valen por lo que la gente puede y quiere pagar por ellas, es decir que una suba de precios inducida por un alza en los costos propia de las devaluacione podría no encontrar demanda.
La consultora Eco Go señaló así que, si efectivamente se verifica un incremento en la inflación por el traspaso a precios de los mayores costos que genererá a las empresas la devaluación, eso será “a pesar de la contención sobre el índice que suponen el tope que imponen los salarios al consumo y la competencia contra importados”. Es decir, ahí la clave será la dificultad de los asalariados para poder demandar productos más caros, dada la baja de sus ingresos en términos reales.
En ese sentido, desde la conusltora 1816 señalaron que un menor pass through dependerá justamente de si la dinámica de caída de salarios no permite convalidar subas: “Julio parece alentador, pero como la mitad de la suba del dólar fue en los últimos 2 días del mes, recién en agosto empezaremos a evaluar si realmente cambió el régimen de inflación. Durante los últimos 15 años, gran parte de los precios al consumidor se pueden explicar con un modelo sorprendentemente simple (70% salarios – 30% devaluación), algo que daría un IPC en la zona del 3% en julio y agosto (si el spot sigue en torno a $1.350). Si el IPC de julio y agosto da más cerca de 2% que de 3%, entonces la demanda no convalida que los incrementos de costos se trasladen a precios y la imputación de Menger le estará ganando el primer round al clásico pass-through”.
El economista e investigador del Conicet, Nicolás Dvoskin, reseñó: “En realidad lo que esperan es que la propia destrucción del poder adquisitivo impida trasladar costos a precios. En algunos casos eso podrá implicar caída de la rentabilidad. En otros, el quiebre de las empresas”.
El Índice de Salarios del Indec, con datos hasta mayo, mostró que los del sector privado registrado cerraron ese mes un 0,3% real por debajo de los niveles del último diciembre y un 5,5% real por debajo de noviembre del 2023. Mientras que los privados retrocedieron un 0,7% real en lo que va de la gestión Milei, los públicos perdieron un 14% real.
El BCRA publicó en la tarde del miércoles el REM de julio. Las consultas a los 41 bancos y consultoras de la city que participan del relevamiento se hicieron entre el 29 y el 31 de julio, por lo que tuvieron la chance de observar la suba del dólar para hacer sus estimaciones del IPC. Según la mediana de sus respuestas el IPC será del 1,8% en julio y del 1,7% en agosto, aunque proyectaron un dólar en $1.315 promedio mensual durante agosto, es decir que o esperan una vuelta atrás relevante del dólar, hoy en $1.332 según el mayorista spot, o no llegaron a tomar en cuenta toda la suba de julio.